Al abrir la puerta, sonrió y dejó escapar un suspiro tembloroso; jugueteando nerviosamente con los extremos de su camisa antes de mirarme. —Solo quería volver y disculparme, fui grosero antes.— La miré y luego asentí lentamente. —No es sólo a mí con quien debes disculparte—dije mientras Nessa dejaba escapar un suspiro tembloroso mientras su bestia caminaba de un lado a otro. —¿Ness? ¿Estás bien?- Miró a su alrededor y luego me empujó con fuerza hacia el interior de la puerta. Mi bestia saltó y Amber se levantó del sofá. Retrocedí unos pasos y luego me puse delante de Amber. —¿Qué es esa Ness?— Miró alrededor de la casa y luego a mí. Sus ojos estaban tan nerviosos como sus dedos que temblaban mientras movía su peso hacia adelante y hacia atrás. —Lo siento, lo siento mucho. Pero tenemos q

