Viernes. Generalmente, el día más esperado de la semana, después del sábado. Todos llegamos a los viernes cansados, pero felices. Es como si el estrés se fuera de vacaciones y volviera el lunes, aunque esta semana el estrés solo puede aumentar con cada minuto que pasa en la casa Grier. Todos estamos demasiado ansiosos por el cumpleaños de la abuela, tanto que siento que en cualquier momento alguno de nosotros va a explotar. Desde que desperté han sido gritos y más gritos lo único que he escuchado, esto solo logra acrecentar mi mal humor habitual llevándolo a otro nivel. Estuve media hora tratando peinarme el cabello, al final me cansé y decidí dejarlo así. No tengo intenciones de seguir peleando con el peine cuando es evidente que me ha ganado. Bajo y tomo asiento en la mesa de la cocin

