Camina de espaldas, para luego lanzarse en la piscina. Nunca pensé escuchar un comentario provocador de su parte. Mi labio arde y en todo mi cuerpo siento una ola de calor. Pasa sus manos por su cabello desordenado y me observa, sus ojos están impregnados de oscuridad y su rostro no muestra emoción alguna. - ¿te asusté?- pregunta gracioso. Niego rápidamente y me incorporo. Me adentro a la piscina y me coloco un poco lejos de él en la orilla. - ¿de qué juego hablas?- pregunto fingiendo que no entiendo de qué habla. El niega y se acerca hasta mi. - los ojitos, el zarandeo de caderas, el coqueteo con los guardias- se detiene y ríe- el bikini ¿continúo?- niega con la cabeza- por cierto, podías fingir que te cayó una paja en el ojo, para luego pedirme ayuda y por nuestra cercanía: bes

