9:00am. Esa hora marca el reloj. Me levanté he hice el procedimiento de cada día, cepillar mis dientes, una ducha larga y ropa limpia. Bajé para encontrarme a Jacob de pantalones que llegaban algo más arriba de sus rodillas y una camiseta blanca. Como siempre estaba lleno de papeles, se ve concentrado y pacífico. Caminé de puntillas, con la idea de no hacer ningún tipo de ruido. Entonces cuando estoy a pasos de darle un bueno susto, tropiezo y caigo al suelo. -Torpe.-Me dijo aquella voz interior que sólo aparece para molestar y estregarme cada cosa que hago mal. Jacob se volteó, jugó con el bolígrafo con el que estaba escribiendo y partió en risas. -Ni para asustar eres buena.-Ríe.-He calentado café. Si quieres en la cocina hay.-Se voltea y continua arreglando y firmando pap

