LA ODISEA FEMENINA

1049 Words
No es sencillo ser mujer en una ciudad, además de vivir con el día a día lleno de obstáculos y variables, trafico, tu periodo, tus inseguridades, trabajo, estudio hijos y mucho más, debes aprender a vivir con esta sub r**a primitiva que es el género masculino, te despiertas y tiene mínimo 6 mensajes de algunos imbéciles, solo en w******p, 10 en i********:, 20 en f*******:, algún hijo de su puta madre que te llama en la mañana; sales de tu casa y tus vecinos los cuales en su mayoría tienen esposa e hijos te miran de esa manera morbosa, por cada metro cuadrado hay un maldito idiota mirándote las nalgas o los senos y lo peor, algunos te chiflan, te gritan, o se te acercan; en parte por eso siempre ando con mi gas pimienta. Por si fuera poco debemos enfrentarnos al acoso por parte de hombres en alguna situación de poder, un arrendador, un jefe, un político, un policía y tu profesor; he notado que entre más inteligente es una mujer es más retada por los hombres, se les hace difícil asumir que puedas cuestionarles, que puedas decidir por ti misma, que tengas opinión más allá de la que necesitan, que quieras vestirte diferente a como quieren verte, hablar de formas distintas a como quieren escucharte y algo que suele molestarles es que no seas eso que sus padres le enseñaron de lo que debe ser una mujer o lo que la pornografía les enseño que debía ser. Pero decir que este tipo de hombres inseguros, machistas y sexualmente jodidos es el único problema es una falacia, el mundo no sería tan difícil para una mujer inteligente, si no estuvieras aquellas que han prostituido su intelecto a favor de la aceptación masculina, poco me importa si una mujer es prostituta, si tiene un Only fans, si es modelo Webcam o si vende fotos de ella desnuda por r************* , mi problema son aquellas que renuncia a ser ellas mismas a favor de lo que un hombre les pide ser, aquellas que sienten que ser inteligente es un accesorio como un anillo, aquellas que son tan estúpidas que no logran notar lo estúpidas que son, no pueden ganar un examen sin hombre, no pueden ganar dinero sin un hombre, no pueden salir sin un hombre y no pueden vivir sin un hombre. Es fácil identificarlas, nunca tienen una opinión acerca de nada, nunca te recomiendan un buen libro, una buena película, alguna serie o lo que sea, no importa a donde vayas está en la búsqueda de aquel que costee su noche, siempre que te habla está hablando de su novio, de algún amante, de alguien que le gusta o de alguien que quiere con ella, este tipo de mujeres le han vendido por años a los hombres la idea de que su comodidad es nuestra mayor prioridad, su ego depende de nuestra sumisión y están poco acostumbrados a la falta de ella, pero ellas han decidido fingir sumisión o brindarla por una nota, por dinero y lo peor por no sentirse solas. Tengo muy cerca de mí a una de estas desniveladas mentales, Angie es tan dependiente de los hombres que cuando no está con alguno, no deja de hablar de ellos, la he visto fingir interés en libros que nunca había escuchado nombrar solo para agradar a un hombre ¿Por qué me juntaba con ella entonces? Quizás yo también era tan insegura que me rodeaba de este tipo de personas para sentirme superior a ellas, o no, quizás solo era un capricho. El lunes hice mi rutina diaria, despertar muy temprano para bañarme, maquillarme, vestirme, comer, alistar todo e ir a la Universidad, tenía hace dos días un mensaje de Camilo: -Hola ¿me recuerdas? Soy Camilo.   Decidí no responderle, no es que no quisiera hablar solo que si le respondía  muy rápido me sentiría desesperada, si le respondía mucho tiempo después parecería desinteresada, le respondería al terminar mi día y esperaba que aun quisiera hablar conmigo, pero si no quería tampoco iba a enloquecer; aún tengo dudas sobre esa noche, me hablaba con tanta seguridad ¿pensó que me creí lo de corredor de apuestas? aun no sabía qué había pasado esa noche mientras cargaba sus cosas en su carro, quizás el maldito está casado y tiene hijos. Ese día en la universidad fue un horror, mi profesor de Derechos Humanos era un hombre inteligente, muy estudiado y con una carrera ejemplar, normalmente la gente en los pueblos como Santa rosa de Osos es privada, más bien son mojigatos, al ser un pueblo donde todos se conocen la impunidad social era nula, en esta maldita ciudad tan grande la gente se libera de sus barreras morales y nuestro querido profesor me decía cosas algo inapropiadas por w******p. No soy una niña, entiendo que te puede gustar alguien mayor e incluso un profesor puede estar con una estudiante, lo que me parece inmoral es que, si tu estudiante a quien le estas dando clases en el semestre en curso ya te ha manifestado que no le interesa sigas hostigándola, trataba de concentrarme en clases, pero él no dejaba de mirarme, usarme como protagonistas de sus ejemplos e inclusos hizo uno sobre abusos sexuales en medio del marco de la guerra, fue algo visceral e incómodo. Angie lo noto, pero la maldita perra solo me hablaba de lo mucho que le encantaría que el profesor de Derechos Humanos se fijara en ella, así podría ganar la materia, se atrevió a llamarme “Bruta” argumentando: -Si fueras más inteligente, ganarías la materia fácil. -Si tú fueras inteligente la estarías ganando. -Nada tiene que ver con la inteligencia, es una materia difícil. -Lo es, eso es cierto, pero yo puedo ganarla. -Es solo una salida y ya. -Nunca es solo una salida y ya Angie, empieza con una salida, luego continua con acoso, en el peor de los casos termina con una esposa molesta que te hace un escándalo en la calle y te llama perra en un video que se hace viral. -Piensas demasiado en detalles. -Tú omites pensar, envidio tu felicidad Angie, no tener que analizar nada te da una perspectiva tan positiva y sin consecuencias aparentes de tus acciones. -Es que soy des complicada Mariana.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD