Ayer fue el gran aviso de Aaron sobre que buscaría la manera de hacer que me despidieran. Tanto como a Jess, a Marcos igual le molestó. No sé si tener miedo o simplemente dejarlo pasar. Después de todo, Clementina es quien tiene el control, no él. Estoy de camino a la oficina de Clementina, estoy tan nerviosa y a la vez un poco asustada. No sé si el temerario Aaron Clayton, habló con Clementina sobre lo sucedido. Tal vez sea mi último día de trabajo aquí. Toqué la puerta y luego pasé. —¿Me ha llamado, señora Clementina?—Pregunté acercandome a ella. Quien estaba leyendo un par de papeles. Desvío su mirada y se centró en mí. Dándome más temor aun. —Bennett, necesitaba hablar contigo.—Y esas palabras hicieron que todo se me subiera. Si tuviera bolas, las tendría en la garganta just

