Aviso: Este capítulo contiene escenas fuertes, contenido violento, y lenguaje vulgar.
— Señor Martín, ¡Por favor! déjeme ir, prometo no decir nada... No haga algo de lo que sé pueda arrepentir. – Suplico al borde da las lágrimas, al verlo estacionarse en un lugar rural, dónde sé que gritar no será de ayuda, pues todo se ve solitario.
— Te equivocas, mi pequeña florecita, no me arrepentiré de nada, ¿Sabes cuánto tiempo tuve que esperar? Pero el muy estúpido de tu noviecito me robó lo que era mío.
No tiendo a qué se está refiriendo, no entiendo nada.— Señor...
— No sabes cómo me pone que me llames así. – Aguanto las náuseas que me produce escucharlo.
— Desde el primer instante, en que te ví llegar con mi hija, te quise para mí... Pero estabas muy pequeña, así que decidí esperar. Esperé mucho tiempo por tí, y así es como me pagas, follando con ese insecto, eres tan puta como todas.
— Pero me las pagarás, te borraré sus cochinas manos de tu piel... Solo tendrás las mías.
Comienzo a llorar pidiendo que no se me acerque, lo veo bajarse del auto y justo cuando va abrir mi puerta, trato de escabullirme y correr, pero no lo logro, pues el me toma fuerte del cabello, seguido de eso siento mi cara arder, al sentir su primer golpe.
Por un momento quedó aturdida, pero no me rindo, sigo forsejeando, tratando de que me suelte, y cada vez siento más, y más miedo, al ver que soy arrastrada por el cabello, hacia lo que parece una pequeña casa, en medio de la nada.
— Ya deja de luchar, nadie vendrá por tí a este lugar... Estamos solos, mi pequeña florecita. – Sin poderlo contener más, termino vomitando todo.
— ¿¡Te doy asco!? ¡Que perra eres! te enseñaré lo que es el asco de verdad. – Mi cuerpo es aprisionado contra una pared, mientras lo siento intentar tocarme los senos... Dios ¿Por qué a mí?Lloro con fuerza mientras intento una vez más escapar, levanto mi rodilla y golpeó fuerte su entrepierna.
Aprovecho para correr mientras lo escucho quejarse de dolor y, maldecirme sin parar. Corro como si mi vida dependiera de ello, aunque es cierto, mi vida depende de que yo salga de aquí.
El vestido no me deja correr tan fuerte como quisiera, los tacones ya los bote. Y ahora huyó descalza, con el corazón acelerado y los pulmones ardiendo, pero no me rindo. Junto cuando veo que estoy a punto de salir a una carretera, mi cuerpo es tirado a un lado con un peso encima.
Al ver de quién se trata, sé que ya no puedo seguir huyendo.
— Vuelves a hacer algo así y, te mato de una vez, luego me follare tu frío cuerpo. ¿Entendiste? – Siento una nueva arcada al escucharlo. Y es ahí donde me preguntó, ¿Si vale la pena seguir con vida, sabiendo lo que me espera? Entonces tomo la decisión de que prefiero morir.
Araño su rostro e intento volver a golpearlo pero lo evita, siento algo filoso en mi cuello.— ¡Te degollare perra! – Me grita, pero no me importa prefiero estar muerta a vivir lo que se que él me hará.
Entre el forcejeo, él me lanza contra algo duro que golpea mi cabeza asiendo que no pueda moverme, por más que lo intento no puedo... Pronto siento como la inconsciencia quiere llevarme pero me niego, no quiero desmayarme, no ahora.
Pero sin poder evitarlo termino cerrando mis ojos... Despierto desorientada, con con dolor de cabeza que amenaza con explotarmela. Siento un peso sobre mí y cuando trato de moverme no puedo...
Pues estoy atada de pies y manos algo cubre mi boca, intento gritar aunque se que es en vano. Pero todo eso se vuelve insignificante cuando reaccionó bien y veo a ése ser... Penetrar mi cuerpo, sus embestidas salvajes me están destrozando, no solo mi piel si no también mi alma.
Sin poderlo retener, se me viene el vómito, solo qué, todo se devuelve porque mis labios están sellados. Lloro en silencio sintiendo como mi alma se quiebra y mi corazón duele tanto.
Hago tantas fuerza intentado gritar que pronto siento mi garganta arder, ya lo único que me queda es desear que la muerte llegué pronto, puesto que ya la vida no la quiero.
No sé que tanto tiempo a pasado usando mi cuerpo, pues ya no siento, solo veo a la nada mientras el muerde con fuerza mis senos, rompiendo mi piel, causandome dolor.
Sus sucias manos toca cada parte de mí. Y sí, tenía razón, él a logrado borrar todo rastro de las caricias de... Ni siquiera puedo pensar en él, pues sé, que después de esto todo cambiará.
— Venga, ¡Perra! gime para mí – Lo oigo decirme, mientras arranca con fuerza la cinta adhesiva que cubría mis labios, haciéndome gritar de dolor.
Vómito una y otra vez, hasta que no me queda nada, entre el llanto mi cuerpo se sacude.
Él, me ve con esa oscuridad, que me da terror y lo veo caminar por la habitación hasta que desaparece, cuando vuelve trae un cinturón, y yo empiezo a temblar.
Lloro, grito pidiendo ayuda, pero nadie viene, nadie vendrá, estoy sola.
— Este será tu castigo, por engañarme con ese bastardo.
Espero que en algún momento mi cuerpo se rinda y, por fin termine muriendo, pues ya no quiero sufrir más.
Él, está loco, lo sé, el no parará, nunca lo hará, estaré aquí hasta la muerte.
— ¡Por favor! No más... Ya no me haga más daño, solo ¡Mateme! Por favor... – Suplico una vez más. Pero a él no le importa.
Siento el primer azote, rompiendo mi piel, a ese le siguen otros, y otros... Hasta que ya no lloro, ya no grito, solo dejo que haga lo que quiera, no tiene caso que pida ayuda, cuando se que nadie me oye.
Pronto caigo en la inconsciencia, deseando tanto no despertar nunca.
Despierto agitada, deseando que todo sea una pesadilla, pero sentir un fuerte dolor en todo mi cuerpo, y partes íntimas, me hace saber de mí cruel y triste realidad.
Ya no me encuentro amarrada, así que trato de levantarme como puedo, escucho a alguien en el baño, y supongo que es él...
Camino con cuidado, salgo de la habitación arrastrando mis pies, no sé dónde estoy solo trato de conseguir una salida, antes de que él, sepa que ya no estoy.
Ya no podré seguir resistiendo, solo busco algo, para acabar con lo qué, me queda de vida.
Por fin logro salir de aquella casa, dónde me arrancaron el alma. Salgo encontrándome con un frío helado.
Me encontraba perdida sin rumbo alguno, solo caminaba descalza y, completamente desnuda, el rostro y el cuerpo me duelen mucho.
Pero aún así, no paraba, yo solo seguía recordando cómo mis padres siempre cuidaron de mí.
Pero jamás me prepararon para afrontar la maldad, la oscuridad que se esconde en algunas personas, ellos no me enseñaron a afrontar lo que me acaba de pasar.
Puedo ver a lo lejos un puente, dónde una vez vine con él... Solo recordarlo me hace derramar unas cuantas lágrimas, al saber qué, estuve apunto de ser tan feliz... Y de un segundo a otro todo cambio.
Este será el último atardecer que veré, pues sé que nunca tendré las fuerzas de salir adelante luego de todo lo que me pasó.
Ahora lo único que siento es asco por mí.
Subo mis pies a la baranda del puente y me coloco hasta el otro extremo veo hacia abajo contemplando lo fin.
El agua está tan clara, tan calmada y yo solo estoy temblando sintiendo el frío en mis huesos.
Que vista tan hermosa, y triste para mí... Suspiro una vez más, y lágrimas salen de mis ojos.
Y diciendo esto, me despido; perdón madre, perdón papá... Cuánto lo siento. Pero mi burbuja no me cuido, y yo, no puedo con ésto. No pude llegar a tí.
Le dedicó mi último pensamiento al hombre que ame siempre. Ian.
Y así, me dejó ir... Mi cuerpo cae al agua, el golpe seco me deja casi inconsciente, pero pronto el agua entra en mis pulmones, el aire me abandona, y simplemente me entrego a la oscuridad.
Por fin, dejaré de sentir.
Nota:
Hola!!! Por acá nuevo cap, aclaro nuevamente que no apruebo ningún tipo de violencia, todo esto es solo ficción. Comentenme que tal les está pareciendo?? los leo♥️