Me llevaron a la estación de policía, me tuvieron por horas en interrogación, por más que les decía que no tenia nada que ver con todo lo que había pasado, parecían que no me escuchaban. Sabía que todas las pruebas apuntaban a mí, y eso me ponía mas ansioso. Después de muchas horas interrogación, y al ver que no hubo ningún avance decidieron detenerme. Me metieron en una celda, para mi suerte estaba solo ahí. Al llegar a ese horrible lugar comencé a mirar para todos lados, podía decir que mi baño era mas grande que esta celda, había una cama, una pequeña ventana y un orinal. Esperaba que todo esto fuera una horrible pesadilla, no podía dejar de pensar en la mirada de Isa, sabia que mis padres se iban a preocupar, mi hijo tambien sufriría. Tenia tanta rabia, no podía creer lo que me estab

