Hacen el llamado que nos quieren en la cancha en cinco minutos, para mi mala suerte no ando con buenos ánimos, fui un pendejo que me puse a tomar en la fiesta de anoche, todos estuvimos presentes, claro que soy un idiota por tomar de más. Me pongo ropa cómoda y salgo corriendo hasta llegar a la cancha donde ya se encuentra Harris, sus ojos me observan y se le nota hasta aquí el genio de mierda que tiene, sus ojos se denotan la furia, su respiración parece que le saldrá fuego en cualquier momento. —¡Me pueden explicar que mierdas tienen en la cabeza! –Grita furioso –Se supone que son unos profesionales, pero dejan mucho que decir, solo son una bola de mocosos que no se toman las cosas en serio. Se lleva nombre por nombre dándonos la regañada de nuestra vida "Ni como defendernos ante eso

