LA ULTIMA NOCHE 1

1023 Words
Estoy nerviosa, hoy es un día importante, he estado en bodas, mi graduación, presentaciones y hoy me siento más nerviosa que nunca, sentirme de esta manera es una rareza de proporciones bíblicas, estuve hablando con este tipo durante 72 días, es hermoso, es elocuente al hablar, su voz es gruesa y recuerdo cuando lo conocí como si fuera ayer, contando dinero de su negocio de la droga y fingiendo ser corredor de apuestas. Todo sobre él se ha quedado en mi cabeza, hasta su tono de teléfono, era la canción Want to want me de Jason Derulo, pude deducir que no tenía una relación cercana con sus padres, alguno muerto o los dos, al parecer vivía solo, igual que yo sola y sin quien me cuidé, la segunda vez que lo vi en la iglesia, su perfume era fuerte y me cautivaba. Y hoy por fin tendría la cita con el hombre más interesante que había conocido, una persona que había hecho que mis muros internos morales se derrumbaran, pero aun no me convencía, no me importaba su negocio, que fuera misterioso ni nada de eso, su mayor problema es que parecía ser una persona cuyo interés por los demás se limita a sus necesidades, si es cierto que ayudo al grupo juvenil pero eso lo hacen para sentirse mejor consigo mismo. Ya tenía la ropa apropiada, usaría unos tenis color mostaza, unos jeans azules, una blusa negra y por encima mi buzo naranja, había abandonado la idea del vestido, cuando ya estaba lista eran la 6 y 20 cuando le escribí para pedirle su ubicación dos minutos después la envió, Barrio Estadio, una zona mixta pero linda. Salí con una sonrisa en mi rostro, hace mucho no me sentía tan feliz, al llegar su casa estaba en la entrada y lo vi ahí, estaba muy elegante, el mundo estaba al revés, usaba una camisa manga larga y no usaba gorra, al entrar al carro me beso en la boca y correspondí al beso, fue muy tierno ese beso y duro tanto en mi cabeza, aunque en realidad fueron pocos segundos. Justo cuando paramos lo abracé y como pude pregunte la dirección de ciudad del rio, estaba extasiada y por primera vez vi en él un rostro diferente, él sonreía al verme y me hacía caricias, se le notaba más interesado más allá de una simple conquista, por primera vez sentía que me miraba como a una mujer que le gustaba. Llegamos a ciudad del rio y él no dejaba de decirme lo hermosa que para él me veía y yo no dejaba de abrazarlo y besar sus labios, me llevo a un restaurante llamado “Sofos” era un restaurante cuya temática se basaba en la filosofía, había libros de filosofía, este detalle me encantaba, siempre hablábamos de filosofía en nuestras conversaciones y eso me demostró que estaba atento, mientras esperábamos la comida estábamos uno al lado del otro abrazado y no dude en preguntarle -¿Cómo te sientes? -Excelente contigo a mi lado ¿tú cómo te sientes? -Estoy sorprendida, sinceramente pensé que tú serias distinto, es más yo esperaba ser distinta. -Distinta ¿Cómo? -Quería ser más cortante y esperaba que tú fueras más sigiloso, un poco más analítico y frio. -¿Eso es lo qué piensas de mí? -Eso es lo que me has demostrado, me confesaste que vendes drogas sin parpadear. -Lo sé, pero siento que hiciste que algo en mi cambiara, si es cierto que te vi como una conquista al inicio, algo para tener, pero no eres un objeto en serio me haces sentir bien. -Yo era el tipo de mujer que juzgaba a todos y miraba por encima del hombro, te juzgué por lo que haces y no por quien eras, se lo hice a una amiga y ya no quiero ser así. -¿Que quieres ser ahora? -Quiero ser valiente, no condicionar mis sentimientos por razones superficiales ¿y tú? -Quiero poner el dinero en segundo plano y a las personas en el primero, quiero ponerte a ti en la cima de la pirámide. -¿Qué es lo que buscas de mí? ¿Sexo? -Sexo está en todas partes, busco algo que no se pueda encontrar en todas partes. -¿Qué? -Compañía. -Estamos acompañados todo el tiempo. -No, estamos rodeados todo el tiempo, rara vez estamos acompañados y tú me haces sentir acompañado. No me quedo otra cosa que mirarlo fijamente durante unos segundos antes de besarlo, dicho beso fue interrumpido por un ruido, era una especie de pareja discutiendo, la chica medía poco menos de un metro con 60 centímetros y el tipo era como de dos metros, él la agarraba fuerte y ella trataba de liberarse, no me di cuenta pero en un instante Camilo saltó de su silla y corrió directo para enfrentar al hombre grande, fui detrás de él, la verdad no quería que ese maltratador arruinara nuestra cita. Le gritaba que no se enfrentara a él, pero pronto todos los presentes lo encararon, él insistía en llevarse a la chica, pero camilo la tomo de la mano y le dijo que no se iría con él, los otros comensales lo incitaban a irse y cuando se vio superado se fue, abrace a la joven la cual lloraba desconsoladamente, le dije a Camilo que fuera a traerle agua, mientras controlaba su respiración yo le decía: -Por favor, trata de calmarte. -No puedo. -Dime ¿tienes como ir a tu casa? -Si. -¿Ya te había hecho daño antes? -Nunca -¿Tienes carro? -No. -¿Te pido un Uber? -Por favor. -Está bien, pero debes calmarte porque no podemos dejar que te vayas así. -No puedo, es que yo lo amo. -Pero él te lastima, te trata mal y te puede hacer mucho daño. -Lo sé. -¿Cuál es tu nombre? -Danna. -Está bien Danna, yo soy Mariana. Estaba completamente alterada, yo no sabía que hacer, nunca me había encontrado en una situación como la de ella, pero eso no me eximia de mostrar un poco de empatía y tratar de ayudarla.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD