Te amo

1953 Words

LIAM Me quedé ahí, apoyado contra la encimera, viendo cómo comía despacio, como si cada bocado fuera una excusa para no hablar. Yo tampoco estaba seguro de querer romper ese silencio. Era frágil, pero al menos no era hostil. Después de anoche, eso ya era un milagro. La taza de café se vació y ella la giraba entre las manos, sin mirarme. Yo sabía que venía algo, lo sentía en el aire. Era la misma tensión que precede a un trueno: ese momento en que el viento se calma y solo esperas el estruendo. Finalmente levantó la mirada. —Liam… —su voz fue suave, pero firme—. Necesito entender. Esas palabras me atravesaron como una maldita daga. No “quiero”, no “me gustaría”, sino “necesito”. Y yo sabía que tenía que dárselo. Tragué saliva, me acerqué un poco a la mesa, me senté frente a ella. Cruc

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD