*Idioma oficial del episodio: español
*Idioma oficiales secundario: inglés, coreano, mandarín
La Paz, BCS, 2020
La parejita hablo por la noche, por la mañana se verían después de las clases era viernes y habían quedado en comer juntos para su cita, en la primera clase Alexa llego tarde y le hacía señas a Mackenzie.
—¿Qué quieres?
—Que me hagas caso —dijo en susurro, la chica de ojos verdes le miro—. ¿Por qué no has llegado hacer ejercicio? Te mande mensajes.
—No se tu dime —le dijo en un tono aburrido—. Yo comencé a salir a correr y hacer ejercicio con mi hermana, ya no voy a ir al gimnasio por el momento.
—Mmm, te dije que termináramos de hacer ejercicio juntas.
—Hablamos después —dijo mirando al frente, Alexa se quedó callada pensando en su amiga que le acompañaba en sus aventuras y que tal vez no le gustaba la presencia de su novio tonto.
La clase continuo hasta que dejaron la tarea de un comercial en equipos de tres, Sujey rápido se acercó a Mackenzie y Javier llego con ellas.
—¿Hacemos equipo? —pregunto mirando a las dos chicas y estas se vieron asintieron. Javier se fue a sentar porque ya tenía equipo, Sara se había unido a Cristian y Alexa se unió a ellos. La clase termino tenía unos diez minutos en lo que regresaba el próximo profesor.
—Ahora si dime —Mackenzie le miro.
—Ya no quiero hacer ejercicio por dos razones, una mi hermana quiere salir a correr y me propuso salir con ella y dos porque está tu novio.
—Pensé que te agradaba.
—Dice cosas tontas, Alexa y siempre es sarcástico conmigo ¿Cómo puede agradarme alguien que se burla de mí?
—No es solo contigo, Macky, es con todas —dijo Sujey defendiendo a la de ojos verdes—. Daniel no es una buena persona.
—Si eso piensan de él no quiero saber lo que han hablado de mí.
—No estamos hablando de ti, Alexa —dijo Sujey algo molesta por su amiga.
—Sera mejor que lo dejemos aquí.
—¿Estas terminando nuestra amistad de seis años? —Sujey pregunto asombrada y molesta con Alexa.
—Sí, hasta ahorita me doy cuenta que son envidiosas, nunca lo pensé de ti Mackenzie.
—Yo solo te di mi opinión de tu novio no es para que exageres.
—¡Esto no es exagerar! Tal vez es la razón por la que nadie te va querer —Alexa salió del salón molesta.
—Creo que no debieron decirle cosas de su novio —menciono por primera vez Sara.
—Acabas de escuchar que hablo de Macky, ¿y tú la estas defendiendo?
—Lo hago porque no se debe hablar de los novios.
—Bien si tú también lo vas a cortar ahora es cuando —Sujey estaba molesta.
—Saben que si, mejor, porque igual ya no nos veremos.
—Bien —Mackenzie se mantuvo callada en cuanto llego el maestro no volvieron hablar porque tenían que dibujar cuando terminaron las primeras en salir fueron Mackenzie y Sujey—. Ellas se van arrepentir, claro como ya tienen un trabajo mejor comienzan las competencias de quien es mejor.
—Ya no te enojes, Sujey, mejor cuéntame ¿Qué harás cuando salgas de la universidad?
—Te conté que me ofrecieron un trabajo de editora de publicidad, en mi caso me hare cargo de los dibujos.
—Sí, me dijiste.
—Por eso continuare aprendiendo a dibujar y con respecto a mi residencia espero me alcance el tiempo.
—Considero que sí, pero ¿cómo lo harás?
—Lo hare con ellos, la empresa es de bicicletas. ¿Tú que harás?
—Trabajare con Neithan como su auxiliar en cuanto termine el semestre y por supuesto que hare mi servicio, me pagaran la mitad del sueldo —Sujey le mira con intensidad para que le dijera cuánto dinero era—. Son seis mil pesos.
—Quieres decir que cuando estés trabajando ganaras mas ¿no?
—Supongo, lo que me interesa en realidad es escribir, me gusta hacer publicidades y todo, pero me enfocare en dibujar para mi novela.
—No sabía que escribías —dijo sorprendida.
—Hay cosas que prefiero guardarlas, Susu.
—Tu secreto está a salvo.
—Debo ir a mi próxima clase.
—Nos vemos el lunes —Mackenzie asintió y se fue a su clase que comparte con Mei Yin.
En la universidad de medicina estaba Aiden hablando con algunos compañeros de clases, Nadia se acercó a él.
—Hola, Aiden —dijo la chica rubia, Nadia Belén Verdugo es una chica rubia de aspecto atractivo, sexi, gran estilo para vestir, agradable, amable, pero su problema es no poder conquistar a Aiden.
—Hola, Nadia —dijo el Aiden con un tono amable.
—Quiero pedirte un favor —dijo algo nerviosa.
—¿Qué necesitas, Nadia?
—Quiero que me ayudes a estudiar para los próximos exámenes, quiero que seas algo así como mi tutor ¿Qué dices?
—No, se, nunca he ensañado.
—Seré tu primera vez, ándale —La chica toco el brazo de Aiden.
—Está bien, solo déjame acomodar mis horarios.
—Podemos empezar hoy mismo.
—No, hoy no, tengo que salir con mi novia.
—¿Qué? No sabía que tenías novia.
—Si, por eso te aviso cuando nos reunimos —Se levantó de donde estaba estudiando.
—Claro, adiós —El chico se fue quería ver a Mackenzie, decidió pasar a comprar una caja de chocolates.
—Le gustara —dijo emocionado, se verían cerca de la universidad de Mackenzie, la chica le esperaba en la estación del autobús—. Si adivinas quien soy te ganas una caja de chocolates que esta riquísima —Aiden cambio de voz para que Mackenzie no le reconociera.
—Eres Aiden —dijo siguiéndole el juego.
—Has ganado esta caja de chocolates —El chico se había cambiado su ropa de medicina por ropa normal.
—Me gusta el chocolate —El chico le sonrió y toco sus mejillas las cuales se pusieron de un color carmesí.
—¿Por qué te has puesto roja?
—Hay calor, ¿nos vamos?
—Claro, elegí un lugar donde hacen sushi y pizza, tendrás dos opciones.
—Me gusta más la pizza.
—Entonces yo elegiré el sushi —Tomo la mano de la chica de ojos verdes—. ¿Cómo te fue en la escuela?
—Me fue muy bien, aunque al final tuve problemas con mis amigas.
—¿En qué sentido?
—Dos de ellas decidieron ya no ser mis amigas.
—Debo contarte que no tengo amigos de hecho diría que solo son mis compañeros.
—¿De verdad no tienes ninguno?
—En la universidad no tengo, pero cuando juego hablo con un chico llamado Leonardo, pero no fijes tanto solo es vecino.
—Yo también era solitaria, pero me volví social.
—En ti se ve bien, me veo mejor siendo misterioso ¿no crees?
—Si eso me llamo la atención —Aiden le abrazo, estaban en una zona con árboles de primavera o arboles de las flores amarillas, todo ese camino estaba verde, el árbol aun no cambiaba de color—. Te imaginas visitar este camino de árboles de primavera cuando sus hojas se vuelvan amarillas, será bonito.
—Tu eres bonita, Macky —Acerco su rostro a Mackenzie y la beso, un beso lento sin ninguna sensación de rechazo por parte de Mackenzie que estaba disfrutando del acercamiento de Aiden—. Ha sido el mejor beso dado nunca.
—Te quiero, Aiden —Lo abrazo y el chico sonrió porque era feliz al escuchar esas palabras.
Después de ese beso fueron a comer, platicaban de su día y algunas cosas graciosas de su vida, pero se sentía como una película romántica, Mackenzie quería que no se terminase.
—¿Te gusto mi primer detalle?
—Me encanto, mi barriga está contenta.
—Te voy acompañar a tu casa, porque a las seis tendré partido —El chico miro su teléfono faltaban cinco horas para las seis de la tarde.
—Tal vez y te pueda acompañar a tu partido.
—¿Estas segura? Te encontraras con tu amiga.
—Ya no pienso ocultarme —Los dos iban caminando les gustaba caminar de la mano—. No te he contado, pero tengo… —Se mantuvo callada.
—Dímelo, tus miedos y mis miedos son uno —Esas palabras animaron a Mackenzie.
—Yo tengo la autoestima baja, mientras unos me ven hermosa yo me veo horrible, antes creía que no merecía enamorarme, cuando era más joven solía ser gorda —su voz se escuchaba rota, Aiden le abrazo.
—Te esforzaste por bajar de peso es lo que importa y tú no eres fea, todo lo contrario, eres preciosa —Mackenzie comenzó a llorar en los brazos del chico—. Ahora estoy contigo y no te voy a dejar —Beso su frente y hasta que la chica dejo de llorar le soltó.
—No quise mostrarte esa…
—Mi padre solo menciona mi nombre cuando se quiere enorgullecer, mi hermano se casó por obligación no porque este enamorado. Ahora conoces la razón por la que lloraba esa vez en el campo de futbol.
—Los dos estamos un poco rotos.
—Eso parece —Se sonrieron y siguieron caminando hasta llegar a la casa de Mackenzie—. Te veo aquí a las cinco con treinta minutos.
—Saldré antes.
—Bien —Beso su mejilla y se fue, el cabello de Aiden le llegaba hasta el cuello lo cual hacían que su rostro se viera atractivo y lo era a un más cuando su cabello ondulado era movido por el viento.
Mackenzie coloco musica y se metió a bañar, pero Angélica tenía otros planes y les pidió a ambas hermanas que fueran por una lista de compras que necesitaba por primera vez llevaría el auto de Jian.
—No creo que tengamos mala suerte y nos atrape los federales ¿cierto?
—No creo, vamos —Mackenzie comenzó a manejar las primeras veces que Jian le enseño a manejar que fue a gritos porque era de las conductoras que frenan y aceleran porque Mackenzie para ser una chica tímida, pero le encanta lo extremo.
Llegaron con bien al supermercado, pero no encontraron todas las cosas que estaban anotada tuvieron que ir a otro supermercado donde si encontraron el pedido y ahora debían irlo a dejar a la fonda.
—Qué bueno que llegaron porque necesito el auto —Jian se fue por otro pedido de Angélica, las dos chicas regresaron caminando y ya era algo tarde para Mackenzie que se cambió playera y bajo.
—Vendré al rato, iré a un partido de Aiden.
—Suerte —Katherine miraba una película extranjera.
El chico afuera de la casa de los Wong-Torres se notaba serio.
—No pensé que fueras tan impuntual, niña.
—Lo siento, Aiden —Lo beso de los labios y el chico olvido todo enfado sonrojándose en el proceso.
—Vamos que es tardísimo —El chico ya iba cambiado con su short y playera futbolera.
—Te ves muy guapo con el uniforme.
—Siempre me he visto de esta forma —dijo en un tono arrogante—. Ahora lo ves más porque te gusto.
—Si, tal vez un poco.
—¿Qué dijiste? —Mackenzie salió corriendo hasta la parada de autobuses—. Te atrape.
—Me doy por vencida.
—Aja, subamos —Le hizo parada al autobús y subieron hasta la parte trasera para bajar rápido, pero el autobús iba lleno haciendo que el chico cuidara a Mackenzie y sintiera el cuerpo de su novio cerca de ella, cuando estaban por llegar el camión freno de repente y Mackenzie impacto en una parte de Aiden sensible.
—Lo siento —dijo apenada.
—Yo debería sentirlo te topaste con una parte que no deberías…
—Bien, lo sentimos ambos —El chico sonrojado asintió y bajaron del autobús.
Mackenzie miro a Alexa con su novio entrar al gimnasio prefirió no hacerle caso venía a disfrutar el partido de su novio, pero varias ideas fluyeron en su mente acerca de su historia que quería compartir con sus lectores, disfrutaba escribir del amor, aunque lo estaba experimentando lo que es realmente enamorarse, le costaba expresárselo a Aiden, pero sus personajes no tenían problemas. Levanto la vista y miro a Neithan con una chica caminar por donde ella estaba, la chica se veía atractiva, el chico en cuanto le vio se despidió de la chica que entro al gimnasio.
—Macky que gusto verte —dijo nervioso.
—No me digas que vienes a este gimnasio solo por esa chica.
—Solo le acompañe, no te he contado, pero creí estar enamorado de ella solo que me quería como amigo.
—Lo siento mucho, Neith —El solo negó rentándole importancia—. ¿Ella hace ejercicio ahí o no?
—Creo que sí, le traje del trabajo solo me quería para acomodarse.
—Eres el sobrino del dueño, le puedes despedir.
—Sabes que no haría eso —El chico mide 1,82 centímetros eso es 12 centímetros más alto que Mackenzie, tiene un cuerpo atlético, pero no se compara con el cuerpo sexi de Dylan.
—Ven aquí mi Neith —El chico le abrazo.
—Ahora ¿dime que haces por aquí?
—Estoy esperando a mi novio.
—¡¿Que?! —Mackenzie le tapó la boca.
—Guarda silencio, Neith.
—Quita tus manos de mi bo-quita —Mackenzie al sentir la lengua del chico las saco.
—Wacalas.
—Cálmate fresa.
—Siempre, naquito.
—Debo irme que tío Thomas me ha de estar esperando para cenar juntos.
—Antes de que lo hagas, ¿sigue en pie que sea tu auxiliar? —pregunto dudosa.
—Macky, creo que no podrá ser —A la chica se le borro la sonrisa—. Ja, te engañe, obvio que tu serás mi auxiliar.
—¡Eres un tonto! —Golpeo el brazo del chico, Aiden miraba desde lejos molesto.
—Me voy o me harás puré mi brazo que no es nada fuerte como el Dylan, luego me cuentas bien quien es tu novio.
—Lo hare —Lo volvió abrazar—. Cuídate mucho Neith —Aiden termino su entrenamiento y llego hasta donde estaba la de ojos verdes.
—¿Quién es él? —dijo en un tono serio y frio, Mackenzie se quedó sin palabras porque era la primera vez que podía asegurar que eran celos de un novio y no se habían sentido “lindo o tiernos” como había visto en los dramas coreanos.