Cuando descubres que tus deseos pueden hacerse realidad puedes tener dos reacciones. La primera es que estrés feliz de tener todo lo que haz querido. La segunda y la que estaba viviendo Thalia, es que no todo fuera como lo hubiera querido. Tener a David atento con ella, pendiente de su hijo, siendo un padre amoroso y un hombre sensible la estaba alterando en grande. No sabía cómo manejarlo pues siempre pensaba en el David frío y distante y era un total contraste con respecto al David que estaba frente a ella. Le gustaba, tenía que admitirlo, pero el miedo de que le hiciera daño una vez más la tenía congelada. Él ya le había dicho que la quería en su vida para siempre, pero "para siempre" son palabras que tienen final y no duran. Si que había aprendido a ser una cinica en todo. En el t

