Soy yo...
Puedo distinguir como muchos a mi alrededor suspiran de alivio, agradecen a su dios o lloran de felicidad al no ser ellos los elegidos sin embargo yo estoy congelada. Se que tengo que subir al estrado junto al presidente, mostrarle al mundo quien es su nueva heroína pero no quiero hacerlo, no quiero irme de mi hogar
--¡¡Señorita Raquel Stone suba al estrado!!-- anuncia el presidente junto a su horrible sonrisa. Pero no me queda de otra, tengo que subir
Se rumorea que en los primeros años que se organizo el choice muchas personas intentaron esconderse o fingir ser alguien mas para no subir al estrado y que gracias a esas muestras de rebeldía fueron ejecutados frente a todos. Así que no hay escape para los elegidos, es salir de las murallas o morir frente a todos
No planeo dejar que me maten frente a todos así que doy un paso al frente lista para caminar al estrado cuando alguien me sujeta fuertemente del brazo para posicionarme detrás de él. Era Aarón quien se negaba a dejarme ir
--¡¡no pueden sacrificarla!!-- grita Aarón, noto terror en su voz-- ¡¡es solo una chica, no puede ser ella la elegida, están mal todos!!--
Todos esta petrificados observando la rebeldía de mi amigo al negarse dejarme ir. Por intuición observe al presidente quien poco a poco fruncía el señor lo que me aterra mucho así que sujeto a mi amigo para que me observe a los ojos, los tiene vidriosos
--Aarón esta bien, tengo que ir-- le sonrió débilmente porque verlo en este estado me hace querer llorar-- estaré bien, no hagas nada que te meta en problemas-- después lo abraso fuertemente mientras él me correspondía mientras esconde su rostro en mi hombro
--no quiero perderte a ti también Raquel-- notaba por su voz que estaba apunto de llorar
--siempre estaré contigo aquí-- le dije mientras con el dedo señalaba el área de su corazón-- siempre serás mi mejor amigo--
Finalmente me separe de él y avance decidida al estrado donde el presidente volvía a verme con aquella sonrisa
--¡¡admirarla todos!!-- comienza a gritar nuevamente-- ¡¡Raquel Stone, nuestra heroína de octubre!!-- y todos empiezan a aplaudir débilmente
Paso rápidamente la mirada por el público viendo la expresión de todos, hay padres abrasando a sus hijos fuertemente, supongo que es un instinto paternal, querer estar con tus hijos cuando vez que alguien mas pierde a los suyos. Otras personas que solían conocerme solo están entristecidos al mismo tiempo que me veían con lastima, mis padres están abrasados mientras lloran desconsoladamente, no puedo pensar en el dolor que estaban sintiendo en ese momento al perder a su única hija, Aarón esta al borde del llanto sin quitarme la mirada de encima, se que es fuerte, mi partida no lo lastimará demasiado y Chad esta perplejo mirando la situación, me pregunto que pasara por su cabeza en estos momentos
--¡¡ahora todos a celebrar en nombre de nuestra heroína!!-- el presidente sigue con su discurso de cada mes ¡¡que el choice les alegre el día!!-- finalmente todas las personas se dispersan por la ciudad
Todos se van excepto mis seres queridos, el presidente y yo obviamente
--señorita Stone necesita seguirme al cuarto de los héroes-- dice el hombre frente a mi aun con aquella sonrisa. Realmente odio esa sonrisa, solo te advierte que tu vida fue destruida
--necesito hablar con mis seres queridos antes-- protesto aunque a el no parece importarle mucho
--ellos serán dirigidos a tu cuarto después de prepararte así que vamos-- estaba apunto de abrir la boca para hablar cuando me mira y me dice-- aparte después del pequeño show de tu amigo no puedo dejar que hablen afuera... Ya sabes, por si quieres escapar de tu destino-- su tono de voz era algo macabro y daba miedo si lo combinaba con su horrible sonrisa
Nunca había estado aquí antes, de echo nadie lo a visto mas que los elegidos así que presto atención a todos los detalles, el lugar esta pintado de un azul rey que con la iluminación se ve muy brillante, las paredes están llenas de fotos de los distintos presidentes que han estado al mando. Finalmente al fondo hay dos puertas, una para hombres y otra para mujeres a la cual me conduce el presidente, el lugar esta casi en su totalidad vacío lo cual no me sorprende, todos los que entran aquí no duran mas de dos días así que no necesita muebles, solo hay un pequeño sofá en un rincón en el cual tomo asiento mientras traen a mis seres queridos al último adiós
Los primeros en aparecer son mis padres quienes están moqueando y con los ojos rojos de tanto llorar, antes de poder decir algo los dos me abrasan fuertemente sin querer soltarme así que abraso a los dos ya que se que no los volveré a ver. Esto es doloroso, mis padres, aquellas figuras de liderazgo que siempre mostraban una gran sonrisa estaban destrozados a mi lado y yo no podía hacer nada para ayudarlos
--¿Por qué tiene que ser mi pequeña la elegida?-- decía mi madre entre sollozos-- esto debe estar mal, es un mal sueño-- no sabia como consolarla así que le di un beso en la mejilla mientras intentaba verla a los ojos
--mama esta bien-- dije mientras intentaba sonreír-- esto les permitirá vivir mas a ti y a papa y es todo lo que me importa-- necesitaba ser fuerte, fuerte por ellos-- quiero que sean felices, piensen que solo voy de viaje y vivan sus vidas, algún día nos vamos a rencontrar-- nos volvemos a abrasar los tres por última vez antes de que un guardia les dijera que el tiempo había acabado
Mi padre me entrego la mochila de provisiones, aquella mochila que nunca esperamos usar y después se retiro junto a mi madre, realmente el no dijo nada pero no lo culpo por eso, siempre fue de pocas palabras y entre el y yo siempre existió esa conexión con la mirada, solo con verlo a sus ojos vi todo lo que quería decirme.
El guardia me miraba fijamente y me anuncio que un chico quería entrar, el chico se llama Chad Blake. Le dije que me diera un par de minutos sola y que Después lo dejara entrar
Era claro, mi novio también se va a despedir de mi. Esto es demasiado, solo me he despedido de mis padres y ya me encuentro muy triste que no se si sobreviviré tantas despedidas. Me quede sentada en el sofá viendo a una ventana que daba al cielo, eso me ayudo un poco, ver el anochecer y el cielo lleno de colores anaranjados me dieron paz hasta que la puerta se abrió nuevamente dejándome ver a mi novio quien tenía el rostro triste sin embargo yo le Sonreí
--hola amor-- abrí los brazos a su dirección en señal de abrazo-- ¿me das el último abrazo?-- esta claro que esto fue demasiado para el ya que me abraso mientras sus primeras lágrimas brotaban
--no quiero dejarte ir nena-- susurraba-- ya no tendremos un final feliz-- eso era claro. Ya no podríamos tener ese futuro que tanto habíamos esperado
Era triste, él era mi primer amor de verdad y habíamos planeado una vida juntos una donde el choice ya no existiera y pudiéramos formar una familia, esos recuerdos se iban esfumando de mi mente al saber que nunca los cumpliríamos
--amor quiero que seas libre-- el me miro confundido mientras de sus ojos aun salían lágrimas-- olvídame, no te enganches a mi, busca a alguien mas con quien puedas formar tu final feliz-- le Sonreí tiernamente y seguí hablando-- el choice no durara siempre, cuando la sobre-población termine todos podrán llevar una vida normal así que busca a alguien buena que cuide de ti-- y con eso le di el último beso de amor verdadero
Aspire su aroma, siempre soltaba un aroma a flores esquisito que siempre me encanto. Pero igual que paso con mis padres el guardia llego para llevarse a mi novio y dejarme sola, solo faltaba una persona de la cual despedirme y se que será la mas dolorosa que tendré que afrontar
Aarón apareció en la puerta mientras me miraba fijamente con los ojos rojos de tanto llorar
--Raquel... ¿y si escapamos? Podemos vivir en las sombras de la ciudad, hay muchos ciudadanos así que nunca nos encontraran-- intento formar una débil sonrisa que demostraba toda la tristeza en su ser
--Aarón no podemos hacer eso, arriesgaríamos nuestras vidas y la de nuestras familias... Tengo que irme-- sus lágrimas volvieron a salir-- tranquilo, tal vez... Tal vez si se pueda vivir fuera de los muros y aun no lo sabemos-- no importaba lo que dijera, todo era en vano
--tuve que hacerte caso cuando dijiste que no querías venir... Tenías razón, tu siempre tienes razón--
Ya no podía con tanta tristeza por lo que me lance a sus brazos, necesitaba que mi amigo fuera fuerte, fuerte por los dos
--te quiero Raquel--
--te quiero Aarón--
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Era la hora de partir
Me encontraba frente a las puertas de la muralla las cuales lentamente se abrían dejándome libre. Me arme de valor y empecé a caminar fuera, mi familia y amigos me veían desde adentro de la muralla hasta que las puertas se cerraron y me quede sola en la mitad de la oscuridad
El paisaje era grotesco, no había nada de vegetación, partes del suelo estaban carbonizadas y lo que me preocupaba más, ruidos extraños se oían en todas direcciones
--vamos Raquel hay que ser fuertes-- me dije en vos alta para tomar fuerzas
Lo primero que hice fue buscar en la mochila una lámpara de aceite. Está alumbraba todo mi alrededor en un radio de cuatro metros lo cual no era mucho sin embargo me ayudaba a ver por dónde caminaba
No había nadie aquí afuera, realmente me lo esperaba pero ¿Dónde quedan los elegidos? Dónde se refugiaban antes de morir porque a fin de cuentas no podemos hacer otra cosa más que morir, vivir aquí fuera es prácticamente imposible
Mientras caminaba el viento se hacía más helado, necesitaba encontrar un refugio pronto para poder pasar la noche
Y fue hay cuando lo vi. Una pequeña cueva. Al parecer este sitio estaba rodeado de árboles ya que los troncos quemados aún están aquí por lo que deduje que esa cueva en algún momento sería la casa de un animal del bosque sin embargo ahora estaba abandonada y me serviría de refugio. Cuando llegue me quite la mochila de encima y coloque la lámpara en el suelo
--mi nuevo hogar-- susurré
Me acosté ya que de tanto caminar los pies me dolían demasiado, no sé por cuánto tiempo estuve caminado pero claramente era mucho. Desde donde me encontraba la muralla ya no era visible
Ya solo era yo contra el mundo
Poco a poco mis párpados se fueron cerrando hasta dejarme en la profunda oscuridad de mis sueños...
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Los rayos del sol daban directamente a mis ojos lo cual me despertaba lentamente. Todo estaba iluminado ya y mi vista aún seguía borrosa, me costaba creer que realmente me encontraba en una cueva lejos de mi casa así que mire a mi alrededor para orientarme... Fue hay cuando lo ví
--finalmente despiertas humana--
Un hombre estaba frente a mi... No, eso no podía ser un humano, sus enormes alas negras lo delataban
Estaba frente a un demonio...