*Samantha* Nunca me cansaré de besar a este hombre, sus manos presionan mi cintura con fuerza, mientras que las mías buscan su cabello, intensificando el beso, al mismo tiempo que su lengua explora mi boca con habilidad. Pequeños jadeos escapan de mi garganta a cuando muerde mi labio inferior, y me es inevitable friccionarme contra su dura erección bajo mi falda. Estoy cayendo en un espiral de placer, cuando se detiene de golpe y me aleja un poco, pero sin llegar a bajarme de su regazo. Nuestra respiración es un caos, al igual que los latidos de mi corazón y la humedad en mis bragas. ¡Dios mío, eso fue intenso! Me mira de arriba abajo, mientras sus ojos se oscurecen, y entiendo por completo la razón; estoy sentada en sus rodillas, con las piernas abiertas, donde puede ver mis bragas, per

