la ciudad prometida

1988 Words
Estaba frente a un demonio... Estaba paralizada, sabia que aquí fuera era peligroso, por esa misma razón la humanidad se encuentra encerrada en Dropwood pero en ningún momento me imagine que los demonios podían estar vagando por el mundo. Preste un poco mas de atención a este demonio que tenía en frente, era alto unos 1.80 de altura. Sus ojos los cuales aun me están viendo fijamente son grises y su cabello era de un color carmesí aunque lo que realmente llamaba la atención de este demonio eran sus alas, sus enormes alas, estas eran un poco mas grandes que su cuerpo y aunque las tenía cerradas lo hacían ver aterrador --¿este es mi fin?-- fue lo único que pude decir en ese momento Al demonio no pareció darle gracia mi comentario ya que su rostro mostraba frustración --¿eres impura como para tener que llevarte al infierno?-- negué con la cabeza-- entonces no tienes que preocuparte por eso-- --pero tu eres un demonio ¿no me matarás?-- empecé a tener mas miedo ya que cada palabra que decía parecía molestarlo mas --no me puedo llevar almas puras, así que humana tenemos que irnos-- me extendió su mano la cual tome con cierto miedo aunque ¿que es lo peor que podría pasar? ¿Que me mate? Ya estaba preparada para morir así que eso no importaba mucho Con su ayuda me levante del suelo destantiandome un poco por la velocidad a la que lo hizo, tarde un par de segundos en recuperar el equilibro aunque en este poco tiempo él ya se encontraba fuera de la cueva --vamos humana no tengo todo el día su comentario iba con irritación así que rápidamente tome las pocas cosas que tenía y sali de la cueva parándome detrás de él Empezamos a caminar sin rumbo aparente cuando de un momento a otro dejo de caminar y extendió sus enormes alas negras, estas eran realmente hermosas, la estructura era negra y brillante aunque con la misma dureza que un hueso humano sin embargo estaba conformada por bellas plumas negras, cada una colocada delicadamente en su lugar, extendí mi brazo para poder tocarlas sin embargo él previno mis movimientos alzando el vuelo mucho antes de darme oportunidad de tocarlo --¡¿que cres que estas haciendo?!-- me grito mientras sus ojos empezaban a tomar un color morado intenso Su figura en el aire, sus imponentes alas moviéndose para mantenerlo a flote y su pose lo hacian ver mas peligroso de lo que ya se veía por lo que instuintivamente retrocedí para alejarme --yo... yo...-- no sabia que decir-- lo siento... No volverá a pasar-- la vos me temblaba al igual que todo el cuerpo Él desendio lentamente hasta volver a tocar el suelo -- vámonos antes de que cambie de idea-- me dijo y en un rápido movimiento se coloco detrás de mi, rodeo mi cuerpo con sus fuertes brazos y volvio a elevarse en los aires solo que esta vez me llevaba a mi tambien Solté un grito de sorpresa cuando empezamos a volar aunque después de unos minutos desidi abrir mis ojos para ver donde estábamos, a nuestros pies solo se veía una imagen horrible, el paisaje del apocalipsis, todo destruido, prácticamente no quedaba vida en ningún lado, fue entonces que mi cabeza hizo clic para hacerse la pregunta mas importante en esos momentos ¿a donde me esta llevando? Dijo que no me mataría entonces ¿que va a hacer conmigo? Mi instinto de supervivencia me decía que tenía que escapar de ese lugar, irme lo mas lejos que pudiera del demonio sin embargo rápidamente recapacite de que estábamos volando y que una caída desde aquí podía matarme fácilmente así que me quede quieta Me dedique a ver a la tierra, no tenía ninguna intención de ver a este demonio a los ojos probocando que se enoje. Poco a poco una figura borrosa se observaba a lo lejos, era... ¿una muralla? Había una gran muralla negra en medio de la nada prácticamente aunque entre mas nos acercábamos veía casas y figuritas moviéndose de un lado a otro ¿son humanos? ¿Que lugar es ese? Note que íbamos descendiendo poco a poco hasta que mis pies volvieron a tocar el suelo sin embargo esta vez aterisamos dentro de las grandes murallas --bienvenida a la ciudad prometida Raquel-- ¿como supo mi nombre? No recuerdo habérselo dicho nunca Deje un poco de lado ese tema ya que no sabia si preguntarle seria la mejor idea, por otro lado estaba maravillada, aquí el suelo era verde con caminos hechos de piedra, esta lugar parecía no haber sido afectada por la destrucción del mundo y lo que mas me impresionaba era que había vida humana, muchas personas caminaban sin preocupación por los caminos de la ciudad De repente un chico voltio hacia donde me encontraba con el demonio, estuve a punto de pedirle ayuda para poder alejarme del demonio lo antes posible sin embargo no parecía asustado sino mas bien alegre ¿de verme? ¿de verlo a él? --¡¡hola Azael!!-- saludo con entusiasmo el chico que se acercaba a nosotros-- hace mucho no te pasas por aquí, finalmente encontraste a un alma pura-- dejo mientras me miraba fijamente --hola Brad-- me sorprendí al escuchar al demonio hablarle de una forma tan amable al chico-- si, ella es Raquel, ¿te encargas de enseñarle la ciudad?-- --claro amigo yo me encargo de eso-- -- cuidate de ella... Es un fastidio-- y con esas últimas palabras volvio a volar desapareciendo de mi vista ¿¿¿¿que???? Un fastidio yo??? Ese demonio si que me cae mal, como es capas de decir eso de mi si ni siquiera me conose, el fastidio es él --hola Raquel-- de repente el chico frente a mi llamo mi atención--veo que eres otra víctima del choice-- Intrigada por sus últimas palabras le dedique una mirada confundida, ¿como sabia de la existencia del choice?. Al mirarlo mas detenidamente capte algunos rasgos llamativos de su persona, era bajito, casi de mi misma altura y yo media 1.60 metros, tenía un precioso cabello rubio y unos ojos color miel que cautivarian a cualquiera --¿como sabes del Choice?-- fue lo primero que quería saber, quería saber todo de esto lugar ¿de donde vienen estas personas? ¿quien esta a cargo? ¿porque estoy aqui? y así podría seguir formulando preguntas en mi cabeza --¿te parece si damos un paseo por la ciudad mientras respondo todas tus dudas?-- creo que mi gran sonrisa y mi movimiento de cabeza le dieron un rotundo “si” así que empezamos a caminar por el sendero de piedra Con forme avanzábamos prestaba atención a cada mínimo detalle, aquí todas las casas eran diferentes y coloridas, todo lo contrario a como eran en Dropwood. Todos parecían relajados y los niños jugaban por doquier, esto era un lugar mágico un lugar donde se podría ser feliz -- cual es tu primera pregunta Raquel-- su tono de voz era alegre, no le molestaba contestar mis dudas ni pasear conmigo, parecía agradarle mucho --¿que es este lugar? Es decir de donde salio o quien esta a cargo?-- tenía que empezar por lo mas simple ya que este lugar era inexistente para mi --aquí es la ciudad prometida-- lo decía con una gran sonrisa mientras abría sus brazos apuntando a todas direccione-- y nadie esta a cargo en este lugar, no somos como Dropwood, aquí cada decisión importante es tomada por todos los habitantes, es la forma mas justa de sobrevivir en armonia-- Sin un líder. Pensar que eso es posible era absurdo, siempre en Dropwood teníamos que tener un presidente y se excusaban que sin uno la ciudad se destruiría y terminaríamos con la rasa humana pero al parecer eso era falso, este lugar era la prueba de que podíamos tener una mejor vida Nos quedamos en silencio un par de minutos los dos mas que nada para que mi cerebro procesara esa información. Mientras seguíamos vagando por hay, todo era tan hermoso, todos trabajando o paseando... Entonces la vi, era hermosa como siempre, caminaba lentamente por los caminos de piedra frente a nosotros y sabia que necesitaba saludarla, necesitaba saber que no era una alucinación así que rápidamente corri a ella hasta quedar frente a frente, ella parecía igual de sorprendida que yo, como si estubiera viendo un fantasma --Raquel... ¿eres tu?-- susurro la señora Blair... La mama de Aaron estaba aqui frente a mi --si...-- susurre con la voz quebrada y sin decir nada mas la abrase con todas mis fuerzas, ella fue como una madre para mi desde mi niñes así que verla aqui a salvo me calmaba--... ¿y sergio?-- necesitaba saber si el hermano de Aaron tambien se encontraba en este extraño lugar --el esta en casa, esta a salvo-- me dedico una gran sonrisa, amo a esta mujer-- lamento que fueras víctima del choice mi querida Raqui-- --lamento lo que le paso a su familia... Ser divididos en un año fue horrible, Aaron y su padre los extrañan mucho-- la última frase de mi oración fue prácticamente un susurro sin embargo ella logro escucharme --¿como están ellos?-- se alarmó al instante --bien, aun se derrumban cada vez que piensan en ustedes pero lograron sobrellevarlo-- tan solo decir eso traía a mi los horribles recuerdos de cuando Aaron estubo deprimido y como lo cuide durante tanto tiempo --me alegra eso, alguien día nos volveremos a encontrar y reunir a la familia-- realmente esperaba eso, esperaba que ellos tuvieran un final feliz-- me tengo que ir querida, voy al trabajo, cuidate-- luego voltio a ver a mi compañero al cual había olvidado-- cuidala bien Brad-- Y finalmente se fue caminando despreocupada Me hubiera gustado que mi amigo estubiera aquí conmigo, que viera que su familia seguia viva, su mejor oportunidad ahora es ser víctima del choice. Yo se que el seria muy feliz aquí Cuando menos me di cuenta el sol ya se estaba ocultando, el día había pasado realmente rápido pero tambien habían pasado muchas cosas en este día, muchas cosas que tendría que procesar --Raquel pronto oscurecerá, será mejor que nos vallamos a casa ya-- Brad quien estubo callado desde mi encuentro con la señora Blair llama mi atención cusándome una nueva pregunta Casa... Yo no tengo casa, prácticamente fui echada de mi casa hace dos días ¿donde pasaría la noche hoy? ¿tendré que volver a aquella cueva? ¿tengo que conseguir un alogamiento en este lugar? ¿como lo pagaría? La paranoia prácticamente se estaba apoderando de mi de una forma veloz y al parecer Brad se dio cuenta de eso al instante --Tranquila, quedate conmigo en mi casa, vivo solo así que no hay problema-- me mostraba una gran sonrisa despreocupada Realmente no sabia si podía confiar en él, apenas lo conozco y me esta ofreciendo dormir en su casa ¿como sabe que no le haré daño? ¿como se que no me quiere hacer daño? --apenas te conozco... No creo que sea seguro...-- susurré apenada --no te haré daño Raquel, soy un alma pura como tu, aqui todos son almas puras, somos incapaz de hacer algo malo-- --¿que es una alma pura?-- cada vez que conocía mas de este lugar tenía mas dudas --vamos a mi casa, te platico en el camino-- accedí claro, ¿a donde mas podría ir?-- mira, los demonios se dividen en diferentes rangos, Azael, el demonio que te trajo aqui es un recolector de almas, su trabajo es llevar a los pecadores al infierno, sin embargo no puede a****r a un alma pura, somos inmunes por eso nos dejan a todos en esta ciudad, aquí todos somos almas puras porque los demonios nos clasifican según los pecados que has cometido en tu vida. Así que aqui estas segura, todos estamos seguros--
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD