Celeste se encogió de hombros y se comió el pan ella misma, aunque era evidente que lo hizo más por no desperdiciarlo que por hambre real. —Cuarta sección —continuó Tharso—: Evaluación de recursos. Armas perdidas o dañadas, suministros utilizados, estado del equipo después de la batalla, y necesidades futuras. —Y quinta sección: Recomendaciones estratégicas. Cambios sugeridos en tácticas, solicitudes de refuerzos si son necesarios, y preparativos recomendados para futuros enfrentamientos. —Suena complicado —dijo Celeste, suspirando— es un informe muy detallado. —Así es, pero una vez que se acostumbra a hacerlo, le resultará bastante sencillo. Fue entonces cuando Celeste terminó de comer, que ambos se dedicaron a trabajar en el informe juntos. Tharso dictaba mientras Celeste escribía c

