Me senté una vez que terminé de traer los platos con cierta comida. James es un hombre muy alegre y por lo que se ve, con un enorme corazón. Pudimos preparar una cena muy pequeña de Panqueque's. La idea de poder sentarme a comer en familia" es algo que extrañaba. Lo hice un par de veces con Margaret y Josh, cuando habían pasado días de ser adoptada por ellos. Antes de que su envoltura cayera. —Pequeña, ¿Quieres una cerveza? —Me preguntó James. Inmediatamente sin pensarlo, me negué. Pude salir de vicios y malas vías una vez, no pienso volver a caer ahí. Volver a ser ese monstruo que nadie quería. —¿Segura? Están frías. —Insistió. Como negarme a ese tierna cara de una figura paterna que no siento desde hace mucho tiempo. —Solo una.—Le dije firme, lo causó una sonrisa de triunfo

