Y así fue como días después, al ver a Stuart fue que dijo las palabras. —Quisiera publicar algo.
—¿Lo dices de verdad? -la vio sonreír y asintió. —Vaya, Thalía . ¿Por qué el cambio de pensar?
—Supongo que quisiera un ajuste de cuentas con algunas personas. -dijo mientras servía el té. —Mi madre no está, fue con Tamara a la modista. Harán su vestido de novia y algunas prendas para su boda. -dijo mientras veía a Nancy en la esquina. —Por eso lo cité, señor... perdón, Stuart. Necesitaba hablar con alguien y usted ya se ofreció a ayudarme.
"Ajuste de cuentas" es lo que había dicho. —¿Venganza?
—No suelo ser vengativa pero esto es algo personal. -había escrito toda la noche, le entregó el té y luego un sobre escrito. —Todo está ahí. Una señorita hizo insinuaciones... Esto quiero que vaya a toda la prensa, quiero que enloquezcan.
Stuart bebió del té y luego abrió el sobre sacando al menos tres páginas escritas. —Es bastante, Thalía .
—Solo léalo. -y se quedó en silencio jugando con sus uñas mientras Stuart iba leyendo todo.
Entre bailes, vestidos y tiaras, siempre hay rivalidades. Y para las señoritas de las buenas familias ricas de Londres, es más un cuadrilátero de boxeo pues las señoritas han demostrado ir muy lejos con tal de asegurarse una propuesta.
Sin embargo, en esta carrera, no todas las damas son tan afables, pues si hemos de señalar a alguna, Cressida Cowper tiene la tendencia a hacer sentir menos a cualquiera que vea como una competencia. Como cuando empujó a la señorita Halliwell para poder llegar con el dueño de la empresa Corning, o cuando intentó atrapar al mismo sobrino de la reina, aunque tiene mala suerte ya que su alteza real esté interesado en alguien más.
Sin duda su intento más bajo ha sido intimidar a las Ferrer. ¿Por qué molestarse siquiera en verlas como rivales? Siempre se ha mencionado la falta de belleza y gracia de las hermanas pero ¿Habrá algo más por lo cuál preocuparse? Hubo algo interesante en el baile, y fue una discusión entre las damas, entre las palabras que pudimos escuchar entre la señorita Thalía y la señorita Cressida es que las señoritas Ferrer ahora son las mujeres más ricas de la ciudad.
Puedo jugar con los rumores pero no con la desinformación. Lo que he podido conocer de las nuevas circunstancias de las Ferrer, (y la razón por la cuál no ha llegado el nuevo Presidente de Ferrer.INC a la ciudad) es que ellas son las herederas y si alguno de los caballeros logra desposar a cualquiera disponible, serán dueños de las propiedades, título y dinero que puedan poseer.
¿Las “feas” de las reuniones ahora tienen ventaja?, una noticia que no podemos dejar pasar.
Stuart se quedó de piedra y casi escupió su té leyendo la nota. Thalía estaba nerviosa. —No lo dices en serio ¿Quieres hacerlo público? A tu madre no le hará gracia.
—No tengo otra opción, Cressida me ha retado. Debo casarme, si soy la presidenta y heredera de Ferrer. INC, ella por fin va a dejarme en paz. Si me caso primero que ella, si lo logro, mi familia estará segura.
—Entiendo pero ¿No es arriesgado?
—Tal vez, pero no puedo tener miedo todo el tiempo, Stuart. Tengo que luchar por quien quiero ser porque ya no debo vivir de fantasías.
—Y darle un ajuste de cuentas a la señorita Cowper es una buena manera de empezar. -dijo con una sonrisa y Thalía asintió. —Tienes una vena malvada, eso es agradable. ¿Segura no eres americana?
—Te aseguro que no. -bebió un poco más de su té y lo miró. —¿Vas a ayudarme?
—Voy a ayudarte. Yo me encargo, sigue escribiendo lo que veas y oigas de las reuniones sociales de los millonarios. Ser invisible ahora será tu mejor escudo para hacerlo ¿Y quieres conservar los derechos? Lo puedo registrar, cada que alguien lo diga va a terminar pagándote.
Era ambiciosa y dulce, no perdía su nobleza aunque quisiera un poco más. Eso le gustaba a Stuart, Thalía Ferrer merecía la herencia. —Me temo que esto pueda ocasionar peleas con mi hermana.
—Tania es buena chica, pero creo que si las fortunas familiares se quieren mantener, una persona inteligente debe llevar las riendas, tú, Thalía, eres una persona verdaderamente inteligente.
Y así nació una columna de chismes que soltaba las bombas de las familias de la élite de Londres. La escritora anónima comenzó a publicar los lunes, miércoles y viernes. Narraba todo lo que oía y veía en las cenas, fiestas y ya que el nuevo rumor de la fortuna Ferrer comenzó a rodar, los caballeros se formaban frente a su puerta para rendirles tributos a las señoritas. Tania estaba encantada de tener tanta atención, pero Thalía los tenía estudiados a todos. No podía permitir que su hermana desposara a un derrochador y no quería a ningún idiota como esposo, por lo que su madre y Stuart sirviendo de porteros eran una buena manera de frenar a los pretendientes. —Desde que se supo lo de la fortuna por esa periodista no hemos tenido ni un minuto de paz.
—Mamá, pienso que podríamos dar una reunión. -dijo Thalía . —Tamara está por casarse, y debería tener una boda digna, con toda la fanfarria. Cuando los demás sepan que ella no tendrá el título bajarán mucho las expectativas, pero podrás callar la boca venenosa de la Señora Araminta Cowper.
—A veces siento que tú eres más hija mía que las demás, tus hermanas se parecen más a tu padre. -soltó Tatiana rodando los ojos. —Pero una cena estaría bien. Ya me lo imagino, oro en las flores, las bebidas, lo mejor de lo mejor, un candelabro nuevo, velas de cera. Atuendos nuevos para las tres. -se puso una mano en la cintura y sonrió viendo a sus hijas. —Tamara se ve hermosa de violeta, puede usar ese color. Thalía, tú en rosa. ¿Tania? Mmmmm, ¿Qué tal verde?
—Por mi está bien. Es hora de que celebremos nuestra buena suerte ¿No es así?
—Celebrarnos a todas, como familia. Hay que ponernos a trabajar.
Y las invitaciones fueron enviadas luego de prepararlo todo. El temple y la opulencia de la anfitriona estaban siendo demostrados en aquella celebración. Al ver llegar a los Cowper, Thalía , con un vestido rosa y una tiara de flores, se acercó hasta Cressida y le sonrió. —Me alegra que hayas venido.
—¿Así que ahora sacas las garras? ¿Entonces tu familia es rica como dijo la tal periodista esa que no sabemos quién es?
—No vimos la necesidad de seguir guardando ese secreto más tiempo, si ya se sabía.
—No sé que hiciste pero estoy segura de que tu mano está detrás de todo esto.
—Así que lo que entiendo es que mientras tú hagas sufrir a los demás está bien, pero si yo tomo algo de justicia entonces no está tan bien... Que deliciosa es la ironía ¿No? Podré ser fea, Cressida, pero no me dejaría pisotear por ti y por nadie.
—Esto tendrá su karma, vas a sufrir Thalía , por buscar venganza.
—Me pregunto cuándo te llegará el ajuste de cuentas.