Katherine. Los guardias me prohíben la entrada a la habitación de Ethan, es la primera en semanas que no me permiten la entrada. —Voy a compartir habitación con el rey, deben saberlo— les informo, ellos se miran negándose continuamente. —No podemos dejarla pasar, Señorita— uno de ellos se interpone. Hago caso omiso empujando sus cuerpos de la puerta, me armo de valor y la abro, necesito saber el maldito juego del vampiro. Fue él quien ha dado la orden de mudarme a su alcoba y ahora no me deja entrar. Me congelo atestiguando la razón por la cual no quería que lo viera. Está recostado en la cama siendo montado por una hermosa mujer de cabellera morena, desnuda y experta en sus movimientos. —Katherine, esto no es lo que parece— Ethan se percata de mi presencia, empuja a la morena a un

