Alina casi escupe su café. —¡¿Qué?! Erika sonrió con diversión. —Ya lo oíste. Alina la miró incrédula. —Wow, eso no o esperaba —dijo la pelirroja. Y no es que se asombrara del hecho de que besara a tres hombres, Erika era hermosa y podía besar a los que le viniera en gana. Pero saber que los tres la habían besado en el mismo espacio. Eso si le asombraba. —No sabía que a ellos les gustaba compartir —dijo Alina sin poder quitar su expresión de asombro. —¿Cómo sucedió eso? —preguntó con genuina curiosidad. —Fue algo natural, sin planearlo. Con Keegan la tensión es más intensa, pero me hace sentir segura. Con Cathal todo es más impulsivo, le gusta provocar y sabe cómo hacerlo. Y Brennan… Erika suspiró. —Brennan es el más callado, pero igual besa delicioso —afirmó bebiendo de su café.

