A la mañana siguiente me vestí y fui a buscar mi desayuno. El salón estaba repleto de personas, tan pronto pase por las puertas escuche una disminución en las conversaciones y sentí como las miradas de todos estaban sobre mi. En un de las mesas pude ver a Jev con una chica, tenía un cabello largo rubio y sus ojos eran azules, parecía una mujer muy delicada. Ella me dedicó una mirada envenenada; en cambio Jev solo hizo como si yo fuera invisible. Yo puse mi mirada al frente y me dirigí solo al lugar de las comidas, solo quería salir de allí lo más pronto posible.
Al salir solté el aire que había estado aguantando. Vi unas rocas bastante planas como para poder sentarme en ellas y me dirigí allí. Me senté y comencé a comer, la verdad había estado mucho tiempo dormida y solo quería ver movimiento.
- Hola- me dijo una voz reconocida- puedo sentarme contigo?.
Era Will.
- Claro- le deje espacio.
- Eso si que fue incómodo- el estaba comiendo su avena- verdad? En nuestra defensa, solo nos da curiosidad de saber cómo sobreviviste a esa caída.
- No te preocupes- veo que quiere bromear a mis costas- puedo entender Que los cavernícolas no estén acostumbrados a cosas modernas.
El ríe fuerte. Me siento ganadora.
- Hola! - dice una chica de pelo n***o, baja, parece una niña, pero puedo ver que no lo es por su cuerpo algo trabajado, como la mayoría de las mujeres de este lugar- soy Caroline, puedo sentarme aquí también?
- Véte Caroline- dijo Will antes de que yo pudiera responder- nadie te quiere aquí.
Veo cómo le lanza un pedazo de pan.
- No seas idiota Will- ella hizo caso omiso y se sentó en medio de nosotros- Crees que dejaría a esta pobre chica bajo tus garras.
Ella le lanza una sonrisa ganadora y el solo pone los ojos en blanco.
- Caroline es mi hermana- comienza a explicar Will- es un poco entrometida y algo odiosa.
- Ohh Will y tú eres todo un terron de azúcar.- ella me mira y me tiende su mano yo se la doy - yo te ayudaré a no caer en los encantos de mi hermano.
Nos reímos, y vemos a Jev salir. Yo quiero salir corriendo detrás de él en ese momento, quiero volver a intentar que me acepte en el grupo de entrenamiento. El se detiene unos pasos alejado de nosotros y llama a Will. Los vemos alejarse de nosotras, así que no podemos escuchar nada de lo que hablan. Mi mirada se centra en Jev, en su expresión facial, en su boca cuando habla, en los músculos de sus brazos cuando los tensa, en sus cejas cimetricamente perfectas y pestañas espesas…
- No tienes ninguna oportunidad con Jev- Caroline me saca de mis pensamientos- Jev es un alma solitaria. Ese hombre no tiene sonrisa y mucho menos buen humor. No pierdas tu tiempo.
- Yo pensé que tenía novia- recordé a la mujer que está con el cuando entré al comedor - cuando entre había una mujer con el, ella parecía muy autoritaria con respecto a que alguien lo mirara.
- Candice? - ella sonríe con ironía- ella es solo una enamorada más, yo diría que la más intensa. Esa mujer es como una garrapata, siempre está detrás de Jev. Pero todos podemos ver las ganas que Jev tiene de que desaparezca.
- El lucia muy cómodo con ella- le digo.
- El solo finge que ella no está ahí- ella está comiendo su pan - pero estoy segura que en su mente la estrangula una y otra vez. Estoy segura de que no lo ha hecho solo porque, no sería bien visto, aunque muchos se lo agradecerían.
Sonrio, esta chica me cae bien. Seguimos comiendo y vemos a Will volver.
- Jev destruyo tu cita eh?- dice Caroline sarcásticamente y me lanza una mirada .
- No, la destruiste tu- Caroline le da un golpe en el hombro a su hermano- Jev quiere que vaya ayudarlo a organizar los nuevos grupos de entrenamiento, todos comenzarán mañana.
Esto llama mi atención.
- Puedo ir contigo?- digo esperanzada, Caroline me mira y luego mira a su hermano lanzándole un guiño.
- Dudo que Jev quiera que estes allí- dice mirándome apenado.
- Por favor- le ruego- solo necesito hablar con el.
- De acuerdo- el me ayuda a llevar mi bandeja- pero debes esperar a que él salga del salón de entrenamiento, estará en una reunión del consejo.
- El consejo?
- Si, ellos son quienes ponen las reglas en este lugar- comenzamos a caminar juntos - está compuesto por los líderes de cada área. Alimentos, medicina, tácticas y campo abierto. Jev es el líder de campo abierto.
- Oh- no entendía mucho.
Cuando llegamos Will entra y yo me quede afuera esperando, estaba un poco ansiosa. La verdad es que ese hombre y su actitud me ponían nerviosa, pensaba en mis palabras, quería organizarlas para lucir segura ante el. Cuando escuche la puerta vi Jev salir, iba dando grandes pasos y pude notar que iba con los puños cerrados. Pero yo no iba a perder mi oportunidad, así que corrí tras el.
- Jev! - grite su nombre, porque dudaba que pudiera alcanzarlo.
Lo vi detenerse y voltearse al tiempo que yo iba corriendo. No tuve tiempo de detenerme; tropecé con todo su cuerpo, casi caigo al suelo, pero su mano me sostuvo justo a tiempo. Me sostuvo junto a su cuerpo y yo pude percibir su aroma, tenía un olor a jabón y lluvia recién caída. Me separo de él suavemente, pero vi que su expresión era de molestia.
- Que quieres? - Lucía mucho más mal humorado que de costumbre.
-Me gustaría hablar - me faltaba un poco el aire- sobre los entrenamientos…
- No hay nada que hablar sobre eso- su mirada era de cautela- ayer deje claro que no entrenarías.
- Entonces no quieres que entrene porque tienes miedo de que me pase algo? como cuando llegue?- veo sus ojos entrecerrarse- o tienes miedo de no poder entrenarme bien?
- Escucha- se acerca a mí y su tono de voz sube- no entrenaras porque no perteneces aquí. No eres una de nosotros, así que no insistas. Deberías solo seguir tu vida normal, aprovecha que te permitimos estar aquí, porque allá afuera estarías muerta.
Me quedo sin palabras, el se da la vuelta y se va lo más rápido que puede. Yo solo me quedo unos minutos más allí, procesando todo lo que me dijo. No pertenezco aquí, pero no tengo memoria y no recuerdo a donde pertenezco en realidad. No pertenezco a ningún lugar así que debería estar sola. Siento lágrimas caer por mis mejillas, lloro de frustración, por no saber quien soy.
- Isabell? - escucho a Will a mi espalda- estás bien?
-Si - limpio mis lágrimas antes de volvtearme- me siento algo cansada, de seguro aún no me recupero bien, creo que pasaré el día en mi habitación.
- Escuche todo lo que te dijo Jev- el me da un abrazo y me suelta rápidamente- no lo tomes enserio, salió muy molesto de la reunión. Estoy seguro de que no serás la única persona a la que hará llorar hoy.
- Gracias- le digo sonriendo un poco- por querer hacerme sentir mejor. Debo irme, quiero dormir algunas horas.
- De acuerdo- toca mi hombro- ire a visitarte con Caroline en la noche, te llevaremos a conocer algunos lugares entretenidos en esta cueva. Nos vemos!
-Nos vemos- sonrio hasta que el se da la vuelta y luego sigo mi camino.
Paso todo el día en la habitación, pensando en la mejor forma de irme de aquí. Que cosas necesitaré allá afuera, no sé cómo es, por ende no se que necesite. No se a donde podría ir luego, en donde me resguardaré en la noche. Veo en el reloj que ha en la red, que ya son la 8:00pm, yo tengo una mochila con ropa, agua y algúnas frutas secas que habían dejado en la habitación. Estoy de pie frente a la mochila que puse en la cama, pareciera que espero que me hable y me diga que necesita. De repente un sonido en mi puerta, recordé que Will dijo que vendría con Caroline, yo saldría con ellos y cuando todos duerman intentaría irme de aquí.
Decido abrir la puerta y dejarlos pasar, sin mirarlos entrar o saludar dejo la mochila allí. Y voy a buscar mis botas que las había dejado en el baño.
-Demen unos minutos en lo que me pongo mis botas- cuando salgo del baño y miro donde deberían estar ellos, no están ellos, en su lugar veo a Jev- qué haces aquí?
-Esperabas a alguien más? - mi pregunta de forma seca lo había hecho sonreír irónicamente- lamentó arruinar tus expectativas.
Este hombre podría ser odiado hasta por la persona más amable.
- Si- digo yo con tono aburrido- yo lo lamento más.
Esto parece causarle gracia, porque comienza a reír y debo decir que su sonrisa es algo de otro mundo. Lo veo cerrar la puerta, y se recuesta de ella. Me mira intensamente, y luego su mirada va hasta donde está la mochila. “Rayos, que estupida”
-Vas a alguna parte- levanta sus cejas en forma de interés.
- Creí que habías sido bastante claro- decido sentarme a ponerme las botas, saldré de aquí aunque Will y Caroline no lleguen- no pertenezco aquí cierto? Entonces porque debo quedarme?
- No seas ridícula- me mira como si estuviera loca- que harías allá afuera sola? Ni siquiera sabes de donde vienes.
- Ese… - terminó de amarrar mis botas y le levantó- no es tu problema, creo que me dijiste que no soy parte de ustedes, entonces porque eso podría importarte, Jev?
La habitación era muy estrecha por lo que estábamos separados solo por un paso.
- No puedes irte- el parecía algo molesto- no sabes lo qué hay afuera, no sabes nada de ti, no sabes cómo defenderte.
- Creí que tú podrías ayudarme en esa parte- llega al punto en donde lo haré entender que debió ayudarme- pero ya que no lo hiciste, supongo que aprenderé por mi cuenta… en la vida real.
Dije eso en forma teatral. Me acerco a él en forma de reto, el me sobrepasa por cabeza y media, así que mi mirada está hacia arriba.
- Ahora si me permites- tomo la cerradura de la puerta- tengo una cita.
Hago que se mueva y salgo tan pronto como puedo. Estaba segura que no aguantaría un segundo más hablando con él sin llorar de coraje. Salí lo más rápido que pude, no sabía a donde iba. Llegue al precipicio en donde estaba la hermosa cascada y decidí sentarme un rato allí. Solo quería intentar recordar algo, algo que le diera más sentido a mis días. Escuche unos pasos y vi que eran tres chicos, parecían algo tomados.
Decidí ignóralos , ellos pasaron a mi lado y uno de ellos me reconoció.
-Oigan- dijo tambaleándose un poco- esperen, esa no es la rara?
-Si! - dijo otro y comenzaron a acercarse a mi, yo comencé a ponerme de pie para irme, pero me cortaron el paso.
- Mi mamá dice- comenzo el otro- que seguramente ella es una espía del gobierno.
-Y si fuera una criatura, creada por ellos para acabar con lo pocos sobrevivientes?
Trate de escabullirme por debajo de sus brazos, pero uno de ellos me sostuvo fuerte del brazo. Otro halo de mi cabello haciendo que mi cabeza chocara contra las rocas. Todos eran más altos que yo, y mucho más musculosos.
- Déjenme ir- les pedí- me iré esta noche, no quiero estar aquí.
- Y dejar que lleves nuestra localidad al gobierno- uno se acercó a mi rostro- y así nos liquiden?
- Lancémosla por el precipicio- sugirió otro y los demás asintieron- nadie se dará cuenta.
Comenzaron a arrastrarme, pero yo luché con todas mis fuerzas, los patee, arañé a alguien. Me dejaron caer al suelo, comenzaron a patearme y luego me arrastraron por el suelo. Yo solo me agarraba lo más fuerte que podía, mis uñas se lastimaban y dolían. Este sería mi fin, nadie se daría cuenta, nadie me buscaría, entonces si no tenía a nadie? porque seguía luchando, cerré los ojos y me deje arrastrar.