Vo4

1012 Words
Me levante, me duche, saque uno de los celulares que aún conservaba en caja, inserte la nueva sim, descargue mis contactos desde el drive y agregué a Mariana,  ya eras la 1 y 20 cuando calenté algo de comida en el microondas, me arregle y Salí, fui hasta San Gabriel, un barrio de Itagüí, siempre me costaba un poco dar con la casa hasta que varios minutos dando vueltas lograba llegar a ella, la casa estaba sin pintar, el tejado daba la impresión de que una simple brisa arrasaría con él, sin vidrios en las ventanas y aunque no lo crean, era el hogar de una de las personas más adineradas del sur del Valle de Aburra. Las apariencias engañan, en ocasiones quienes parecen inofensivos pueden resultar agresivos, las personas que se alteran con facilidad suelen ser poco violentas en su actuar, menos que en sus palabras; las personas adineradas no siempre son lo que uno ha establecido por medio de estereotipos, no siempre son personas egoístas que ponen el dinero por encima de todo, no siempre son excéntricos y sobre todo no siempre puedes identificarlos; por otro lado las personas poco afortunadas tampoco es que puedan ser encasilladas; de dónde vengo es muy normal ver a gente que tiene tanto sin tener nada. Recuerdo cuando Conocí a Vo4, hace tres años mi modo operandi era duplicar llaves de hogares, observaba a alguien, me chocaba en la calle con la persona, me llevaba la llave, la ponía en la goma y me hacía pasar por un transeúnte cualquiera para decirle -¿Esta es su llave? La persona agradecida bajaba la guardia, no cambiaba las cerraduras y luego les robaba, bueno una vez se lo hice a un joven y luego al entrar a su casa estaba vacía, me parecía Super extraño, Salí de ahí y un taxi con vidrios polarizados, me abordo, de él salió una mujer de unos 40 años apuntándome con un revolver, me subieron al taxi, estaba en medio de la señora y un señor hasta que les pregunté -Me van a matar. -No. -¿Pueden dejar de apuntarme con esa arma? Él, ella y el conductor del taxi empezaron a burlarse, hasta que de una forma burlona respondió. -Este es el siglo veintiuno ¿usted cree que mi mujer le está apuntando porque yo se lo pedí? No marica, lo hace porque le da su gana, si usted quiere que ella no le apunte dígaselo a ella. Después de unos minutos me explicaron la situación, había robado las llaves de su hijo, pero estaban intrigados con mi agilidad, tanto que me ofreció un trato, vender todo lo que robara, trato que mantengo hasta el día de hoy; esto es lo que siempre hacíamos, yo robaba, iba a recogerlo e íbamos juntos a la estación del metro de Acevedo, llegábamos a un local de bodegas y en una de ellas Vo4  y un intermediario negociarían qué se compraría de lo que había robado, de lo pago me darían mi 60% y lo no robado me lo llevaría conmigo, normalmente lo regalaba o lo vendía en otros lugares. Toque la puerta de la casa y Vo4 salió, no usaba accesorios, su celular era un Nokia de esos que fueron famosos en años pasados, su ropa no era de marca y sin saludarme subió a mi carro, me subí detrás de él y realizó una llamada a un contacto que compraría los elementos robados, una vez ahí y por primera vez el 90% de las cosas robadas fueron vendidas, lo único que no me compraron era un Smart Wacth, era de Enny entonces tuve que llevarlo conmigo. Vo4 era muy discreto, su personalidad se debía a sus ganas de llamar lo menos que se pudiera la atención, tenía todo el dominio de la droga en Envigado, La Estrella, Caldas, Sabaneta e Itagüí, bienes raíces muy bien valoradas en el mercado, fincas, dos discotecas, cuatro restaurantes y mucho más; de nuevo lo llevé a su casa y ya siendo las seis de la tarde me fui a la mía. 6 millones de pesos aproximadamente, aprovecharme de alguien que había confiado en mí, me recosté sobre mi almohada buscando dentro de mi algún ápice de remordimiento, pero no había nada ¿será que estoy vacío por dentro? Y es que no puedo sentirme mal, al contrario me siento feliz, intento mentirme a mí mismo cada día y fingir que esto no me genera placer, que solo lo hago por dinero y que cuando tenga el suficiente dinero yo voy a dejarlo de hacer, pero no es cierto Vo4 me había ofrecido un trabajo honesto en alguna de sus tiendas que usa para lavar dinero pero en realidad me encanta robar, me encanta mentir, me encanta probarme a mí mismo, me gusta saber que tanto podría permear en la mente y en el corazón de una mujer para tomar sus partencias. El tiempo es abstracto, la persona o la actividad correcta te hace sentir que se te pasa muy rápido; los lugares y las situaciones incorrectas te hacen creer que dura una eternidad, a veces sientes que conoces tanto a una persona en tan poco tiempo y a otras que conoces de toda la vida sientes que nunca los conociste realmente; tenía en mis manos el reloj de Enny y ni siquiera pensaba en ella, pesaba en mi próximo objetivo, entonces fue cuando tomé mi celular y le escribí a Mariana. -Hola ¿me recuerdas? Soy Camilo. Estaba totalmente confiado de su posible respuesta, me sentía suficientemente seguro del impacto que había causado en su mente, estaba seguro de haber dejado una buena impresión, quería volver a tenerla cerca, quería acercarme a ese reloj; sé que las personas adineradas no son siempre lo que tú crees, pero algo en su forma de hablar, en su forma de pensar, en su caminar y en su mirada me indicaba que tenía dinero, solo esperaba no equivocarme en realidad, era una gran apuesta a futuro; una gran oportunidad y yo no estaba dispuesto a perderla.
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