*Idioma oficial del episodio: español
*Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín
La paz, BCS, 2020
La mañana llego a la casa de los Wong-Torres, pero dos chicas estaban dormidas en el cuarto de Mackenzie porque Katherine no quiso dormir sola en parte por los regaños de sus padres, pero sobre todo darse cuenta que tenía a una basura de novio, Angélica al verlas dormir sintió pena, pero no podía dejar de ser la fuerte en su casa y con sus dos hijas que eran lo que más ama, es la razón por la que quería que las dos tuvieran un futuro asegurado, pero que ellas fueran sus propias dueñas de su vida y no terminaran odiando su propia vida.
—Par de desobligadas levántense la comida está servida.
—Quiero dormir todo el día.
—No harán eso, tienen que ir a comprar algunas cosas para la comida que hare con otras mujeres.
—¿En serio te llevas bien con las vecinas?
—Por supuesto porque soy amigable es algo que ustedes dos deben conocer, ahora a cambiarse.
—Ya que —Las dos chicas se levantaron escuchando a Jian que hablaba en un idioma raro, Katherine se sintió orgullosa porque su padre estaba hablado coreano.
—¿Qué es esa extraña idioma? —dijo confundida Mackenzie.
—Eso se llama coreano, hedionda.
—Tus nalgas lo están.
—¡Basta! ¿no pueden solo comer y dejar de decir partes del cuerpo?
—Va-gi —Angélica le tiro agua en la cara a Mackenzie—, na.
—¿Qué hice para tener una hija como Mackenzie? —Las dos chicas comenzaron a reír.
—¡¡¡Siii!!! Formalmente soy empleado del señor Kim Go Eun.
—¿Qué? —dijeron las tres mujeres.
—Que voy a trabajar desde casa, pero cada primero de mes viajare a San Francisco ¿Quién quiere ir conmigo? —Las tres miraron a otra parte—. Bien, ya que las tres se ofrecen la que gane el piedra, papel y tijeras se ira conmigo todos los primeros a San Francisco.
—No creo que debamos hacer eso, cariño —Intento cambiar de opinión, mientras tanto las dos hermanas jugaban—. Dejen de hacer eso.
—Juégale, Angélica o dejo de ayudarte todas las mañanas —La mujer con mala mirada comenzó a jugar con intenciones de no ganar—. No hagan trampas.
—La ganadora es Mackenzie.
—¡¿Qué?! ¡no! —Madre e hija le patearon hacia delante y Jian le abrazo.
—Ahora me sentiré más cómodo en ir contigo, tal vez y conozcas a su nieto, iremos el próximo mes —dijo orgulloso mientras miraba a las dos mujeres.
—Sí, claro, no estoy interesada.
—Bueno como sea ten las llaves del auto para que vayas a comprar lo que dijo tu mamá.
—Aja, ¿Qué compraremos?
—Ya tengo una lista.
La familia comió tranquila, cuando al fin terminaron se fueron a bañar para irse a comprar el pedido de Angélica, en el camino escuchaban musica coreana, al parecer Mackenzie lo estaba tolerando, Katherine lo hablaba a la perfección. Llegaron al supermercado y comenzaron a buscar la lista sin saber que Aiden andaba siguiendo a Mackenzie desde que le vio en la zona de verduras. Mackenzie buscaba dulces, pero no había de lo que le gustaba y decidió preguntar.
—¿Disculpa donde encuentro los dulces que son gomitas con azúcar arriba?
—La tienda se quedó sin esos dulces, ya son varias personas las que preguntan por esos dulces —Mackenzie dejo de sonreír.
—Gracias —dijo en un tono triste.
—Pero puedes escoger de los que no tienen azúcar arriba.
—Creo que de esos llevare, gracias —Aiden apareció llevándose a su novia por esas gomitas—. ¿Qué haces aquí?
—Vine a comprar algunas cosas que pidió mamá, pero no pensé que te encontraría sonriendo con ese chico.
—¿Qué?
—Estabas platicando muy bien ¿no?
—Eso se conoce como amabilidad ¿o tú no eres amable? —El chico se quedo callado—. Eso pensé.
Mackenzie se fue a pagar junto a Katherine que estaba haciendo fila, Aiden llego con su carrito lleno de cosas hasta la fila de su novia.
—Macky, hey —le susurraba—. No me ignores.
—¿Qué quieres, Aiden?
—Lo siento, yo… me dieron celos.
—¿Creí que era la única insegura?
—No lo soy, solo no pude controlarme.
—Aiden te he dicho esa palabra que para mí significa mucho y es la de querer a una persona.
—Lo siento, yo no soporto que te vean con ojos coquetos.
—Aiden hablamos al rato —El chico asintió apenado.
Las dos hermanas terminaron de pagar sus cosas y se fueron hacia el auto de Jian. Mackenzie no sabía si había reaccionado bien o mal, Katherine le ayudo a subir las bolsas.
—Creo que actuaste bien.
—¿Eso crees? Pienso que actué como una dramática —dijo desconfiada.
—No, pienso que tu autoestima está creciendo.
—Quiero a Aiden, pero me temo que siempre terminas cayendo en el apego así que no me voy a sorprender que haga lo mismo.
—Apenas llevan un mes es normal que los celos se presenten en una relación.
—Mejor vámonos que ahorita no estoy de buen humor para hablar con él.
—Sí, vamos —Al entrar al auto, una llamada entro al celular de Mackenzie.
—Ponlo en altavoz —Katherine contesto e hizo lo que dijo su hermana mayor.
(Llamada telefónica en altavoz)
—Hola, Neith.
—Hola, preciosa —Mackenzie encendió el auto—. ¿Dónde andas?
—Andaba en el súper, estoy con Katherine voy a manejar.
—De seguro te has de ver empoderada.
—Solo le faltan los lentes para serlo —El chico se escuchó que sonrió.
—Oye, Macky me dijo Dylan que se enojó contigo porque no le hablas.
—Te juro que no es mi intención no llamarle, pero no tengo tiempo de hacerlo, ni siquiera te he ido a ver y eso que en unos meses comenzare a trabajar nuevamente contigo.
—Si eres una mala amiga.
—Lo siento —La chica manejaba como una experta.
—Bien, ¿algo que le quieras decir a Dylan? Te voy a grabar.
—Dylan, lo siento mucho, aunque seas un dramático en las vacaciones de diciembre debemos irnos los cuatro de vacaciones a donde tú quieras, tal vez en el viaje encuentras al amor de tu vida ¿Qué dices? Estaré esperando tu llamada, te quiero Didi.
—Eso fue conmovedor, las veo en unas horas.
—Te esperamos, Neith.
Llegaron a la casa y comenzaron ayudar a su mamá con lo que sea que estaba preparando, ellas solo seguían las instrucciones de su madre, a las tres y media se fueron a bañar porque faltaba poner las mesas y algunos vecinos ya habían barrido toda la cuadra donde viven los Wong-Torres, Mackenzie les vio desde su ventana, se metió a bañar una merecida ducha, pensaba en Aiden, ¿Por qué era tan difícil llevar una relación “sana”? al salir del baño una llamada de Dylan.
(Llamada telefónica)
—Didi.
—Hola —Se escuchaba algo ronco.
—¿Qué te sucedió?
—Me enferme de gripe por el cambio de clima, pero sanare pronto.
—No pensé que Neith fuera tan rápido en mandar recados.
—Lo es, bueno es que te extraño.
—Yo también, ¿entonces qué piensas de mi propuesta?
—Quiero ir a Corea del Sur.
—Es buena idea, pero no se hablar coreano, la única que lo sabe hablar es Kate.
—Te olvidas del niño prodigio, Neith.
—No sabía que lo habla.
—Por supuesto. En tu cumpleaños te iré a ver.
—Espero me traigas un regalo que me deje babeando.
—¿Alcohol?
—Tonto.
—Te daré algo especial, Macky.
—Lo voy a esperar, Didi.
—Cuídate y contesta el teléfono en mis próximas llamadas.
—Las estaré esperando.
—Adiós.
Dylan colgó la llamada suspirando, sabía que esa chica estaba muy enamorada de ese chico misterioso su voz se escuchaba diferente solo tenía que aceptarlo. Mackenzie se terminó de cambiar y bajo arreglar mesas porque los gritos de Angélica se escuchaban en toda la casa.
—Macky quiero que vayas por los refrescos que daremos y también hielo.
—Si. ¿Dónde está Kate?
—Le manda por tortillas.
Mackenzie salió su casa y ahí estaba Aiden arreglando unas mesas, ambos se quedaron viendo por unos segundos, pero Mackenzie reacciono saliendo de ahí y caminando unas cuadras para ir por las tortillas. Mackenzie sintió su sangre hervir cuando vio a la basura que tenia de novio Katherine que le había golpeado no lo pensó y corrió a darle golpes donde le cayera, Aiden corrió detrás de su novia y golpeo de a ese chico tatuado, Neithan que venía en su auto se bajó y también lo golpeo, lo tomaron de la ropa.
—Vuelves a buscar a Katherine y no solo te voy a golpear te voy a traer a toda mi familia de soldados y ellos no te van a meter a la cárcel te van hacer picadillo ¡¡imbécil!! —Mackenzie abrazo a Neithan para que lo soltara.
—Lo sien-to.
—¡Que sea la última vez que te vemos por aquí, basura! —Mackenzie le golpeo la pierna dejándolo con un dolor tremendo.
—¿Katherine estas bien? —Neithan estaba muy preocupado.
—Sí, gracias a los dos —Cuando lograron tranquilizarse se vieron los cuatro jóvenes.
—Bien, mira Aiden él es Neithan uno de mis mejores amigos y de la familia, Neith él es Aiden mi novio.
—Un gusto —dijo amable y cortes Neithan, pero Aiden asintió al ver la mano del chico en la cadera de su novia, Neithan se apresuró y ayudo a Katherine con las tortillas—. ¿Quieren que los lleve?
—Oh, no, tengo que ir por los refrescos y hielo.
—Yo voy contigo —dijo Aiden.
—Bien, te veo en tu casa.
La pareja siguió caminando a buscar la tienda donde comprarían los refrescos y hielo, pero Aiden le detuvo y le abrazo.
—Soy un imbécil, soy muy celoso, lo siento.
—¿No debería ser yo la celosa?
—¿No eres ni un poco?
—Lo soy y lo seré cuando la situación lo merite —Se besaron con lentitud, pero se convirtió en un beso necesitado que terminaron con una sonrisa—. Te quiero, tonto.
—Te quiero, hermosa.
Los dos se fueron a la casa después de comprar el pedido de Angélica y le ayudo hasta adentro de la casa donde estaba la mamá de Mackenzie terminando de limpiar su cocina, miro al chico y las dos miradas de enamorados.
—Mami, quiero presentarte a un amigo.
—Que tal, soy Angélica Torres.
—Un placer, señora Angélica, soy Aiden Echeverría —Aiden dejo los refrescos y se fue ayudar con las mesas.
—Espero que ese chico solo sea tu amigo.
—¿Por qué, mami?
—Porque no es un buen chico, conozco a su padre y él tiene la misma mirada nada comparada a su madre, es por eso que te digo que no lo veas como algo mas o te arrepentirás —Esas palabras se le clavaron en el corazón a Mackenzie.