Tomé un suspiro para impulsarme a preguntar —¿Cómo es que me...— mis palabras se atragantaron al ver la radiante sonrisa de mi padre del otro lado camino hacia notros, no lo pensé mucho y me levanté de la silla en la que estaba para encontrarme con él
—papá, ¿Qué sucede?— no pudo evitar sonreír, esa sonrisa de mi padre me infundió calma.
—¡Todo salió bien tesoro!— ahogándome en un gran abrazo
—me alegra de que todo esté bien— agrego Taylor
—quiero verla papá— comenté ignorando lo que había dicho Taylor
—claro tesoro, Taylor, gracias por haber venido— tendiendole la mano. Cuando le dieron la espalda Taylor hablo
—Marlene—
Voltee y le mire dudosa
—¿Si?—
—necesito hablar contigo... A solas— mirando a Cristóbal.
—te espero dentro tesoro— dando un beso en su cabello, para luego perderse por donde salió.
—te escucho— cruzándome de brazos, en ese momento mencionaron mi nombre por el altavoz y pasé a retirar lo que había ordenado—disculpa, ahora sí me puedes decir—
—sé que no estás pasando por un buen momento y es por ello que te dejaré una semana más en tu casa, como una ofrenda de paz—
—no se si deba agradecerte por esto o echarme a reír, es que ¿no te das cuenta?, sino hubiéramos llegado a tiempo mi madre había muerto, acaba de salir de una operación airosa y aquí estás tu— le señale con desprecio —hablando de darme una maldita semana para que esté con mi madre... ¿No ves que esto parece una maldita obra protagonizada por un idiota que se cree mi dueño?— mirándole fijamente
—¿Qué?—
—lo que escuchaste, Marcos, Taylor o como quieras llamarte y ¿sabes qué es lo peor?, que tú eres el actor principal de esa estúpida obra y yo vendría siendo el títere, pero algo si te digo conmigo no...
—¡Basta!, que te has llegado a creer para hablarme en ese tono, una cosa es que sea pasible contigo, que trate de entender por lo que estás pasando, pero eso no te da el derecho de gritarme, esta jodida apuesta no fue mi culpa, ve y selmonea a tu padre, pero a mí no Marlene Hollister, nunca le obligué a nada.— soltó iracundo ante la situación pero calmoso al mismo tiempo
—¿Terminaste tu ensayo?, ¿Cuántas veces repasaste ese guión?; Ahora si no tienes más que alegar, tengo que ir a ver a mi madre, compermiso— dije para luego irme por donde se había ido antes mi padre
—ya verás como doblegare ese carácter pequeña.
Taylor Meher
esta situación está resultando ser un desastre, está niñita ingreida se cree que seré una perita en dulce, pero ya vera.
★Flashback (narrador omnisciente)
—Cristobal, veo que hoy tienes una bella compañía—
—asi es taylor— enchansando su sonrisa
—la suerte sin duda está de tu lado en esta noche— ríen
—¿no jugaras una ronda?— señalándole un asiento en la mesa
—quien sabe y lo haga, ¿cuál será la apuesta?—
—tu dirás— riendo sonoramente por el alcohol
—apostemos esta noche lo más valioso de ambos, aunque quién las lleva de perder soy yo, debido a la suerte que cargas—
—de a...cuerdo, yooo Cristóbal Hollister apuesto un 10% de mi empreesa—
—vamos Cristóbal no es nada comparado con la mía, apostaré todo el emporio
"Dupriss", apuesta algo más a la altura.—
—ok... ok— alzando ambas manos —apostare lo más apreciado y valioso que tengo en mi vida— hipando por el alcohol —mi...mi grrran tes-tesoro, Marlene—
—no crees que exageras un poco, piénsalo bien Cristóbal, recuerda que se firma un contrato en el cual no valen alegatos—
—esta noche la suerte me acompaña MEHER, descuida—
★Fin flashback
Me voy por la parte trasera del hospital, no quiero volver a verle la cara a Marlene, no por ahora, se arrepentirá de esta escenita.
—Señor meher, le llama el señor Gutiérrez— dijo Esteban su mano derecha extendiendo el móvil
—duraste mucho en llamarme Maykel, espero te halla gustado el regalo— riendo
—eres un m*****o hijo de puta Anel, pero esto lo pagaras caro— riendo con malicia —pronto tendrás noticias mias— colgó la llamada
—este cree que puede intimidarme— adentrándose al coche. —vamos a la empresa—
(...)
—Cancela toda reunión para hoy Giselle, no estoy para nadie— azotando la puerta de la oficina
Un toque en la puerta, dos, tres...
—dije que no estoy para nadie,
maldición— vocifere molesto
—disculpe señor Meher, pero hay algo necesito confirmar— con voz temblorosa
—adelante—
—señor, la cena que tiene esta noche con su familia, ¿también será cancelada?—
—¿Qué parte de que canceles todo no entendiste?— hablé fulminandola con la mirada
—dis-disculpe señor Meher— saliendo de la oficina. Una vez cerrada la puerta es abierta nuevamente
—¿Y ahora que Giselle?— sin voltearse a ver.
—oh, parece que llegué en mal momento—
Taylor soltó un bufido, —eh tenido un mal, muy mal día papá— mirándole de frente
—¿Qué tiene el campeón?, Imagino que esto no afectará nuestra cena, para conocer a tu misteriosa novia— zanjo su padre, conociendo a su hijo esto era una excusa más, para retrasar lo inevitable.
—ese es el motivo del desastre que llevo por día papá— pasando la mano por su frente hasta llevarla a su cabello.
—solo espero y por tu bien Taylor, que esto no sea más que otro de tus inventos por recibir la herencia, porque escúchame muy bien, esta es la última oportunidad que tienes de demostrarme que vas a sentar cabeza hijo— sentenció
—descuida papá, pronto la conocerás, más pronto de lo que imaginas— ladeando un intento de sonrisa.