Índice de los Personajes / Sinópsis y Capítulo (01)
Personajes Principales
Cora Koj
Héctor Caldera
Rivales
Zara Estrada
Sergio Oscoy
(Padres de Ella)
Halima y Marco Koj
///
Sinopsis
Todos en la vida deseamos ver a mas allá, de lo que no podemos vislumbrar, ese es mi caso no tengo esa posibilidad del sentido de la vista, me fue quitado a los doce años, pero con el amor de mis Padres y personas cercanas a mi alrededor, como mi mejor amigo Sergio, me hicieron dar un rumbo diferente de lo n***o, que mis ojos grises no podían obtener, pero pudo agudizar mi olfato y tacto como la audición, para canalizar el ambiente que pisará, es una de las cualidades que le doy gracias a Dios, por permitirme tener una segunda oportunidad, de luchar a pesar en la depresión que viví en la secundaria, pero gracias a un amigo, logre salir adelante. Pero el punto de mayor importancia; es cuando la Academia Sonata Infinita, deje ingresar a un nuevo profesor en mi último año de apellido Caldera; espero no tener problemas, dicen que es fuerte de carácter, solo espero cumplir sus estándares altos y lograr ser una gran pianista por duro que sea.
Soy Cora Koj y esta es mi historia de mayor profundidad.
(01)
CORA
– ¡Cora hija baja! Debes comer, para ir a la academia. – La voz de mi Madre, la note en la lejanía al estar en mi amplia cama, me queje por un momento, que no dude en responder con el sueño incrustado en mí ser.
– Dame unos minutos y voy contigo Madre. – Hable suave, levantándome para estirar el cuerpo.
– De acuerdo flor te espero, hazlo antes que Papá se vaya. – Lo último que dijo, me hizo ponerme de pie enseguida.
Por la carrera tropecé con mi propia cobija de color amarillo, que fui directo al suelo sin poder evitarlo, pero a la vez mis manos llegaron auxiliarme sin problemas, que solté un suspiro de alivio al comprender que casi mi cara se topa con el suelo de madera pulida de mi dormitorio, me levanto rápido para ir al baño, ya palpando las paredes, aunque mi seguridad al poder llegar a los lugares de la casa son únicos; ya que puedo ir sin necesidad de llevar mi bastón de coordinación de las cosas, solo lo uso en casos de estar fuera o que se requiera el caso, pero igual puedo continuar. A pesar, de mi condición al no poder tener el sentido de la vista, por acto reflejo quito esos pensamientos tristes de como la perdí, me cercioro de que llegue al baño, palpe le lavamanos tome el cepillo con la crema y comencé a limpiarme los dientes con soltura y destreza.
Media hora después, estoy en la mesa del comedor amplio, ¿Qué cómo lo sé? Mencione que mi hogar no ha cambiado nada, desde mi niñez, solo el jardín que tanto mi Madre cuida y la ama de llaves Noris le brinda apoyo, pero siempre está pendiente de mi cuidado cada día o noche, gracias a la orden de mi estricto Padre, pero al estar presente como ahora se siente tan feliz, dejando de lado su carácter un tanto volátil que casi todo el mundo dice, aunque no lo refleja conmigo suele ser siempre un pan dulce, y eso me agrada mucho.
Estamos comiendo el exquisito desayuno, que preparo Noris es experta en la cocina y todo lo que se requiera al cuidado de la casa, al probar en mi boca, siento frutas como: fresa, uva, mango, piña y melón. Además de pan tostado, con atún en salsa el favorito de la familia y su café con jugo de pera; ya que mi Padre es alérgico a la naranja es algo poco común, pero nosotros tenemos el lema; “Es mejor prevenir que lamentar”.
La comida pasa amena y segura, hasta que mi Padre decide romper el silencio.
– Hija hoy es el día de la audición para último año en la Academia ¿cierto? – Indico alegre, lo pudo sentir que sonreí de lado, pero como me hubiera gustado verlo y saber que facciones muestra su cara.
– Sí Padre, estas en lo correcto, me toca exponer mi nuevo proyecto; que he estado practicando y por la computadora que mandaste a comprar me permite conocer más mi talento, sin tener que verlo. – Respondí devuelta, donde sus sonidos de sonrisas llenaron el ambiente.
– Me alegra mucho oír eso princesa, bueno de volver al trabajo debemos hacer una entrega a Venezuela, para lo que útiles escolares y oficinas que siguen avanzando allá. – Agrego algo serio, me quede pensativa y deje el tema estar mientras mamá contaba lo de las fundaciones.
Con el paso del tiempo mi Padre se marchó con calma a su empleo, sin antes darle el beso de hasta luego, no los podía ver, pero los sonidos al besarse si, casi me rio fuerte al oírlos, pero decidí irme con Noris, para alistarme e ir a la academia, hoy es un gran día y espero con ansias lo sea…
Héctor
España- Madrid
Otro día mas empieza y mi mal humor esta rebosante, al ver mi balcón y tomar un sorbo de jugo de naranja dando por terminado el desayuno que antes tome, pero al ver mis r************* en mi IPhone último modelo, me llevo la grata sorpresa que mi disquera saca un nuevo sencillo, que he estado haciendo en secreto, pero lo lanzo antes de que yo lo autorizara y es algo que no pienso permitir, además de que la dicho por esa fans número uno me sigue acosando; diciendo ¡ que soy su novio! Ese es otro problema, que debo verme en la obligación de dar una entrevista en mi perfil de i********:, para bajarle los humos a esa mocosa, mimada de familia pudiente. Puesto que de pensarlo me da nauseas; solo tengo amantes no novias, esa palabra a mi preciada mente no puede caber jamás.
Sin esperar más, di el anuncio en mis r************* desmintiendo la información que dio la tal Zara Estrada una mujer hermosa de cabello rojo y ojos avellanas, cuerpo de muñequita exacto, pero no es mi gusto, cualquiera me diría loco, pero yo tengo el control de mi existencia y tener a esa mujer, me causaría el peor dolor de cabeza que he podido tener, al terminar una sección musical con mi instrumento favorito y por el cual soy famoso en toda España y Europa, nada menos que el saxofón junto a mi voz de vez en cuando la uso, junto a un dueto del mismo instrumento, ganando también muchos seguidores pero siempre predomina mi instrumento, ya que decidí que fuera así, porque solo usar mi voz me trae recuerdos amargos; después de la muerte de mi Padre. Niego para así, apretando el vaso para llegar a mi amplia cocina y dejarlo en la misma, porque la señora que limpia está por llegar, mientras termine busco llevar solo mis llaves del auto Camaro n***o que poseo, mi billetera y colocarme bien los lentes que siempre uso, haciéndome resaltar mi ropa casual que compone de jeans, camisa blanca con una chaqueta marrón de tela gamuzada y zapatos negros mocasines; luciendo fresco y a la moda, he creado mi propio estilo siendo respetado de usar lo que siempre deseo sin que nadie me refute nada, por algo soy el artista famoso debo tener autoridad y demandar mis deseo.
Poco después de bajar por el ascensor llego a la planta de estacionamiento, pulso el botón para activar la alarma de mi preciso tesoro, que hace el sonido propio e ilumina los faros delanteros, evidenciando el lugar donde lo deje sonrió de lado y hago lo propio para montarme y dar marcha para así llegar a la disquera, pienso poner un alto a lo que han hecho.
(…)
El tiempo paso rápido, logrando llegar a mi punto de encuentro, donde me baje con elegancia, siendo observado por los periodistas de muchas revistas o farándula de mi país, Madrid una ciudad extraordinaria, que da lo mejor en este día con una brisa que se desplaza por mi rostro dándome tranquilidad como el hermoso cielo que se abre delante de mí, me espero un momento para ver la magnificencia de Dios, haciendo me capturar buenos momentos dejando que mi molestia merme un poco, hasta que oigo la voz más chillona que no esperaba ver.
– Héctor Caldera, o como yo lo hago llamar mi novio. – Me volteo a ver, cerciorándome que es la dichosa fans con su ropa elegante que no deja nada a la expresión de ningún hombre, por inercia me toco el puente de la nariz.
– Hola Zara. Y adiós. – le respondí devuelta, pasándole a un lado; pero ella no se queda quieta y me toma del brazo, haciendo que los periodistas que están cerca sigan tomando más fotos.
– ¡Oye! No me dejes hablando sola.
– Lo lamento, pero debo hacerlo; así que apártate de mi camino. – soné mordaz, dejando que ella me suelte del brazo que me detenía, y continúe con mi recorrido dentro de la gran disquera de todo Madrid.
Al entrar la recepcionista activo el ascensor de solo clientes de gran categoría; hoy se encuentra solo, sin casi nadie dentro del establecimiento, será porque es sábado y todo mundo se encuentra en sus casas, disfrutando compartir con la familia, lo que me recuerda que debo visitar a mi Madre y llevarle una torta de naranja, para compartir el té de menta que siempre solemos beber; en honor a mi Padre, lo bebía por ser su favorito. Por consiguiente; llegue al piso que necesitaba llegar y al salir, me encontré con el amplio pasillo con todos y cada uno de los cuadro de famosos de toda índole musical, tanto instrumental como vocalización cada uno marcando una huella con el pasar de los tiempos, me siento orgullo de poder trabajar con ellos; a pesar de los errores que cometen y uno debe tratar de hacerlos entender que la opinión del artista es la de mayor relevancia.
Estando en la puerta de madre pulida, entro sin ser invitado detallando el amplio estudio al final, junto con la oficina que es compartida y llena de colores por mi manager y su abogado que se encuentran hablando amenamente y riendo entre ellos.
Miserables espero me digan el chiste.
Continúe mis pasos, hasta que ellos me detallaron estando muy sorprendidos ambos, solo les di un asentimiento de cabeza y me senté en el sofá de piel de tigre uno de los más cómodos, que hay del lugar con mis piernas separadas y manos en las rodillas los mire con profunda molestia, donde mi manager decidió romper el fastidioso silencio.
– Que grata sorpresa Héctor, no pensé verte sino hasta el lunes. – Anuncio feliz, dejando entrever su sonrisa socarrona que me saca que casillas, mientras el otro se mantiene al margen sentado.
– Yo también pensé lo mismo Rodrigo, pero veo que te empeñaste en hacerme j***r el día. – Aclare con rudeza al ponerme de pie para encararlo mejor.
– Oh vamos… Héctor no es para tanto lo del lanzamiento del sencillo, es necesario que se hiciera; así tu fama aumenta, eso ¿no es lo que quieres? – termino de hablar, que solo negué ante su proceder.
– No niego que deseo seguir siendo visible con mi talento; pero debes entender que primero se me consulta lo que hago; antes de dar la noticia sin mi consentimiento Rodrigo. – Contraataque, pero el solo bufo tratando de calmarse.
– Debes entender que no tenías nada que ofrecer al público que espera nueva música y hay nuevas caras de artistas, que desean tener el puesto que tienes; pero veo que no lo comprendes, así que te lo mostrare. – Fue a su escritorio, para lanzar su carpeta y poner sus manos en los bolsillos de su saco azul y dejarme que yo revise el documento.
Fui directo al escritorio tome la carpeta y la leí detallando lo que mi manager decía, pero siendo igual de molesto que no me aviso de las fallas que hay en la agencia y pretende con mi talento, salir a flote de la fuga que tienen deje los documentos donde mismo y lo mire nuevamente a la cara, para soltar lo que vine a decir.
– Puedo ver lo que dices; pero sabes mejor que yo que la fuga vine porque no están administrando bien la disquera, así que no me vengas con que soy egoísta en no mostrar mi sencillo, que en secreto implemente. – Di mi argumento donde solo frunció el ceño por mis palabras.
– Eres un cretino Héctor, sabes que eso no es cierto, la disquera está pasando por un proceso difícil, pero debes entender que tienes que dar lo mejor y no dejarlo guardado en una habitación, que no te lubricara en dinero. – Hablo sin medirse, que enseguida fui directo a tomarlo por el cuello.
No me tembló el pulso para llegar, hacia su persona y tomarlo del cuello y elevarlo un poco, era unos metros menos que yo en estatura, y solo fui directo a su encuentro donde le presione elevando mi puño derecho, estampándolo contra su cara, dejándolo en el suelo. Su abogado llego, a protegerlo para levantarlo del suelo; mientras se tocó la mejilla que le hice sangrar en una línea, pero mi furia no se iba al contrario iba en aumento por la respiración agitada que salía de mi nariz.
– ¿Qué te sucede? Eras un imbécil, debes respetar a tu manager, pero veo que eso no te gusta hacer. – Hablo su abogado un hombre calvo y de unos cuarenta años, rodee los ojos dándome lo mismo.
– Usted no se meta, mis asuntos los resuelvo yo, además su cliente está abusando con mi carrera y me sabe lo mismo si me corre de todas formas tengo a otras disquera que buscan que un talento como yo esté ahí. – Contrapunte furioso, mientras que ambos me veían, en total desacuerdo.
– ¡Eso crees Héctor! Mas bien te salve el trasero, porque hay alguien en la mira ahora, créeme es una cara fresca, que su belleza da volumen al tocar el piano. – Al anunciar eso último me quede pensativo, bajando un poco las ganas de golpear su estúpido rostro.
– ¡Mientes! Solo lo dices por joderme, pero tranquilo esto no se queda aquí, porque mi sencillo no saldrá mañana, como que me llamo Héctor Caldera. – Sentencie con hostilidad, mientras el abogado de mi manager, está sonriendo de lado y eso no me gusto.
– Piénselo bien señor Caldera, porque el contrato estipula que debe seguir lo que su manager le indique, a pesar de no estar a favor; pero no se preocupe con el escándalo que armo es posible, que tenga una demanda en su puerta. – Hablo irónico, sacándome de quicio y el idiota seguirle el paso.
– Malditos estos me lo pagaran. – Hable borde, dejando entrever mi furia pero la puerta ingreso dejando entrever a tres hombres fornidos venir a sacarme, supuse que las cámaras hicieron su trabajo.
– Adiós Héctor, espero verte en el sencillo del álbum. – Vocifero mi manager, en su escritorio le lance una mirada llena de odio.
Cuando iba hablar, uno de los tres hombre me hablo y tuve que verlo a la cara.
– Le pido que salga o tendremos que usar la fuerza. – Dio la orden, que solo respire hondo para salir dejándoles claro que ni una mano debía tocar mi cuerpo, porque mi paciencia iba a acabarse en tan solo un hilo.
No tuve más remedio que seguirlos, al hacerlo me llevaron al ascensor y después me escoltaron a las afueras de la disquera, para cerciorarse que no vuelva, donde los fotógrafos empezaron a acosarme para acercarse, y es cuando decidí avanzar rápido, no quería ver a nadie e ingrese a mi auto con precisión hice rugir el motor logrando desaparecer de todo el ojo que desea solo obtener una ganancia a costa mía.
Poco después de manejar, logre despejar mi mente yendo a un lago muy conocido de Madrid, donde muchas personas van; pero estoy a un costado casi cerca de la carretera, donde estacione el carro mirando a la nada con mis manos en los bolsillos de mi pantalón, dejando que la brisa me arrope cerré los ojos por un momento, hasta que después los abrí observando tal belleza de ecosistema natural y el sol, casi poniéndose en el horizonte, detalle en ese instante la hora en mi reloj de bolsillo dejando ver las 05:00 pm; esa era una señal fatal al llegar tarde a la casa de mi Madre.
Pasada otra hora; llegue a la gran casa cerca de unas montañas que la hacen resaltar ante todos, en su defecto están lejos de la ciudad, algo que pidió ella para estar lejos de tantos problemas que la misma ciudad tiene, logre estacionarme cerca de la puerta principal el jardín a los costados son de flores de clavel de muchos colores, pero el amarillo predomina muy bien, donde al sacar del tablero una torta pequeña de naranja, cierro con seguro el carro para así estar al pie de la puerta a punto de tocar, pero recibo la sorpresa de ser abierta por una dama hermosa y la cual me siento orgulloso de ser su hijo.
– Buenas tardes Madre. Traje la torta de naranja para nuestro te de la tarde. – anuncie sonriendo de forma dulce para ella, que me miro con una mirada fría haciendo borrar mi emoción.
– Nada de buenas tienen ¡Héctor Fernando Caldera Balom! – Su voz molesta, me hizo ver lo molesta que esta y debo asumir el porqué.
– Madre…
– Madre nada, entra que estoy, casi buscando tomar la torta y te la hago pegar en la cara y llenarte de melado, en el cabello largo que tienes ahora. – Definitivamente está molesta, y sus mejillas rojas es la evidencia.
Negué para sí, donde la seguí antes que sus palabras fuera a cumplirlas al entrar a esta gran casa que me trae recuerdos de los más agradables entre mis Padres, cosa que cada día trato de borrar para que nada triste me embargue, es por ello que mi temperamento suele ser frio, para tratar de no dejar en evidencia mi corazón no por nada sufrí, al perder a un ser querido; siendo este piloto de avión y morir en pleno vuelo por una tormenta con destino a las Bahamas, un lugar que jamás voy a visitar por más que lo desee, el solo pensar en avión se me revuelve el estómago.
Sin verlo venir ciento unos golpes en mi cabeza, por parte de mi madre, que lo hizo con un libro; que está cerca de la sala de estar, donde nos encontramos, mi mirada es de completo asombro, que no dude en objetar.
– ¿Y esa reacción de tu parte? – pregunte al tocar mi cabeza, para masajear esa zona.
–
Sencillo estoy decepcionada de ti, como pudiste golpear a tu manager, y no conforme con eso piensan demandarte gracias a su abogado que me cae mal. – Respondió con molestia, para dejar el libro en su lugar y encararme.
– Madre ¡uso mi lista de canciones!, para lanzar un mini álbum, solo para ganar dinero dime no es justo que le rompiera la cara por ello. – acote en defensa y ella negar.
– No me parece Héctor, tu padre y yo no te criamos; para que fueras un hostil, buscando llenar de golpes a la gente, te hicimos un hombre bien o ¿me equivoco? – Remarco su punto, que solo me toque el puente de la nariz con algo de paciencia.
– Madre ustedes me criaron bien, pero no tolero la falta de respeto de no anunciar dicho álbum y no conforme con eso, visitar mi apartamento a mis espaldas y robar mi trabajo íntimo. – Le di a entender algo que por mi parte es justificado.
– ¡Dios santo! Que voy hacer contigo, pero la demanda ya está en la puerta y no pienso, que caigas de nuevo en la ira. – Informo y la mire algo confundido. – Te vas a Guatemala mañana mismo, no me interesa ¿cómo? Pero no te quiero en España por mucho tiempo.
La mirada que le di, no le hizo justicia a su proceder y demanda que me dio, vaya me siento mal, al escucharla decir que me vaya de España; sabiendo que pienso verla su seguridad siempre y al quitarme eso; deja en claro que no le interesa. Mi corazón se encogió un poco y no le hice ver mi decepción al tomar esa decisión, solo espero no se arrepienta.
Así que tome la decisión de respetar su mandato, por dura que sea para los dos.
– Está bien, si es lo que deseas lo haré Madre y lamento decepcionarte, créeme mi esfuerzo por ser un buen saxofonista no se verá quebrado, por un idiota manager. – Decrete con autoridad, dando media vuelta y salir por la puerta principal, dejándola a ella en su lugar con mirada dolida.
Me sentía impotente, pero a la vez la comprendo; he sido un egoísta y debo cambiar muchas cosas que han hecho es dañar a las pocas personas, que están a mi alrededor y no pienso volver a cometer ese error, sin dudar ingrese a mi auto dando marcha, para así ir rumbo a la autopista y llegar tomar la dura decisión de irme de Madrid y lo voy hacer en carro, coloque las coordenadas en el GPS; con destino a otro país, no pienso hacerlo en avión, no es bueno para mi salud, así que pise el acelerador en las paradas tomare provisión, y allá buscare a unos amigos que tengo tiempo no he visitado en mucho tiempo, solo hablamos por teléfono, antes de llegar les marcaré así que esta será una nueva aventura para mí, y todo lo que pienso cambiar.