Zara Estrada — Hola bebé, estoy muy feliz de verte. — Hablé con dulzura, pero sus cara dictaba de estar contento. Verlo en todo su esplendor, siempre me ha deleitado porque al usar ropa casual, sin dejar lo elegante, es lo que cada día me enamora de él, fue bueno estar vestida con una falda tubo en n***o y suéter en rojo, con unos tacones altos en plateado, mi gran cabello suelto con bucles al final, sin dejar de lado el maquillaje resaltando mi delineador con su labial en rosado; con sabor a sandía una de sus frutas favoritas. Salgo de mi letargo, al terminar de ver cada facción de su cuerpo y ojos azules, que dejan a mi corazón acelerado, le sonrió con cariño. — ¡Sabes! esto no puede seguir pasando Zara, estás acosándome de una forma algo absurda. — su tono de reproche, me hizo fru

