Katherine. Llegué a la puerta de mi habitación y me adentré para ver a Carol. Para mi sorpresa, ella se encontraba espléndida con sus rizos alborotados y un vestido color pastel. —¿Saldrás?— pregunté curiosa recibiendo su mejor sonrisa. Pellizcó sus mejillas a la vez que cerraba sus ojos, caminando en circulos. —Iré a decírselo, ya sabes, que estoy embarazada... Ahora mismo mis sentimientos se encontraban mezclados. Celos, miedo, preocupación... El recuerdo de mi amiga Anna se alojó nuevamente en mi cabeza alertandome. —¿Estas segura? Quizás sea mejor esperar un poco más— dudé tironeando un mechón de mi cabello. Aquellos ojos color miel parecían confundidos por mis palabras. —Fuiste tú quien me dijo que se lo contara y ahora dudas— me recordó acercándose a mí. Por supuesto

