CORA Otra mañana inicia y mi cara de sueño, nadie me la puede quitar estoy en el comedor, junto con mis Padres tomando el desayuno, mientras que bebo mi taza de café antes de comer, pero la voz de mi Nana me saca de mis pensamientos. — Todo mi niña. Lo prometiste ayer, antes de irte a dormir. — rayos no debí decirle que sí. — No hay problema Nana, solo dame chance; porque seguro tengo mucha comida. — asumí algo incómoda, pero la voz de mi Madre me hace prestarle atención. — Cora no exageres hija, solo es ensalada de frutas, pan con huevos revueltos y tocineta; además del café con su jugo de naranja, junto con una bandeja pequeña, con las vitaminas que debes ingerir. — Comento, pero mi cara de sueño no me deja tranquila. — Te parece poco Madre, comeré lo que pueda, no quiero parecer u

