Jeremy Su respiración se entrecorta mientras presiono mis labios en el tejido suave debajo de su oreja antes de soltarla. Sus ojos azul claro se oscurecen mientras agarra sin palabras dos cajas de condones. Una es, de hecho, Magnums; la otra tiene relieve para su placer. —Pensamiento optimista —dice mientras me lanza ambas cajas—. Y solo para mantener tu mente en el juego, mis bragas y sostén hacen juego con mi vestido. —Se sonroja al decir eso y aunque estamos comprando condones, lo cual no es la actividad más sexy como dijo, aún me muero por esta mujer. Porque los condones podrían no ser sexys, pero ella seguro que sí. —Mi mente está muy en el juego. Pero como esta noche todo es sobre incentivos, los Magnums son típicamente mi marca. Su mirada baja a mis pantalones. Mi polla se estre

