*Leonard* Tarde en mi oficina, firmo unos contratos provenientes de mi sucursal en España, mientras trato por todos los medios de ignorar mi celular, donde recientemente ha llegado un mensaje de mi gatita. Estuve castigándola los últimos días, por armar un berrinche la última vez. Aunque me esté castigando en el intento de corregirla. He sido frio con ella, contestando sus mensajes de forma cortante e ignorándola por horas, solo para que lo piense mejor la próxima vez que quiera llevarme la contraria. Y que le de gracias a los dioses porque no se ganó unas buenas nalgadas, aunque me muera por poner su lindo trasero color carmín. > me repito varias veces. A ella no voy a tocarle ni un pelo. Mi curiosidad puede mas que yo, así que leo el mensaje que me ha dejado, junto con uno d

