De repente tocan la puerta, es helena, Alfred abre la puerta y ella entra, ahora está más elegante que hace un rato con un vestido blanco largo, sencillo, pero muy elegante, blanco perla, con pequeñas piedras brillantes en su escote sin mangas, para completar su atuendo lleva un abrigo de plumas hermoso y sandalias blancas con brillantes, se ve hermosa.
—¡Hola, quiero ver a mi futura nuera y entregarle este hermoso obsequio!, por favor salgan todos, quiero hablar con Isabella— todos salen de la habitación, nos quedamos las dos solas, ya estoy lista, tengo el vestido y todo lo demás, quiere darme un presente, esta mujer es muy especial, me recuerda a mi madre, es bella y atenta.
—Hija te ves hermosa, quiero que sepas que estoy muy feliz de saber que mi único hijo por fin va a tener una esposa— me habla tomando mis manos, mirándome fijamente como dudando— Isabella tengo una duda no recuerdo haberte visto en las fotos que le envié a Frank de las chicas, es posible que esté confundida, no te recuerdo, es imposible, tú eres muy hermosa, no hubieras pasado desapercibida ante mis ojos.
¿Qué hago? ¿qué le digo? Al parecer estaban escogiendo esposas por catálogo, debo seguirle la corriente.
—Helena no, no estás equivocada, yo soy una de las chicas que envíaste, de pronto lo olvidaste, no lo sé, la verdad no soy muy fotogénica, salgo muy mal en las fotos— me siento en el sofá, me pongo comoda, y le hablo con tranquilidad, aunque por dentro siento un frío que recorre mis entrañas
—Si debe ser como dices, a veces pierdo la memoria, soy un poco despistada, tú sabes hija los años no vienen solos, bueno ahora lo importante es que por fin va a ver boda y me van a dar el nieto que tanto he querido, por fin voy a ser una abuela joven y bella— se sienta a mi lado, abre una cajita verde con blanco, sale un destello de dentro de la cajita, por Dios casi me quedó ciega, ¡es demasiado brillante!, nunca había visto algo así reflejado en mis ojos, saca un anillo de compromiso, es una anillo con un diamante cuadrado, brilla mucho, no imagino cuánto podrá costar esa belleza, me mira a los ojos con una gran sonrisa en su cara.
—Sé que Frank no te ha dado un anillo, pero este matrimonio tiene que funcionar, quiero que hagas todo lo posible para que mi hijo se enamore de ti, quiero que seas la mejor esposa del mundo, sé que Frank no tiene los mejores modales al tratar a las mujeres, es muy orgulloso, engreído, y a veces antipático, pero siento que tú puedes hacer que él sea mejor cada día.
Me quedo analizando todo lo que dice helena y veo que Frank quiere hacer creer a su madre que está cansándose para tener un hogar y una familia, ella no sabe nada del contrato que me hizo firmar, ¿cómo voy a complacer a helena?, si Frank solo quiere aparentar algo conmigo, debo hacer lo que Frank disponga, pero también trataré de hacer que él se enamore de mí, sin que se dé cuenta, ¡justo como helena lo desea!.
—¡Isabella! ¡Isabella! Hija, que te pasa, te quedaste absorta— me habla tomando mi mano.
—Si qué pena, últimamente me está pasando mucho, son muchas emociones, la boda tan apresurada, muchos cambios, me han llevado a estar muy reflexiva, y si, te prometo que voy a hacer todo lo posible para que Frank se enamore de mí y tengamos una maravillosa vida— le sonrió y ella me abraza.
—Eso es lo que quiero escuchar, sé que tú lo vas a lograr, ahora presta el dedo, para ponerte el anillo— me pone el anillo, me besa en la mejilla, me sonrojo, vuelvo y la abrazo.
—Gracias, helena eres maravillosa.
De repente tocan la puerta.
—¿Quién es?—Helena pregunta levantándose del sofá.
—Señora Helena, soy María su empleada, para avisarle que el notario lleva aquí media hora esperando en el jardín oeste, por favor que si pueden bajar.
—Si, gracias María, en unos minutos bajamos— helena me arregla el vestido y me lleva de la mano— vamos hija se hace tarde para tu boda.
Abro las puertas de la habitación, helena me pasa el ramo de rosas blancas, adornada con brillantes, al parecer este lugar está hecho en diamantes todo brilla, todo es fino, sigo impactada de estar aquí y ahora en mi boda con Frank, ¡es increíble! Salgo de la mano de helena, bajamos las escaleras, ¡vaya estoy muy nerviosa! Y helena lo nota.
—¡Hija estás fría como un hielo!, trata de relajarte, toma algo para esos nervios, por favor María trae una copa de champán para la novia— María me pasa la copa, me la tomo de un sorbo, lo necesito, devuelvo la copa vacía y sigo adelante.
—¡Ahora si! Camina hija, tu padre te está esperando en la salida al jardín para llevarte hacia el novio, te veo allá, deja los nervios, vas a ser muy feliz, ya lo verás hija— suspiro con una sonrisa en mi rostro— gracias helena— continuo caminado.
Veo hacia delante, hay una puerta corrediza polarizada grande para salir hacia el jardín, vaya que bello está todo, rodeado de árboles adornados con luces blancas, no puedo creer que de ahora en adelante voy a vivir en esta mansión, es el sueño de cualquier mujer y yo lo estoy haciendo realidad, está todo tan hermoso, han hecho un camino de rosas rosadas en Arcos con muchas bombillas pequeñas blancas con tul blanco.
Camino hacia mi padre, él me ve sonriendo y me espera.
—Hija estás hermosa, eres la novia más bella del universo, deseo que esto sea lo mejor para ti, que seas muy feliz, ¡te amo mi princesa!— me da un beso en la frente y me mira con cariño.
—Gracias papito, por estar aquí y no déjarme sola, eres lo más importante en mi vida, te amo muchísimo— lo abrazo fuertemente, me agarra del brazo y caminamos hacia delante.
Se escucha música, es la marcha nupcial, adelante hay una orquesta sinfónica, la verdad nunca me han gustado esas orquestas, pero en este momento todo es perfecto, nada puede dañar mi hermoso día, de camino veo pocas sillas muy bonitas adornadas con flores y tull blanco, nos esperan Romina, helena, el notario, Frank y una mujer que me llama mucho la atención, de pelo n***o, no tan alta, muy flaca, de ojos azules, exótica, realmente bella, ese vestido rojo estiliza su figura, ¿quién será? Ahora tengo curiosidad, ya no voy a pensar más en esa mujer, hoy es mi gran día, debo seguir adelante, debe ser la prima o familiar, no sé, no importa, porque sigo pensando en ella, debo estar tranquila ¡Hay está Frank!, ¡el atractivo Frank! Como de costumbre se ve perfecto con ese traje n***o, de camisa blanca y corbatín n***o, reluciente, demasiado elegante y guapo.
Mi padre me lleva hacia él, Frank me recibe, me toma de la mano, me mira y me susurra en el oído.
—¡Estás muy hermosa!, sigamos con nuestro convenio, espero que sigas cumpliendo como te ordene— me mira con sus ojos fríos voltea la mirada hacia al frente, el notario empieza la ceremonia.
Después de escucharlo mi corazón se Helo, no pronuncie palabra, pongo mi mirada al frente mientras el notario habla, solo pienso una cosa, que va a ser de mí, este hombre no tiene sentimientos, es un tempano de hielo, se divierte siendo tan frío, solo le importan sus negocios y el beneficio que estos le traen a su vida, pero no le va a quedar tan fácil, voy a ser la mejor esposa del mundo, no le va a quedar más remedio que enamorase de mí.
—¡Isabella! ¡Isabella! Puedes firmar el acta por favor— me habla Frank mirándome con insistencia— ¡Disculpe señor notario!, Isabella a veces se queda ensimismada, eso es lo que más me gusta de ella, siempre tan soñadora— habla mientras se ríe animado.
—Tan bello amorcito, me encanta saber que te gustan mis momentos de reflexión— le sonrió de mala gana, agarró el bolígrafo que hay en la mesa, me agacho y firmo el acta de matrimonio.
Ahora el señor notario nos declara marido y mujer, pide que nos demos un beso.
Frank voltea a ver a la mujer que mencione antes de vestido rojo, me mira de vuelta, sujeta mi cabeza, me lleva hacia su boca, pone sus labios tibios en los míos, al parecer él quiere un beso de mentiras, pero yo quiero un beso de verdad, así que no pierdo el tiempo e introduzco mi lengua en su boca, a él no le queda más que seguir el beso, Dios que fascinante, nuestros labios y lenguas continúan moviéndose sin control, esas cosquillas que siento cuando lo veo, ahora son más fuertes, el corazón se quiere salir de mi pecho, no quiero dejar de besarlo, ¡Dios estoy excitada! Siento temblores en mi clítoris, pero Frank no parece estar a gusto, muy suavemente saca su lengua de mi boca, deja de besarme, me toma de la cintura y me susurra…
—¡Besas bien pequeña mujerzuela!, no hagas escándalos, ves ya eres mi esposa, ¡yo soy quien manda en este lugar!, ahora continúa sonriendo, haz bien tu trabajo isabella, mira que puedo deshacer el contrato en cualquier momento y vas a seguir siendo la misma pobretona de siempre— me suelta y le habla a todos como si nada— Gracias a todos por venir a mi boda, por favor sigan a la mansión adentro tenemos aperitivos, mucha comida y bebidas para todos, ¡disfruten!.
Frank se acerca a la mujer exótica y me deja sola, en ese momento Romina se acerca a mí y me dice.
—¡Ay amiga que rico se vio ese beso!, no entiendo, como vas a ser para resistirte a ese galán, ¿pero dime van a tener relaciones sexuales?, ¿van a dormir juntos? Cuéntame todo— Romina me habla intrigada, pero no puedo escuchar lo que dice, solo puedo ver a Frank hablando y riendo muy coqueto con esa tipa flacucha, tengo que averiguar quién es, ¡ya sé! ¡Helena me lo va a contar!.
—Romi más tarde hablamos disfruta del lugar por favor come y bebe lo que quieras, ahora respondo tus preguntas, debo hacer algo importante— dejo a Romina hablando sola y busco a helena.
¡La encontré!
—¡Helena! Quiero hablar un momento contigo— la llevo a uno de los sofas para conversar comodas y discretas.
—¡felicidades hija!, ¡ya eres mi nuera!, ¡mi hija! Eres tan linda, te quiero mucho— tal parece que helena bebió de más, igual tengo que saber quién es esa mujer.
—Helena puedo hacerte una pregunta— la tomo de las manos y ella me mira inquieta.
—Claro que si hija dime qué quiere saber— me habla mientras toma un bocado de whisky en las rocas
—¿Quién es esa mujer que está con Frank?, me llama la atención, la confianza con la que hablan y su cercanía— le hablo tocando el anillo de compromiso que ella me obsequio.
—Ella es Alexia la prima de Frank, sobrina de mi amado esposo Salvatore costello, no te preocupes hija, ella es un poco provocadora, llamativa, siempre ha estado enamorada de Frank, desde muy chicos, pero no te preocupes por ella, es inofensiva Alexia tratará de hacerte sentir mal, pero no te dejes, sé que tú eres una mujer fuerte, ahora disfruta de la reunión por favor, es tu día hija, diviértete, toma algo para que te relajes—se para de sofá y me deja sola.
¡Vaya! ¡Vaya!, ¡vieja coqueta!, voy a ir hacia allá y voy a estar junto a mi esposo, tengo que marcar territorio, me acercó hacia ellos y me paro alado de Frank, lo agarro del brazo y les hablo...