Las palabras de Jev hicieron que mi piel se erizara y pasó casi un minuto antes de que se calmaran las cosquillas de mi estómago.
Cuando entre a la habitación, vi a Will al final, donde estaban los sacos de boxeo. Podía ver su boca algo lastimada por el golpe de Jev. Cuando el me vio corrió donde mi, al llegar me abrazo fuerte.
- Hola- dije casi sin aire- cómo estás?
- Muy bien- el señaló su golpe- esto será ira en algunos días.
- Siento mucho lo de ayer- sentía mucha pena por el- yo no pensé que Jev fuera a golpetearte de esa forma…
- No te preocupes- el sonríe- lo merecía. Además, jamás le hago caso a Jev. No es la primera vez que me golpea. Solo es la primera vez que no respondo a su golpe.
Como podía decir eso, Jev parecía querer matarlo ayer en la noche.
- Ven- el me tomo de la mano- se que hoy iras a combate directo, esta prueba la usamos para ver que saben y que debemos fortalecer en cada uno. Quiero que practiques algunos golpes, Jev me pido disculpas y me pidió que te ayudara antes de que llegaran todos.
Así que por eso el estaba aquí tan temprano. Y por eso Will ya no parecía tan ofendido como ayer cuando lo golpeó. Olvidé toda la situación entre ellos y me deje entrenar por Will. El me decía cómo colocar mis piernas para que no estuvieran débiles al momento de recibir algún ataque. Luego me tocaba lanzar algunos golpes, mis piernas estaban un poco abiertas, estaba parada frente al saco y lanzó el primer golpe, el golpe solo me mueve a mi misma. Will comienza a reír y camina hacia donde mi espalda.
- Debes colocarte de esta forma- pone sus manos en mi cintura- si estás completamente derecha no tendrás un soporte correcto para tu peso corporal.
Al sentir sus manos me tensé un poco, y luego me sobre salto una voz.
- El contacto físico no es necesario- dijo Jev en todo grave - Will.
- Jev? - puedo ver una sonrisa asomarse en el rostro de Will- te gustaría hacerlo tu personalmente?
- Té gustaría - Jev sonrie maliciosamente- ser golpeado otra vez, Will?
Will levanta sus manos en forma de rendición, y yo solo me quedo allí sin saber lo qué pasa. Acaso estoy pintada en la pared? O acaso soy una cosa por la que se pueden pelear, haciendo como que no estoy allí. Esto me molesta, me volteo, y comienzo a quitarme las vendas de mis manos.
- No necesito que ninguno de ustedes- lanzo las vendas al suelo- me enseñe cómo hacer esto y mucho menos los necesito cerca de mi. Si se van a pelear como animales háganlo por otra cosa, idiotas.
Cuando paso por el lado de Jev, el me sostiene.
- Saldrás lastimada - su mirada es molesta- ninguno de ellos reducirá sus golpes contra ti.
- Entonces - no me había levantado de muy buen humor hoy, así que no me importaba- de esa forma aprenderé. No morí cuando me lancé de aquel acantilado, dudo que unos golpes puedan matarme Jev.
- Bien entonces. - el solo se cruzó de brazos.
En unos minutos todos comenzaron a llegar, Caroline como de costumbre estuvo a mi lado.
- Estás lista para dar unos golpes hoy.- dijo ella en posición de pelea- creó que le daré unos buenos golpes a Candice.
Ella solo me hizo reír por su convicción. Comenzaron las luchas y todos eran muy agresivos, según iban pasando. Jev solo estaba allí de brazos cruzados, todo era permitido, patadas, golpes bajos. Ahora entendía porque Jev y Will querían que estuviera lista antes de que comenzara todo esto. Llego mi turno, y esperaba por mi rival, las luchas no habían sido separadas por géneros. Igual peleaban los chicos con las chicas, que chicos contra chicos o chicas contra chicas. Mi rival era un chico que lucia mucho más grande que yo, sabía que yo no podría contra el.
Él era un poco lento, así que pude esquivar algunos de sus golpes, pero no me atrevía a golpearlo. No recordaba jamás haber lastimado a alguien. Entonces el chico me tomó por él cabello y me lanzó hacia atrás. Intenté caer boca abajo para sostenerme con mis brazos, pero solo logré caer de lado. Mi hombro dolía por la fuerza con la que había caído todo el peso de mi cuerpo contra el. Pude ver a Jev aún de brazos cruzados, mirándome sin ninguna expresión en su rostro.
No dejaría que nadie me viera rogando para que se detuviera o llorando por el dolor. Me puse de pie con mucho esfuerzo, para ser recibida por un golpe en mi estómago. El chico comenzó a hablarme.
- Voy a acabar contigo- el del estaba divirtiendo.- maldita espía.
Cuando dijo eso, me golpeó con su rodilla debajo de mi barbilla y pude sentir mis dientes chocar. Eso nubló un poco mi visión, pero desde ahí podía ver aún a Jev.El miraba al chico y sus brazos ahora estaban abajo con ambos puños cerrados. Creo haber visto que daba algunos pasos hacia donde estábamos luchando, pero un golpe en mi oído derecho me hizo perder el conocimiento.
“-Hola papá! - lo abrazo
-Hola cariño! - me besa en la mejilla.
-Qué haces hoy?- me quedo allí con el.
-Es solo trabajo, pero debo decirte algo.
- Que sucede?
- Muchas personas vendrán por eso- señala a donde tuvo trabajando- ests es la clave para liberarnos de lo que ellos harán.
- Jamás debiste haber ayudado a esas personas- pongo mi mano en las suyas- ellos solo se aprovecharon de nuestra situación.
- Lo se cariño- el me abraza- pero por ti, lo volvería a hacer. Gracias a eso, estas aquí…
- Has sacrificado tanto por mi- aun nos abrazábamos.
- Si algún día llegará a pasarme algo- ahora hacia que lo mirará a los ojos- prométeme que tendrás esto contigo…
Nos levantamos y caminamos hasta su mesa de trabajo. Allí puedo ver una caja plateada, sin ninguna abertura.
- Que es?- pregunto con curiosidad.
- En ella estará la salvación de nuestro mundo.”