A la mañana siguiente, nos despertamos con los primeros rayos de sol. Comenzaríamos a seguir nuestro viaje, debíamos llegar antes del anochecer. Tomaríamos el combustible y antes de que se ocultara el sol nos esconderíamos en algún lugar seguro.
Llevábamos un paso rápido y constante, íbamos corriendo todo el tiempo, escalábamos de vez en cuando alguna pequeña colina. Llagamos a un lugar que parecía haber estado poblando en algún momento, pero ahora era un pueblo fantasma. Todo estaba abandanado, algunos edificios parecían haber sufrido algún incendio, otros estaban cubiertos por la maleza.
- Ese es el lugar que se nos marcó en el mapa- nos indicaba Caleb, mirando el mapa- debemos entrar, primer asegurarnos que no hay ningún nido de criaturas.
Caroline y yo solo asentimos sin decir ninguna palabra. Comenzamos a alzar hacia el edificio, era un edificio de un solo piso, parecía haber sido algún almacén de combustible, en la parte de atrás parecía haber algunos almacenamientos gigantes de combustible. Seguramente deberíamos solo tomar lo que pudiéramos llevar.
- Cada uno de nosotros solo podrá con dos tanques de gasolina- decia Caroline- pero como podremos utilizar nuestras armas, en caso de que tuviéramos que defendernos?
Nos mirábamos y pensábamos en tomar el riesgo. Solo nos quedaban treinta minutos de sol, el viaje había sido más largo de lo que habíamos calculado.
Decidimos tomar cada uno nuestros envases de almacenamiento y uno de ellos amarrarlos con las cuerdas que nos habían entregado en caso de que las necesitáramos. Cuando estábamos terminando de amarrar el último envase en la mochila de Caleb, escúchanos algunos sonidos. Algo se acercaba a nosotros. Caroline tomó su arma y comenzó a caminar en posición alerta con su arma apuntando al objetivo.
- Ustedes no se detengan, yo iré a ver que es…- ella miro a donde nosotros y siguió su paso.
- Caroline no puedes ir sola…- yo había comenzado a decir, pero ya ella se había ido.
Yo trataba de ajustar bien el amarre en la espalda de Caleb. Cuando escuchamos más ruidos.
- Ve.. ve con ella- el decía y trataba de ajustar el mismo su amarre- debe ir acompañada.
Corrí hacia la dirección en que Caroline había ido. Yo había logrado amarrar mis dos envases de combustible a mi espalda, por lo que podía utilizar perfectamente mi arma. Llevaba mi arma apuntando hacia el primer objetivo que se cruzará en la mira. No podía ver a Caroline por ningún lado. Escuche un sonido grotesco, que provenía de un pequeño establecimiento vacío. Sabía que no debía entrar, pero mi instinto me decía que si no lo hacía Caroline estaría el peligro sola.
Así que entre sin pensarlo, al parecer era un tipo de farmacia, habían góndolas que cubrían mi visión. Continuaba escuchando algunos sonidos, así que me baje hasta casi sentada. Llegue al final de una de las góndolas y una mano me agarró por mochila. Era Caroline.
-Shhh! - ella solo me señaló al final del lugar.
Había una puerta abierta de par en par, podía ver una de las criaturas allí, estaba olfateando todo a su alrededor. No era tan grade como la que tenía en mis recuerdos, pero era igual de espantosa. A esta le quedaba algo de cabello, como las otras no tenía nariz, ni ojos, su cuerpo aún no se había deformado por completo; lo que la hacía lucir mucho más escalofriante. Era como estar viendo una persona en cuatro patas como un animal, pero con rasgos de una bestia, garras, colmillos y piel con sangre.
- Intenté dispararle- comenzo a hablar Caroline en voz baja- pero a esta distancia jamás lo lograría.
- Debemos salir en silencio- yo calculaba la distancia entre la salida y nosotras- Creo que podemos lograrlo.
-Creo que será lo mejor.
Comenzamos a dar pequeños pasos lo más suave que podíamos. Habían cajas, envases, y vidrios por todas partes. Debíamos estar muy pendientes a cada espacio que pisábamos. Ya estábamos solo a dos pasos de la salida. Cuando Caleb entro corriendo y piso todos los vidrios que habían en el suelo.
- Caleb, corre!- Gritamos Caroline y yo a la vez.
Comenzamos a correr sin mirar atrás. Podíamos escuchar los pasos acelerados de la criatura. Aunque no miramos atrás ni un solo momento, sabíamos que estaba muy cerca de nosotros. El sol ya casi se había ocultado, solo debían quedar unos 10 minutos de sol. Pude ver como Caleb se deslizó en un pequeño hueco entre una roca y el suelo. Caroline iba a pasos detrás de mi, decido dar una mirada.
- Caroline, debemos deslizarnos por el mismo lugar que Caleb, de prisa..- continuamos corriendo mientras pude ver que la criatura casi nos alcanzaba.
Cuando estuve a tres pasos del lugar por donde había entrado Caleb, me deslicé y entre rápidamente por el hueco. Aterrice en el suelo sentada, me puse de pie rápidamente para ayudar a Caroline entrar.
- Por aquí! - Grite para que pudiera verme. Ya estaba completamente oscuro y la visibilidad era muy poca.
Cuando mis ojos se fueron ajustando a la visibilidad, pude ver que la criatura daba un salto y aterrizaba encima de Caroline. Solté un grito, y rápidamente apunté con mi arma. Nuestras armas tenían visor nocturno, así que tome rápidamente mi arma y apunte a la cabeza de la criatura. La criatura cayó a un lado de Caroline y ella comenzó a correr lo más rápido que pudo. La ayude a entrar, y rápido comencé a derramar el alcohol por toda la entrada desde abajo.
- Eso estuvo cerca- le dijo Caleb a Carolin;, no había notado su presencia a mi lado.- estás bien?
- Si eso creo- ella estaba en el suelo aún, lucia algo ajustado y llena de polvo- maldigo a ese maldito de Edward en este momento.
Ella sonrió, pero yo sabía que sin sonrisa era para ocultar algo más.
- Bien - comenzo a decir Caleb- podremos descansar aquí con la seguridad de que ninguna de esas cosas podrá entrar.
Él tenía razón, adentro no había ningún otro camino o salida. El hueco por donde habíamos entrado era demaciado pequeño como para que alguna de esas cosas pudieran entrar. Caleb se fue aún lado y soltó sus cosas, nos dijo que estaba muy agotado y que nosotras deberíamos descansar también. Mañana debería recorrer mucho más camino en menos tiempo, para asegurarnos de que no ocurriera lo mismo de hoy. El se quedó dormido en unos minutos, Caroline se quedó a mi lado.
Teníamos Luces artificiales, podía ver que en su rostro había algo de dolor.
- Estás bien? - le pregunté en voz baja- Estas herida?
- Creo que si- ella comenzó a levantar su pantalón para mostrar su tobillo- Creo que esa cosas me mordió o rasguño…
En su tobillo podía ver marcar de rasguños, pero podían igual ser rasguños por los colmillos de la criatura que la había atacado antes. No lucia muy bien, comenzaba a lucir como si tuviera algunas raíces negras saliendo de cada rasguño.
- Ninfa hemos podido comprobar si eso se contagia a través de mordidas o rasguños- ella comenzaba a cubrir su tobillo otra vez- solo espero que no sea así, porque entonces deberán dejarme aquí…
- Eso no ocurrirá- la interrumpo- llegaremos antes del atardecer y encontraremos una solución.
En ese momento recordaba solo la caja planteada y mi recuerdo sobre lo que había allí dentro. Solo debía descubrir cómo abrirla.