Capítulo 3

984 Words
Éste hombre tiene varias facetas, aquel chico que casi pierde el tren, aquel hombre frío con el resto y aquel que luce inocente, con una dulce sonrisa. —Sientate.—Me...¿Ordenó? Me estoy asustando. Creo que tomar una decisión tan rápido fue un gran riesgo, algo que no tomé en serio, fue algo que lo vi como una oportunidad, y tal vez no sea así. Seguí la orden y me senté. Vaya que estaba asustada, estaba muy asustada en este instante. En silencio él se sentó a mi lado. No dijo nada, no se movió, no sonrió, no nada. Suspiró.—¿Por qué me miras así? —Dice con una media sonrisa. —Yo... He... Fue un error.—Dije volteando mi mirada hacia la ventana. Nunca admiré tanto el paisaje. —Oye, no muerdo.—Dijo con una linda sonrisa. Sentí como se movió. Y me volteé a verlo. Vi como apretó su mandíbula, vaya que se le marca. Él carraspeo y luego sonrió. —¿No dirás nada durante todo el viaje?—Sonrió. —Y bien... Jacob, ¿qué edad tienes?—Me arriesgué a preguntar. —Por fin te dignas a hablar.—Rió.—Yo tengo 27, ¿y tú? Wow, 25. Jacob tiene 27—Yo... Yo pues...yo tengo 17.—Digo ocultando mi cara con mi cabello. —Vaya que eres pequeña.Éll sonrió y yo me sonrojé, pequeña.—Yo quiero decir, eres menor, pensé que no era así. —Tapé mi cara con mi cabello. —Y yo pensé que eras menor. —Susurré. —Pues, no es así. —Río.—Soy un hombre hecho y derecho.—Sonrió. Miré hacia la ventana. —Señores, sería bueno ponerse cómodos. Ahora recién comienza el viaje.—Dijeron por micrófono. Me acomodó en el asiento y cerré mis ojos. En menos de 20 minutos ya estaba dormida. Vaya que estoy cansada. (...) Desperté, el sol de la mañana atravesaba la pequeña cortina de la ventana. Miré a mi lado y Jacob estaba dormido, sus ojos cerrados, aquella recién barba y serio como siempre. Me acomodé en mi asiento y estruje mis ojos. Sentí como nos deteníamos. —Señores, ya hemos llegado.—Jacob no se inmutó, así que decidí despertarlo. Lo moví levemente. —¡Hey, despierta!—Lo vuelvo a mover y abre sus ojos. —Gracias por despertarme. —Dice entre dormido y estrujando sus ojos. —Señores, ¿Qué desean para desayunar?—Preguntó un joven chico que apareció con un carrito. —Dos sándwich's, por favor.—Dijo Jacob con sus dedos.—Yo quiero jugo de Naranja, ¿Y tú?—Dice volteando a verme. —Manzana, por favor.—El joven comenzó a a servir los jugos y entregó los sándwich's a Jacob. Él me entregó uno y el otro comenzó a comerlo él. —Que lo disfruten.—Dijo el joven ya yéndose. —La comida de aquí no es tan buena.—Dijo Jacob tomando de su jugo. Solo reí. —Yo la encuentro deliciosa.—Sonreí. —Al menos es comida.—Susurré. —¿Qué dices?—Preguntó. —Nada.—Respondí. —Es hora de bajarnos.—Dice limpiando su boca y parándose de su asiento. Lo imité y luego bajamos. Ésta parte nunca la había visto, Londres podía ser increíble muchas veces, pero llegan preguntas a mi. ¿Qué haré‽ no sé con quien ando, solo conozco su nombre, Jacob. —Hasta aquí estamos juntos...—Dice y luego susurró. —Lamentablemente.—Dijo pero lo logré escuchar. —Aquí están sus equipajes.—Dijo un señor dejando nuestro equipaje a un lado de nosotros. Me senté sobre la maleta y suspiré.—¿Qué sucede? —Preguntó Jacob. —Nada.—Suspiró. —Es que no sé que voy hacer, estoy sola aquí. No se donde ir, dónde quedarme o por dónde comenzar. —Dije algo rápido. —Hey.—Levantó mi cara.—No estás sola. Si quieres puedes venir conmigo.—Ofreció. Wow.—No... Yo no puedo... Ya has hecho mucho por mí. —Digo meneando mi cabeza en forma negativa. No puedo irme con él, ya ha hecho suficiente por mí, el tan solo saber que quiso traerme aquí, por si solo, fue mucho. No puedo aprovecharme. —No hay problema. Compañía a este.—Se señala él mismo.—No haría daño.—Dice sonriendo. —Solo por unos días, hasta que consiga dónde quedarme.—Digo levantándome y agarrando mi maleta. —Yo la llevo por ti.—Dice Jacob quitándome mi maleta. Y así fue, otra decisión tomada a la ligera, vaya que no aprendo. —¡Señor!—Gritó Jacob a un auto que venía cerca. Éste se paró y Jacob comenzó a hablar con él. —Vamos, aquí nos iremos.—Jacob montó las maletas atrás y luego nos subimos al auto. Creo que todos los días tenemos pruebas, decisión muy importantes que tomar, lo que definirán tu vida poco a poco, si es bien o mal, si o no, ganar o perder. Me arriesgo, me arriesgo a Jacob pueda hacerme daño, es mayor, más fuerte, hombre y conoce toda la ciudad, yo solo soy una estúpida adolescente tomando decisiones a la ligera. ¿Está bien lo que hice? ¿Esto es real? Creo que mis pensamientos me darán jaqueca. Ya no sé que hacer, solo tengo algo en mente un mejor futuro. Miré los arboles pasar, el cielo muy hermoso, un sol radiante y pequeñas rocas por todos lados.—Jared, definitivamente te voy a extrañar.—Cerré mis ojos fuertemente y dejé caer una lágrima, la cual seque rápidamente. Revisé mi celular y no había nada, ni llamadas, ni mensajes. Bajé la ventana y lancé mi teléfono por la ventana. Lo material se recupera. Un nuevo futuro me espera.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD