Caminé preguntándome que hacia Petter aquí, por qué habría venido. Al llegar a la sala de espera, entré y lo encontré sentado, tenía un aire diferente a la vez que fue a la bodega a salvarme la vida. -¡Hola, Jack! ¿Qué tal tú estadía aquí? – Una sonrisa se le fue dibujando en el rostro. Yo tomé aire – No tambien como quisiera – Le dije - ¿A que debo el honor de tú visita? Una sonrisa ladeada salió en su rostro – Solo te queria ver donde debes estar, encerrado en una celda, por delincuente – Fruncí mi ceño, ¿De qué diablos hablaba este tipo? -¿Qué quieres decir? – Le pregunté tratando de guardar la calma. Otra vez sonrió - ¿En serio no sabes de que estoy hablando? – Apoyó sus brazos en la mesa, entrelazó sus manos, y me miró a los ojos – Te puse en el lugar que te mereces. Nunca

