Me despierto y me siento feliz, es como si hoy iniciara nuevamente mi vida. Anoche cerré un ciclo de mucho dolor, pero hoy estoy renovada. —Mamá. —Buenos días, preciosa, ven a la cama conmigo. —No, mami, debemos bajar, el abuelo mandó a hacer una casa en el árbol. —¡Qué emocionante! Ya vamos a bajar, mi amor, hago mi rutina de aseo personal y decido quedarme en pijama porque hoy dedicaré todo el día a mi hija y también estoy muy cansada; esos tacones mataron mis pies. —Llegamos al comedor y mis padres estaban esperándonos. —Hija, queríamos dejarte descansar, pero Ashley está muy emocionada. —Sí, papá, aunque ya me encontraba despierta, ahora me siento celosa. ¡A mí nunca me construiste una casa en el árbol! —Ja, ja, ja, a ti no te gustaba tanto la naturaleza y los animales com

