Capítulo 6

2674 Words
Atsushi se sintió aliviado cuando, después de un par de días hice la prueba de embarazo y salió negativa. Después de eso tomé las pastillas que me recetó el doctor y aparentemente funcionaron bien. Pasaron dos semanas antes de que recibiera la invitación al cumpleaños del abuelo. -Oye…. - le dije a Atsushi mientras yo estaba en la cama trabajando -¿Qué ocurre? - dijo saliendo del baño -Quiero ir de viaje contigo – dije dejando de lado la computadora – la única vez que fuimos de viaje juntos, fue a la playa y no la pasé muy bien… -Hum… es cierto, pero ahora tengo que concentrarme en los exámenes… ya sabes, no todos somos unos genios que adelantan cursos y entran a la universidad fácilmente – dijo con tono sarcástico mientras me daba un beso -Ja, ja… debiste haber estudiado más antes de pedirle al director hacer el examen de certificación – le dije con una risita -No sería tan difícil si no tuviera una distracción tan buena… -Basta, hoy no me he sentido bien ¿Por qué? ¿Qué ocurre? - dijo preocupado -Tal vez comí algo que me hizo daño -Ya te dije que no vayas tan seguido al café de Nagisa – dijo sonriendo – Ahí debiste comer algo que no estaba en buen estado -Hey, eso sólo lo dices por que tienes celos, he comido ahí durante meses y nada me ha hecho daño -Aun así no me gusta que vayas… el se la pasa pegado a ti -Es su forma de mostrar afecto, a demás, para mi no hay nadie a demás de ti, lo sabes ¿Cierto? - le dije mientras le daba un beso en la mejilla -Ja ja, no me provoques, si sigues siendo tan lindo, no me podré contener -Entonces es mejor que me detenga – dije con una sonrisa – Por cierto… -¿Qué cosa? - dijo terminando de alistarse para dormir -Este fin de semana es el cumpleaños del abuelo y nos invitaron a una comida con la familia -Oh… - dijo pensativo -¿Qué ocurre? -Es que… bueno, no te vayas a reír… -No me voy a reír… ¿Cuál es el problema? -Es que me da miedo tu abuelo… -¿Qué? ¿Por qué? - dije con una risita – El es tan tierno y amable – le dije sin sarcasmo. En realidad el abuelo siempre había sido el más amable conmigo, que me costaba creer que alguien le tenía miedo. -Ahm… no… por nada. Ahaha – dijo nervioso – Entonces debemos comprarle un buen regalo. -Sí, mañana iré con Daichi y Nagisa de compras -Está bien… ya que tu lo conoces, debes escogerlo bien, sólo dime cuánto es y entre ambos podemos pagarlo. -De acuerdo – dije mientras me acurrucaba para dormir Nos quedamos dormidos en seguida y a mitad de la noche me despertó un dolor agudo en el estómago y muchas náuseas, que me hicieron ir corriendo al baño. -¿Estás bien? - dijo Atsushi entrando al baño -Ugh… - dije quejándome – Maldito Nagisa… -Ja ja, ¿Pero no dijiste que no había sido el? - dijo mientras se acercaba para ayudarme -Ja ja, lo sé… sólo estoy buscando a quién culpar – dije mientras me sentaba en el suelo del baño -¿Estás mejor? Vamos a la cama, aquí está frío – dijo mientras me ayudaba a levantarme -Sí, estoy mejor… gracias -Deberías quedarte en casa mañana si no te estás sintiendo bien. -No, ya estoy bien – dije acostándome de nuevo – De todas maneras mañana le pediré a Hotaka medicina para las náuseas. -Está bien, pero si te sientes mal, sólo quédate en casa - Bien, bien… - dije mientras me quedaba dormido de nuevo. A la mañana siguiente Nagisa y Daichi llegaron temprano a mi casa para desayunar antes de ir de compras -Hola, chicos – les dije al abrir la puerta – ¿Vinieron juntos? -¡Para nada! - gritaron los dos al mismo tiempo -¿Cómo crees que yo pueda tener ese tipo de relación con ese piojo? - dijo Daichi mientras se sentaba a la mesa -¿A quién le dices piojo? - dijo Nagisa quejándose -Ahora que lo pienso… - dije - ¿Hoy no tienes clases, Nagisa? -Me las salté – dijo Nagisa tranquilo mientras se servía jugo -¿Ves? Eres un piojo tonto – dijo Daichi haciéndole una mueca a Nagisa -¡Cállate! - le gritó Nagisa – A demás, pienso quedarme en la cafetería y el dueño es mi abuelo, así que no tengo que estudiar demasiado -Aún así, cuida tus estudios, por favor – le dije Hotaka salió de su habitación y me ayudó a terminar de preparar el desayuno mientras los otros dos estaban peleando en la mesa. -Hotaka, ¿tienes alguna medicina para las náuseas? - le dije en voz baja -¿Te estás sintiendo mal? -He tenido un poco de vómito, ahora me siento mejor, pero quisiera tomarla por cualquier cosa. -Sí, en un momento te la traigo. -Gracias. Nos sentamos a comer y terminando fui a mi habitación por mis cosas para salir. -Aquí tienes – dijo Hotaka entrando - ¿Seguro que te sientes bien? -Si… ugh… - volví a sentir las ganas de volver el estómago y fui corriendo al baño -Deberías quedarte en casa – dijo Hotaka desde la puerta -No… Estoy bien… Me limpié la boca y salí con Nagisa y Daichi. Hotaka decidió acompañarnos con la excusa de que también quería conseguir un regalo para el abuelo, pero yo sabía que estaba preocupado por mi. Pasamos el resto del día yendo de tienda en tienda hasta que encontramos los regalos para el abuelo. Pero yo no podía acercarme a la comida porque en cuantosentía el olor, me daban náuseas. Finalmente acabó el día y Hotaka y yo volvimos a casa. En cuanto atravesamos la puerta, fui a tumbarme a la cama. Estaba realmente exhausto y me quedé dormido. Entre sueños escuché la voz de Atsushi y Hotaka hablando desde el comedor. -¿Estás seguro de que no está embarazado? - dijo Hotaka -Sí… fuimos al doctor y tomó una pastilla anticonceptiva -Eso pasó durante su último celo ¿Verdad? - Hotaka se escuchaba molesto -Sí, bueno… pasaron algunas cosas -No me importa lo que haya pasado, eso fue irresponsable de su parte -Lo sé… -Si la señora Aiko se enterara… -Por favor, no le digas… nos costó mucho trabajo hacer que nos dejaran vivir aquí. - dijo Atsushi suplicante -No diré nada… pero más les vale que no sea lo que estoy pensando, de lo contrario, no podré defenderlos de los señores de la casa principal ni de sus padres. -Estoy seguro que sólo comió algo en mal estado… o eso dijo Akemi… Después de eso, sólo escuché murmullos y después la puerta de la habitación abriendo. Atsushi se acercó y me dio un beso en la frente -¿Ya cenaste algo? - le dije abriendo los ojos -Sí, comí con Hotaka, ¿Te desperté? Lo siento. -No… En realidad no he podido agarrar un sueño profundo -¿Deberíamos ir a ver al doctor? -No, estaré bien para el cumpleaños del abuelo. -Bien, deberías intentar dormir de nuevo. Todo el día siguiente lo pasé acostado y para la comida del abuelo, ya me sentía mejor, aunque no había podido comer gran cosa. -¡Hola abuelo! Feliz cumpleaños – le dije en cuando entramos a su casa. -Gracias, mi niño – dijo el abuelo abrazándome – Pero te ves pálido, ¿Estás bien? -Sí, es sólo el calor, no te preocupes. Toma – le di el regalo que tenía en las manos – Es de parte de Atsushi y mío -Feliz cumpleaños, abuelo – dijo Atsushi mientras recibía una mirada fulminante del abuelo -Gracias… - respondió el abuelo Entramos a la sala y mi mamá y Seiji ya estaban platicando con la abuela, junto con Daichi y Nagisa. Después de saludar a todos, nos unimos a la plática. -¿Por qué no están los tíos? - le pregunté a mamá con voz baja. -Tus abuelos están peleados con ellos por cómo trataron a Daichi y a ti. No quise decir nada más sobre el tema porque veía a Daichi cabizbajo, aunque el estar peleando con Nagisa lo ponía de buen humor. Hotaka entró a la sala anunciando que la comida estaba lista. Aunque para nosotros era parte de la familia, eun en la casa principal tomaba su lugar como mayordomo. Todos nos levantamos para ir al comedor y de pronto tocaron a la puerta. - Yo abro – dijo Hotaka abriendo la puerta. -Papá, ¿Por qué no me dijiste que hoy harías una comida por tu cumpleaños? - escuchamos una voz conocida y todos nos quedamos de pie, sin movernos -Es porque no quería que vinieras. - dijo el abuelo de mala gana -Que cruel eres, después de que me mandaste al extranjero a manejar un pequeño negocio durante dos años, regreso y me entero de que mi papá no me quiere ver ni siquiera en su cumpleaños – dijo casi gritando -Vamos, papá… No hagas una escena – dijo Daichi, tratando de tranquilizar y sacar a mi tío -¡Tú no me toques! Mocoso inútil – dijo haciendo a un lado a Daichi -¡No le hables así a mi nieto! - comenzó a gritar el abuelo - ¿Quién te crees que eres para venir a mi casa a hacer una escena? -¡Soy tu hijo! - dijo también gritando mi tío – ¡¿Y ahora me entero de que estás entrenando a ese omega para que se haga cargo de la empresa?! - dijo mientras avanzaba para estar frente a mi Todos se pusieron en frente de mi, para hacer como una barrera entre el tío y yo. -¡No te atrevas a tocar a mi hijo! - dijo mi mamá desde atrás de Seiji, quien también la protegía a ella -¡¿Pero qué demonios tiene ese mocoso para que todos lo defiendan de esta manera?! -¡El va a ser el sucesor de mi empresa, así que no te metas más y vete! - dijo el abuelo -¡Esto no se va a quedar así! - dijo mi tío lleno de rabia De pronto me empecé a sentir mareado y di un paso atrás mientras seguía escuchando a todos gritarle a mi tío y a él ofendiéndome de todas las maneras que se le ocurrían. En un segundo se me nubló la vista y caí al suelo. Después de eso, no supe más hasta que desperté en la cama que había sido de mi madre en la casa de los abuelos. Abrí los ojos y sólo escuchaba gritos detrás de la puerta. No entendía lo que estaban diciendo, así que me puse de pie, aun sintiéndome mareado. Vi que tenía una intravenosa en tomé el tubo para ayudarme a caminar. Cuando abrí la puerta vi al doctor Jhon discutiendo con mi madre y con el abuelo. Atsushi y la abuela estaban detrás, sólo escuchando. -Akemi, despertaste – dijo Jhon – deberías quedarte en la cama. -Ven, te ayudo – dijo Atsushi corriendo a mi lado para meterme de nuevo en la cama, mi mamá lo siguió. -Déjenos a solas, por favor – dijo el doctor -No, está bien – dije – ellos se pueden quedar. Atsushi se sentó junto a mí en la cama -Si tu estás de acuerdo… -empezó a decir el doctor Jhon – Te desmayaste porque no has comido bien, tu presión sanguínea bajó demasiado. Es por eso que te apliqué un suero. -Oh... ok, ¿Eso es todo? - dije -No, no es todo – dijo el doctor. -¿Qué tiene? - dijo mi mamá -Atsushi mencionó que no te has sentido bien. -Sí, creo que comí algo en mal estado y he tenido muchas náuseas. Tal vez me intoxiqué -No te intoxicaste Akemi… piénsalo – dijo el doctor suspirando – piensa en tus síntomas… -Eso es imposible – dijimos Atsushi y yo al mismo tiempo, mientras puse mi mano en mi vientre -No es imposible – dijo el doctor -¿De qué están hablando? - dijo mi mamá asombrada -Pero tomé la pastilla… - dije perdiéndome en mis pensamientos – Y la prueba resultó negativa -Las pastillas no siempre son efectivas… - dijo el doctor -¿Qué? - mamá se veía confundida -Y sobre la prueba, puede ser que la hicieron muy pronto y es por eso que salió de esa forma… - dijo el doctor, sin escuchar a mi madre -¡¿Pero de qué demonios están hablando?! - gritó mi madre, cansada de que la ignoráramos. -Akemi está embarazado – dijo finalmente el doctor Todos nos quedamos paralizados por la sorpresa. -Ah… bueno, entonces… -empezaba a decir mi mamá antes de darse cuenta de lo que acababa de escuchar. - ¡¿Qué?! ¿Cómo? - Bueno, cuando una abeja macho gusta de… - estaba diciendo el doctor -¡Ya sé cómo! Pero ¡¿Por qué?! - gritó histérica mi mamá Volteó a ver a Atsushi y dirigió sus manos a su cuello mientras gritaba -¡Mamá! ¡Cálmate! - dije tratando de tranquilizarla – Ugh… - volví a sentir ganas de vomitar y golpee al brazo de Atsushi para que me pasara un balde que habían preparado junto a la cama -Cielos… - dijo mamá enojada – Entonces, ¿Ahora qué? -Pues hay muchas cosas que hay que tener en cuenta… - dijo el doctor – primero hay que decidir si lo va a conservar o si lo va a abortar… Me quedé frío por la palabra ¨abortar¨ -¡No! - grité aún con el balde en mis manos, antes de volver a vomitar -Cálmate Akemi, no te sobre esfuerces – dijo Atsushi dándome palmaditas en la espalda. -Si deciden quedarse con el bebé, debemos hablar sobre el riesgo que supondrá para su cuerpo. Para un hombre es muy difícil que pueda llegar a término la gestación y el nacimiento es normalmente por medio de cesárea, lo cual también es peligroso… -Akemi – dijo Atsushi con cara de preocupación -¿Cuánto tiempo tenemos para decidir? - dijo mi madre - Para que pueda hacer un aborto de forma segura, no deben pasar más de 3 o 4 meses. Después de eso, es más riesgoso. Ahora tiene unas 3 semanas de gestación. De todas maneras, necesito que vaya a mi consultorio para hacerle los estudios pertinentes para estar seguros. -Está bien – dijo mamá Los dos salieron para hablar con el resto de la familia, mientras yo me quedé con Atsushi en la habitación. -Akemi… - empezaba a decir Atsushi -No… a pesar de que no sabía que iba a tenerlo… no quiero deshacerme de mi bebé – dije tocando mi vientre -Pero escuchaste al doctor – dijo con cara de preocupación – Es peligroso que lo tengas -No me importa… es mi hijo y también tuyo… es el bebé de Atsushi – comencé a llorar de pensar en la idea de deshacerme de el -Tranquilo, cariño – dijo Atsushi abrazándome – No te exaltes… primero debes recuperarte y después lo hablaremos con los mayores… -Si… - dije aún con lágrimas en los ojos Me acosté y me quedé dormido en los brazos de Atsushi. Cuando desperté mi mamá y el doctor habían hablado con el resto de la familia y querían hablar con nosotros. Me quitaron el suero intravenoso y fuimos a encontrarnos con ellos en la sala de la casa. Cuando entramos en la habitación, Atsushi recibió un golpe con la pantufla de su padre y el abuelo lo persiguió por el lugar con un bate que tenía guardado de sus días en la escuela. Cuando todo estuvo más tranquilo, nos sentamos todos a hablar.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD