Capítulo 6

1982 Words
Inicié hoy mi día laboral, mi jefe parece ser muy agradable y mi ha asignado ser su asistente personal, mi salario es ridículamente bueno y además tendré la obligación de acompañarlo a eventos importantes. Mi horario es de lunes a viernes de 7:00 am a 3:00 pm dándome tiempo de ir a la universidad y los sábados libres, Karin debe odiarme ya que ella trabaja los sábados hasta las 2:00 pm. Mi madre se enteró de mi nuevo trabajo y me pidió 500 dólares para Cristal, lo que negué inmediatamente, le dije que no les iba a dar más dinero hasta que mi hermana esté trabajando y me dijo que me olvide de ellas, que para ella estoy muerta así que le dije que por mí no se preocupe ya que hace 11 años dejaron de ser mi familia. —Señorita Mayorga, por favor confirme nuestra asistencia a la fiesta de la familia Campusinos, debes acompañarme. —Sí, así lo hare Señor Thomson El rumor de la supuesta infidelidad de Jackson conmigo fue desmentida por él mismo a pesar de haberse aclarado horas después, lo último que me enteré es que Jackson aceptó que sí le fue infiel a Layla, pero que fue a causa de la ebriedad en la que andaba ese día. —Buenas tardes Alzo la mirada y no puede ser. —¿enserio Jackson? —Necesito hablar con el Sr. Thomson, tengo cita con él. Busco y efectivamente. —Dame un segundo. Le aviso a mi jefe de la presencia de Jackson y el me hace una mueca, parece ser que no es de su agrado este tipo. —Hazlo pasar. Regreso y le informo que puede entrar. —Estás hermosa Casie. Ignoro sus palabras y sigo con mi trabajo, una de las chicas pasa por mí para ir a almorzar, regreso y ya Jackson se ha marchado, me dejó una nota en mi escritorio. — Te amaré siempre Casie. Arrugo el papel y lo tiro al basurero, no quiero este tipo de cosas en mi nuevo trabajo, salí de la corporación Acker para alejarme de ellos como para que vengan a mi nuevo trabajo a molestar. —Señorita necesito que venga. Entro y él me mira muy extraño. —Ese Jackson es algo suyo. Que maldita broma. —No Señor Thomson ¿Por qué la pregunta? —Me pidió que por favor la tratara bien. —Es solo un hombre que salió de mi vida para siempre, nada importante señor, no se preocupe. Salgo de ahí con ganas de acabar con Jackson, si Layla se da cuenta me va a llamar a ofenderme y pedir respeto para ella. —¿cómo estuvo el primer día? —Jackson llegó a mi trabajo. Siendo honesta estoy desilusionada, por un momento creí que dejaría de verlo y así poder olvidarme de él por completo, pero cada vez que lo veo me es difícil superarlo. —Está haciendo lo posible para que seas su amante y hay de ti que hagas esa estupidez Casie porque jamás lo voy a pasar por alto. —Sabes que nunca haría algo así Karin, sabes que aún lo quiero y solo pretendo olvidarlo, quiero olvidarlo para siempre. Las charlas con Karin me han ayudado a entender la situación, pero no soy el tipo de mujer que se interpone en matrimonios o relaciones de pareja, tengo mi lugar bien claro y no soy plato de segunda mesa. —Eso es lo que espero amiga, no sé cómo vamos a solucionar esto, pero ya es hora que Jackson se centre en su matrimonio. —Lo sé Karin. Al llegar a casa veo el auto de Jackson parqueado justo en la entrada de nuestro edificio. —¡esto tiene que ser una broma! Karin mira sin entender nada hasta que visualiza a Jackson recostado en su automóvil. —¡imposible amiga! —Lo sé amiga, no entiendo que hace aquí, se suponía que ya me dejaría tranquila. Una vez que estaciono nuestro choche, Jackson viene a nuestro encuentro y detrás de él viene Layla. —¡ayúdame Karin! Le digo en un susurro apenas audible. Jackson intenta hablar cuando es interrumpido por su esposa. —¿no que ustedes no tenían nada? —Así es —respondo …. —no tenemos nada ¿Qué se supone que hacen aquí? —Quería entregarte esto —él me alcanza una caja y da unos pasos hacia atrás — siempre estaré arrepentido por lo que hice Cas, perdóname. Él se va y Layla corre para alcanzarlo, aprovecho lo que está sucediendo para subir deprisa al apartamento y evitarme una confrontación con esa chica. Busco a Karin y no está, bajo y la veo hablando con Layla, me quedo sentada en las escaleras y ella viene riéndose. —¿y ahora qué? —No creerías amiga, Jackson le pidió el divorcio. Sentí un frio horrible, nunca quise estar en medio de un matrimonio y mucho menos que él se vaya a divorciar por mí. —No te preocupes que no es por tu culpa. De vuelta en el apartamento nos sentamos a revisar lo que contiene la caja y son los regalos que le di durante el último año, así como algunos regalos que él me había comprado. —Ten Le entrego algunos de los regalos a Karin y algunos me los dejo yo, la verdad es que solo son objetos sin valor para mí, lo único que yo quería de él era su amor y una familia que formar, lo demás nunca me interesó. —¿Qué vas hacer? —Nada Karin, no pienso ser reemplazo de nadie ni mucho menos después de la humillación que él me hizo en público. Si se quiere divorciar que lo haga, pero que de mí se olvide porque no pienso volver con él o casarme con él, eso nunca. Me llevo la caja y la pongo en una esquina de mi habitación, la miro no siento nada al respecto, es como si no tuviera sentimientos. —¿nada? —Es que no siento nada Karin, a él lo quiero, pero ver esto es como si no me importara. —Quizá porque las cosas están cambiando Casie, lo quieres, pero no lo amas y eso significa que pronto lo vas a olvidar. —Ojalá amiga, ojalá Los días siguientes no hubo visitas de Jackson o de Layla, los medios desmintieron el divorcio y eso me hizo sentir tranquila, lo menos que ocupo es una reputación de amante en este momento iniciando un empleo nuevo. —Recuerde que mañana es la fiesta benéfica, espero que sepa como ir vestida Srta. Mayorga. —Sí Señor, pierda cuidado. Con tres semanas de trabajar como su asistente y aún no sabe que sé hacer muy bien mi trabajo, como ir vestida y cómo actuar en eventos así. –Nos vemos aquí a más tardar a las 2:30 pm. Vendrán por nosotros. —Entendido. Me marcho para ir a la universidad y pasar por un salón al regreso, tengo solo una clase por lo que tengo tiempo de hacerme las uñas de las manos y los pies para estar presentable en dicha reunión, con Steven asistí a varias y con Jackson también, tengo conocimiento de cómo son esas fiestas “nada de qué invidiar” —Hola querida. Volteo a ver y es mi querida madre con su hija Cristal. —Buenas —¿para dónde vas? —Voy a la universidad, con permiso que voy tarde. De mi madre no quiero saber nada en este momento, si para ella no soy su hija por no mantenerlas entonces que así sea y por un tiempo indeterminado. —No puedes actuar así con nosotras, somos tu familia Casie, además tienes responsabilidad con nosotras. —No, creo que no tengo ninguna responsabilidad con ustedes, Cristal está muy grandecita y puede trabajar. Me marcho de ahí dejándolas con la palabra en su boca, me duele por mi madre, pero ya no puedo trabajar y estar manteniéndolas sin que ellas hagan un esfuerzo o por lo menos Cristal. —Amiga un señor vino preguntando por ti, parece ser que alguien solicita tus servicios, pero no le di información puesto que ya estás trabajando. —Está bien amiga, te dejo, voy para clases. Al salir de clases salgo de prisa a la tienda para conseguir un vestido que se adapte a la ocasión y al salón de belleza, Karin me espera con la cena hecha para chismear lo que el señor le dijo de mí, nos acostamos muy tarde hablando de tonterías. —Señorita espero que se esté alistando Me levanto en carrera y me meto al baño. —Si señor, de hecho, me estoy arreglando el cabello en este momento. —Perfecto. Cuelgo la llamada y baño rápidamente, me seco el cabello y hago pequeñas ondas con la tenaza, me coloco el vestido y los zapatos, tomo el bolso y corro a desayunar algo ligero. —Casie no sé a qué hora voy a regresar, Steven me pidió hablar conmigo de un negocio así que iremos a cenar. —Está bien, salúdalo de mi parte. Llego a la oficina justo a tiempo y el Señor Thomson me espera un poco molesto. —Creí que no llegarías. —Lo siento, vine en taxi por eso la tardanza. —Mi prometida nos espera en la fiesta. Llegamos a la residencia de la Familia Campusino y todo está impresionante. —Tienes buen gusto, luce bien Señorita Mayorga. —Muchas gracias Señor Thomson. Él se aleja a hablar con los invitados mientras me quedo cerca de la alberca, él conoce a todos aquí porque no deja de saludar y ser saludado. —Señorita Camino hacia donde él está y me presenta como su nueva asistente. —Tú eras la prometida del hijo de los Parra. Mi semblante instantáneamente cambió. —Sí así es —Cuanto lo siento querida, hemos visto que te han involucrado con él en los últimos días. —Sí lamentablemente no es algo que pueda impedir siendo su ex prometida, pero no está de más decir que todo es falso. —Por supuesto, además que su esposa está esperando su primer hijo, parece que se comieron la torta antes de la boda. Sentí que mi cuerpo se aflojaba ¿embarazada ella? ¿cómo es posible eso? —No, no sabía que ella está embarazada, pero en hora buena por ellos. —Así es, hay una alegría en ese hogar, todos esperan que Jackson se comporte de ahora en adelante por el bien de su hijo, Layla lo ama tanto que le perdonó las supuestas infidelidades. —Así es —responde otra señora —pero ella no tiene culpa de las tonteras que haga Jackson, es lógico que los relaciones, terminaron y dos semanas después se casó con Layla. —Eso lo sabemos, los tabloides hacen papilla a cualquiera sin importarles nada. Thomson me toma por la cintura y me lleva a un lugar aislado. —Siento mucho si le afecto la noticia del embarazo de Layla, creí que nadie la reconocería, pero me equivoqué. —No se preocupes, es normal que me pase esto, la gente suele ser indiscreta conmigo por causa de Jackson y su matrimonio repentino. — Si de sea retirarse me avisa y nos vamos. Le di una sonrisa falsa, la verdad quería huir de ahí, pero la responsabilidad va de primero. —Estoy bien Señor, no se preocupe. Nos integramos a la multitud y él se marcha para hablar con los anfitriones del evento, siento un escalofrío por mi cuerpo y volteo a ver hacia atrás encontrándome con el mismo señor del restaurante, a mi mente llega la bendita historia del baño y mi cara de inmediato se torna de color rosa haciendo que el hombre bufe una escasa sonrisa coqueta. — Espero que su sonrojo sea una buena señal señorita.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD