Toco la puerta y la abro. -¿puedo pasar?- pregunto. - adelante- responde el mismo Kaprow de siempre, ignora mis ojos como siempre y continúa escribiendo algo en su libreta. Hacemos algunos ejercicios de estabilidad. Nada interesantes. Pero toda la sesión se la ha pasado ignorandome, prácticamente ni observa mis ojos. - por hoy todo va bien, la sesión fue excelente- dice alzando las cejas y teclea algo en su celular. - eres tan... Imbécil- digo con rabia, la verdad es que es un cavernícola. Sigo detestandolo, no puedo creer como se alejó de mi y ni le importa. Él niega. Sigo sin entender porqué me trata así, si se supone que según él está loco por mi. Estoy ardiendo, no sé que hacer, solo quiero salir de aquí. ¿por qué dije eso? El sólo me observa, me examina detalladamente y

