Brindis en la puerta

2284 Words

LIAM La hago pasar sin decir nada, porque lo primero que me nace es abrazarla. Con fuerza. Con hambre acumulada toda la semana. Hundir la cara en su cuello es tan natural que ni lo pienso; ahí está ese olor que me ha perseguido en cada momento libre desde el lunes. Inhalo, profundo, como si fuera la única reserva de oxígeno en todo el maldito planeta. —Te eché de menos esta semana —murmuro contra su piel, la voz más baja de lo que quería. —Yo también —responde, igual de suave, y siento cómo esa tensión que me había estado apretando la espalda por días empieza a aflojarse. Me obligo a soltarla aunque no quiero. —Ponte cómoda, voy a vestirme antes de que empieces a pensar que soy un exhibicionista —bromeo, intentando recuperar algo de compostura. En mi cuarto busco lo más cómodo que te

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD