Llegué a mi apartamento muerta del susto, no había podido parar de llorar desde que recibí aquella llamada, no sabia que iba a hacer, me sentía complemente nerviosa por lo que le pudiera pasar a Jack. Tenía que poder ayudarlo, pero ¿Cómo? -Isa ¿Qué tienes? ¿Por qué estas así? – Entré al apartamento. A penas vi a Luna me le lancé encima y la abracé - ¿Qué pasa? – Yo solo lloraba aferrada a ella - ¡Dime algo, que me tienes preocupada! Me alejé un poco de Luna – Había quedado de encontrarme con Jack en la cafetería donde siempre solemos ir, esperé mucho tiempo y nunca llegó, no respondió ni mis mensajes, ni mis llamadas, por lo que me enojé mucho, cuando me cansé de esperar e iba saliendo del lugar toda enojada, recibí una llamada de su celular – Me detuve por unos segundos ya que por est

