Traté de mostrarme relajado, mientras golpeaba duramente la puerta de madera frente a mí. Estaba en casa de James, ya llevábamos algunos pocos días sin hablar, ya que él no deseaba contestar mis llamadas, ni mis mensajes; haciendo que tuviera que buscarlo. No quería irme peleando con mi mejor amigo, él era una parte importante de mi vida, y sería bastante cruel si lo hiciera. Le amaba, y hasta había soñado alguna vez con meter mi polla en su culo, pero también aprendí que no todas las cosas se logran en la vida. Y definitivamente, él era una de ellas. Maura salió y sonrió con tristeza, mientras me abrazaba. Ella era como una segunda madre para mí, y yo le apreciaba muchísimo. “James me contó que te irías a Londres, hijo” susurró y besó mi frente divertidamente, ya que tuvo que poners

