Esa noche caminamos tomados de la mano como si fuéramos dos adolescentes enamorados, el mundo para nosotros había dejado de existir y solo estábamos los dos ahí, mas enamorados que nunca, nos reímos de todos, hablamos de cosas sin sentido, era como si todos los problemas, por unas cuantas horas se hubieran borrado. No puedo explicar la paz y la tranquilidad que siento al estar con Jack, su sonrisa me llena el alma, su voz y el roce de sus manos hacen estremecer mi cuerpo y agitan mi corazón. Mi universo había comenzado a girar en torno a él, queria y sentía la necesidad de protegerlo, de no permitir que nadie lo lastime. No sabia como serian las cosas de aquí en adelante, pero si tenia seguro que iba a defender esto, ya no me iba a seguir acobardando por lo que pudiera pasar, estaba decidi

