Entré a la casa Styles siendo aplastada por la mayoría de la gente que bailaba y chillaba por ahí. En definitiva la fiesta de Harry era un completo desastre, un escándalo digno de ser publicado en internet. El alcohol, los adolescentes, la música, el ruido en general era demasiado exagerado hasta para una fiesta de chicos de nuestra edad. Me hice camino entre la gente que había en la «pista de baile», la cual antes de la fiesta era conocida como sala de estar, y logré llegar, viva, a la cocina, donde habían menos personas. Intenté no prestarle atención a los desastres que provocaban los chicos de la escuela, pues estaban borrachos y eran capaces de hacer cualquier estupidez, sin embargo, el rostro de Katherine no pasó desapercibido para mí. Mi querida amiga estaba en la cocina,

