*Samantha* Camino por el pasillo de vuelta a mi habitación, tarareando una melodía mientras repito mecánicamente todo lo que me dijo Alison. No debo olvidar nada o no cumpliré el objetivo de esta noche. Sin embargo, debo parecer normal, linda e inocente, sin dobles intenciones, para que nada se eche a perder. Debo parecer una lunática, una adolescente desquiciada y desesperada por perder la virginidad con el único sujeto de la tierra que parece no estar interesado en tomarla. > Al llegar a la suite, lo encuentro hablando por teléfono en la sala, con el ceño fruncido que es parmente en su cara, como si fuera el puto amo del universo, y nada en la tierra es lo suficientemente digno para hacerlo reír. Es entonces en ese momento que nota mi presencia y me mira con ojos brillantes,

