Katherine No sé que es lo que ocurre, pero mi cuerpo se siente débil. Abrí mis ojos a duras penas, encontrándome con diversas agujas succionando mi sangre. Mi cuerpo estaba atado a una cama, y mi boca tapada con un trapo. En mi mente se vinieron las imágenes del día anterior. Mi hermano gemelo estaba vivo. ¿Cómo? Quien sabe. El lugar donde me hallaba atrapada parecía ser una habitación oscura con humedad. Se podía sentir el frío que habitaba en esta. Era horrible. Me alarmé al ver como la perilla de aquella puerta de madera giraba. Cerré mis ojos instantáneamente para que creyesen que estaba dormida. Mi corazón palpitaba a gran velocidad por culpa de los nervios. No sabía que quería mi hermano, pero nada bueno promete esto. Sentí su mano acariciar mi cabello, para luego deslizar

