Todos se quedaron de pie afuera de la habitación de Akemi, mientras veían cómo se lo llevaban para realizarle la operación.
-Va a estar bien – dijo el abuelo, consolando a la abuela
-Deberíamos entrar – dijo Hotaka – Causaremos molestias si nos quedamos aquí afuera
Todos estuvieron de acuerdo en eso y entraron a la habitación de la que había salido Akemi.
-¿Qué le dijo Atsushi? - Preguntó Anzu a Seiji
-En realidad no lo pude contactar – dijo Seiji cabizbajo
-¿Qué? ¿pero entonces por qué le dijo a Akemi que lo había llamado? - reclamo Tomonaru
-Quería que fuera tranquilo – respondió Seiji
-¿Intentaste llamarlo de nuevo? - dijo Aiko
-Sí, pero me manda al buzón de voz
-Debemos seguir intentando, Atsushi debe estar enterado de la situación – dijo Daichi
En ese momento escucahron sonar un celular y todos corrieron a buscar sus propios celulares, pero al darse cuanta de que no se trataba de ninguno de ellos, voltearon a ver de donde provenía el sonido. Era el celular de Akemi, que estaba en una mesita, al lado de donde estaba su cama.
-¿Atsushi? - dijo Aiko contestando el celular de Akemi
-¿Aiko? - dijo Atsushi extrañado desde el otro lado de la línea
-¡¿Por qué no te habíamos podido contactar?! - gritó Aiko desesperada
-Lo siento, ¿Está Akemi contigo?
-Akemi está… - Aiko se detuvo.
-Akemi no puede contestar – dijo Seiji tomando el celular y saliendo de la habitación
Tardó unos minutos en volver a entrar.
-¿Qué te dijo? - preguntó Nagisa inquieto
-Acaba de salir del aeropuerto – dijo Seiji soltando un suspiro
-¿Qué? - dijeron todos sorprendidos y confundidos
-Quería darle la sorpresa a Akemi de que había terminado antes y volvió sin decirle a nadie – explicó Seiji – Ya viene en camino
-Al menos ya está enterado – dijo el abuelo
-Sí… - dijo Seiji
-Voy a la cafetería, ¿Desean algo? - dijo Daichi
-Yo te acompaño – dijo Tomonaru
-Un café – dijo Aiko – Por favor
-Dos tés para nosotros – dijo el abuelo
-Yo quiero un jugo – dijo Anzu
-Yo también – dijo Nagisa – Gracias.
Ambos salieron hacia la cafetería mientras los demás se quedaron en silencio en la habitación de Akemi
Después de al rededor de una hora escucharon la voz de Atsushi
-Disculpe, quisiera saber en dónde es la habitación de Akemi Kaneko – le dijo a la primera enfermera que encontró
-Atsushi – dijo Seiji saliendo de la habitación – Estamos aquí…
Empezaron a escuchar mucho bullicio que se dirigía al quirófano al que había entrado Akemi
-¡Rápido! - dijo una enfermera saliendo – ¡El desfibrilador!
En cuanto escucharon eso, se les paró el corazón a ambos
-¡¿Qué ocurre?! - le gritó Atsushi a la enfermera – ¡Soy el esposo de Akemi Kaneko!
-Lo siento, tengo prisa y ahora no puedo decirle nada, el doctor hablará con ustedes después – dijo antes de entrar corriendo otra vez al quirófano
-¡Atsushi! - dijo Tomonaru desde atrás – ¡Llegaste!
-Sí… - dijo Atsushi decaído – De haber sabido que sucedería esto, habría venido antes
-De hecho, tenemos algo que decirte – dijo Seiji
Daichi entró a la habitación y vio que Aiko había estallado en llanto
-¿Qué ocurre? - dijo Daichi repartiendo las bebidas
-Escuchamos algo hace un momento… - dijo Nagisa abrazando a Aiko
-Escuchamos que necesitaban de urgencia un desfibrilador en el quirófano de Akemi… - dijo Aiko entre lágrimas
Tomo, Atsushi y Seiji iban entrando a la habitación y en cuanto Tomo escuchó eso se estremeció y se le cayeron las bebidas que tenía en las manos
-¡¿Qué?! - dijo saliendo y detuvo a la primera enfermera que encontró - ¡¿Qué le ocurre a Akemi?! - dijo desesperado
-Lo siento, yo no tengo esa información, su paciente sigue en cirugía y no tengo la autoridad de informar nada… - dijo la enfermera
-¿Quién tiene la autoridad? - dijo enojado
-Su médico, si me permite – dijo la enfermera retirándose
-¡Demonios! - gritó Tomonaru regresando a la habitación – Lo siento Aiko, dicen que no pueden decir nada aún…
-Yo también pedí que me dieran informes, pero no me dijeron nada tampoco – dijo Atsushi preocupado – Por cierto, ¿Qué es lo que deben decirme? - dijo dirigiéndose a Seiji
-Akemi lleva un tiempo enfermo… - dijo Aiko – Nos pidió que no te dijéramos nada para no preocuparte y que pudieras terminar a tiempo tus estudios
-¿Qué? - dijo Atshushi confundido - ¿Por qué nadie me lo dijo?
-El día que regresaste al extranjero Akemi fue admitido en el hospital porque tuvo un dolor en el abdomen… - dijo Seiji serio – El doctor pudo controlar la salud del bebé y de Akemi en ese momento, por lo que Akemi se negó a que te contáramos algo… pero me prometió que si sucedía algo más, no se volvería a oponer, por lo que accedí
-¡Aún así debieron haberme dicho algo! - dijo Atsushi enojado – ¡Se trata de las vidas de mi hijo y de mi esposo! ¡¿Por qué tú no me dijiste, Hotaka?!
-Akemi me pidió que no dijera nada – respondió Hotaka
-Esto es increíble – dijo Atsushi enojado
-Lo siento hijo, pero si hubiera sabido que corrían peligro no hubiera dudado en llamarte, en ese momento se recuperaron bien, hasta el día de hoy…
Todos se quedaron callados mientras escuchaban el ¨tic tac¨ del reloj de pared que estaba en la habitación. Habían pasado un par de horas cuando Jhon entró a la habitación.
-¿Cómo está? - dijo Atsushi preocupado
-… Deberían sentarse – dijo serio Jhon
-¡Por favor! - gritó Aiko - ¡No mi bebé!
-Tranquila… - dijo Jhon – Está delicado… y tuvimos problemas durante la cirugía
-¿Qué clase de problemas? - dijo Atsushi desesperado
-Tuvo una hemorragia, cayó su presión arterial y perdió el conocimiento… y eventualmente entró en paro, pero pudimos reanimarlo – respondió Jhon – Aunque tuvimos que cortar más de lo planeado para poder sacarle al bebé lo antes posible.
-Pero… ¿Entonces ya está bien? - dijo Aiko
-Debemos esperar a que despierte para evaluar si sufrió algún daño cerebral gracias al paro cardíaco que sufrió. Y la recuperación por la cirugía será más dolorosa. Ahora está en cuidados intensivos hasta que sus signos se estabilicen. - dijo Jhon
-¿Y el bebé? - dijo Aiko
-Como fue prematuro, también estuvimos a punto de perderlo, ahora está en la incubadora y sólo queda esperar a que pueda respirar por su cuenta y ya que es muy pequeño, debe ganar peso antes de que podamos decir que está fuera de peligro… - dijo Jhon – Pero está estable
-¿Cuándo podemos verlos? - dijo Atsushi nervioso
-En cuanto los signos de Akemi estén más estables, lo pasaremos a su habitación, entonces podrán estar con el… y en cuanto al bebé, pueden ir al área de las incubadoras para verlo. - dijo Jhon soltando un suspiro
-Está bien… gracias – dijo Aiko
-Les informaré cualquier cosa – dijo Jhon saliendo de la habitación
-Al menos ya tenemos algo de información – dijo Tomo
-Pero aún no están fuera de peligro – dijo Nagisa triste.
-Estarán bien – dijo Daichi mientras se acercó para abrazar a Nagisa
-Sólo queda esperar… - dijo Hotaka
-Yo iré a ver las incubadoras – dijo Atsushi saliendo de la habitación
-Yo también voy – dijo el abuelo siguiendo a Atsushi
Ambos caminaron en silencio hacia las incubadoras y cuando llegaron, vieron a través del vidrio a algunos bebés en incubadoras sin poder encontrar al hijo de Atsushi y Akemi
-Disculpe… - dijo Atsushi a la doctora que estaba en el lugar – Estoy buscando al bebé de Akemi Kaneko
-Ah… ¿Usted es? - dijo la doctora
-Soy el padre y el es el bisabuelo – respondió Atsushi
-Con que digas que soy el abuelo es suficiente – dijo el abuelo molesto
-ja, ja… claro… - dijo la doctora entre risitas – Aquí está tu bebé… - dijo mientras les mostraba la incubadora
Adentro encontraron a un pequeño bebé, con tubos por todos lados y estaba muy rojo, como un camarón. Tenía el cabello ondulado y un pañal que aunque era para recién nacidos, le quedaba muy grande
-Es hermoso – dijo Atsushi con lágrimas en los ojos - ¿Está bien? - le preguntó a la doctora
-A pesar de que es prematuro y tan pequeño, es fuerte… pronto estará mejor
-Gracias… - dijo el Atsushi
Se quedaron pegados a la incubadora unos minutos en silencio, admirando al bebé
-Sé que parece que no me agradas… - dijo el abuelo
-Ha, ha, ha… sí – dijo Atsushi incómodo
-Pero te agradezco que cuides a mi niño… y ahora nos has dado algo realmente hermoso y preciado…
-Yo soy quien debe agradecer… por haberme dado la oportunidad de conocer a Akemi
Atsushi comenzó a hablarle al bebé y éste le sonrió. Después de unos minutos, decidieron regresar a la habitación de Akemi
-¿Hay alguna noticia? - dijo Atsushi al entrar
-Aún no… - dijo Nagisa
-¿Y los demás? - preguntó el abuelo
-Aiko y Seiji fueron por unas cosas a su casa – dijo la abuela – Hotaka los llevó
-Y Daichi llevó a Tomo y a Anzu a sus casas… mañana hay escuela, por lo que no pudieron quedarse – dijo Nagisa
-¿Y tú no debes ir a casa? - le preguntó Atsushi a Nagisa
-Hablé con mi abuelo y me dijo que no había problema de que me quede… Daichi va a ir por mis cosas después de dejar a Anzu y Tomo – contesto Nagisa
-¿Seguro que está bien que te quedes? - dijo el abuelo – También tienes clases mañana
-Sí… los exámenes ya terminaron y puedo conseguir los apuntes después
-Está bien… - dijo el abuelo
-¿Tienen hambre? - dijo Nagisa – Le puedo decir al abuelo que envíe algo con Daichi
-Pastel de duraznos – dijo inconscientemente Atsushi - ¿Puedes pedirle que envíe el pastel de duraznos que le gusta a Akemi? - dijo con cara de tristeza
-Claro… - dijo Nagisa con una sonrisa - ¿Hay algo más que quieran?
-No… - dijeron los abuelos
-Ok, en un momento regreso – dijo Nagisa saliendo de la habitación – Voy a llamar a Daichi y al abuelo
En cuanto Nagisa salió, entró Jhon
-¿Hay alguna noticia? - dijo Atsushi
-Los signos de Akemi se están estabilizando, si continúa así, lo podremos traer en un par de horas… - dijo Jhon – El problema es que no sabemos cuándo va a despertar y tampoco si habrá algún daño por la falta de sangre en sus cerebro durante el paro cardíaco, así que deben estar preparados para cualquier cosa
-...Gracias, doctor – dijo Atsushi
-Y en cuanto al bebé – continuó Jhon – al parecer, ya es capaz de respirar por si solo y podrán sacarlo de la incubadora. Los medicamentos que le dimos a Akemi durante el embarazo, le ayudaron a que desarrollara los pulmones más rápido
-Esa es una gran noticia – dijo la abuela
-Sí… - dijo Atsushi
-¿Aún no podemos ver a Akemi? - dijo el abuelo
-Puede pasar sólo uno y sólo por un momento – dijo Jhon después de pensarlo un poco
-Ve tú – le dijo el abuelo a Atsushi
-¿Está seguro? - respondió Atsushi
-Sí… - dijo la abuela – Eres su esposo y no lo has visto en mucho tiempo
-De acuerdo, gracias
Jhon condujo a Atsushi a la cama en donde estaba Akemi y en cuanto lo vio, comenzaron a brotar lágrimas de sus ojos
-Hola amor… - dijo Atsushi con la voz entre cortada – Todos te extrañamos mucho y estamos preocupados por ti… ¿Sabes? Ya conocí a nuestro bebé, y es tan perfecto, como tú. Pronto lo podremos cargar y quiero que lo veas, y lo sostengas tu también, así que debes recuperarte pronto, ¿De acuerdo? Te amo mucho – dijo mientras le daba un beso en la frente
-Debes regresar – dijo Jhon – En un par de horas lo llevaremos a su habitación
-Está bien – respondió Atsushi – Nos vemos en un rato – le dijo a Akemi acariciándole la mejilla
Atsushi caminó de nuevo hasta la habitación y ahí esperaron a que llevaran a Akemi. Mientras tanto, llegaron Aiko, Seiji y Hotaka
-Al menos ya está fuera de peligro – dijo Seiji cuando les contaron la situación – Y ya pudiste verlo
-Sí – dijo Atsushi – En unas horas lo traerán aquí, pero aun no se sabe cuándo va a despertar
-Pero podremos verlo y estar con el – dijo Aiko
-Así es… - dijo el abuelo
-¿Por qué no van a descansar? - dijo Aiko a los abuelos – Vayan a ducharse y a dormir un rato… los chicos y yo, nos quedaremos aquí y les avisaremos si ocurre cualquier cosa
-No… - dijo la abuela – Estamos bien y no quiero separarme de mi niño
-¿Desean que les traiga algo de su casa? - dijo Hotaka
-No, tú acabas de llagar – dijo el abuelo – Cariño, será mejor que vayamos a casa a ducharnos y por algo de ropa – dijo dirigiéndose a la abuela – Regresaremos de inmediato y tu te ves muy cansada, te vendrá bien algo de aire
-Está bien – dijo la abuela con un puchero, poniéndose de pie – No tardamos
-Vayan con cuidado – dijo Aiko despidiéndose
-Atsushi – dijo Seiji – Tú también debes ir a descansar, viniste corriendo aquí desde el aeropuerto y debes estar muy cansado después del vuelo, debes cuidar de tu salud para poder estar al pendiente de Akemi y el bebé
-Aquí, en la habitación hay una ducha – dijo Atsushi serio– me ducharé y dormiré un poco en el sofá. No pienso separarme de ellos de nuevo – dijo molesto
-Está bien – dijo Aiko – Pero no debes molestarte con nosotros
-No estoy molesto con ustedes – dijo Atsushi tomando unas cosas de su maleta – Después de todo, fue mi culpa por haberlos dejado
-No digas eso, hijo – dijo Seiji
-Papá… por favor, no quiero hablar más sobre el tema… - dijo Atsushi entrando al baño – Estoy cansado.
Aiko y Seiji se quedaron en silencio
-Tal vez debimos decirle algo – dijo Nagisa triste
-No te preocupes – le dijo Seiji a Nagisa, dándole palmaditas en la cabeza – Hicimos lo correcto, de lo contrario no habría terminado sus estudios en el extranjero con tal de estar junto a Akemi
-Pero aún así… - respondió Nagisa
-¿Hay novedades? - dijo Daichi entrando a la habitación con un montón de cosas en las manos
En cuanto Nagisa lo vio, corrió a abrazarlo, y Hotaka se acercó para ayudarle a acomodar todo lo que Daichi llevaba
-¿Y todo eso? - dijo Aiko
-Lo envía el abuelo de Nagisa – respondió Daichi – Y esta es tu maleta, cariño – le dijo a Nagisa
-Gracias – dijo Nagisa
-Pero, ¿por qué tantas cosas? - dijo Seiji
-Bueno… - dijo Nagisa – Atsushi se ve muy deprimido… y él sólo pidió el pastel de duraznos que le gusta a Akemi… y como no han comido nada decente desde que estamos aquí, pensé en pedirle al abuelo que mandara unas cuantas cosas…
-Muchas gracias Nagisa – dijo Aiko dándole un abrazo
-No fue nada… ustedes han sido como unos padres para mí y todos ustedes se han convertido en parte de mi familia… así que es obvio que me preocupe por ustedes
Daichi abrazó por detrás a Nagisa y así se quedaron por un buen rato. Atsushi no tardó en salir de ducharse y empezaron a comer. Cuando terminaron, Atsushi cayó dormido en el sillón de la habitación mientras que los demás se quedaron charlando en voz baja para no despertarlo.
-En unos momentos traeremos a Akemi – dijo Jhon desde la puerta de la habitación – Recojan un poco… - dijo molesto – esto no es un hotel
-No seas quisquilloso Jhon – dijo Aiko – Tendremos todo limpio para cuando llegue Akemi – dijo con una sonrisa.
-Está bien – dijo Jhon alejándose por el pasillo
Todos se apresuraron en limpiar el lugar y despertaron a Atsushi para darle la buena noticia. Se quedaron impacientes esperando a que llevaran a Akemi a la habitación. Después de unos minutos, entraron unos enfermeros arrastrando la cama en donde estaba Atsushi, aún dormido, con tubos y cables conectados por todos lados. Detrás de ellos, entró Jhon para informarles sobre los cuidados y la función de cada una de las máquinas que tenía conectadas Akemi.
-Si tienen alguna duda o si ocurre cualquier cosa, no duden en llamarme – dijo Jhon
-Sí, gracias – dijo Aiko.
Jhon le dio un beso en la frente y la abrazó del cuello – Todo estará bien, no te preocupes – le dijo
-Gracias – repitió Aiko
-Ahora que Akemi está aquí, no pueden quedarse todos – dijo Jhon – Pueden venir de visita cuando quieran, pero será problemático que haya mucha gente durante mucho tiempo. Soy doctor aquí, pero no soy el dueño del hospital, así que en cualquier momento, vendrán a regañarlos – dijo con un guiño
-Está bien – dijeron todos
-Alguien pude quedarse de guardia, y si quieren, pueden tomar turnos para estar aquí, pueden haber dos personas máximo todo el tiempo, los demás tendrán que venir en horario de visita, ¿Está bien?
Todos asintieron con la cabeza y Jhon salió de la habitación.
-Bueno, entonces creo que es hora de que os vayamos – le dijo Daichi a Nagisa
-De acuerdo – dijo Nagisa con un puchero – Puedo regresar después – le preguntó a Aiko
-Por supuesto – le respondió con una sonrisa
-Regresaré pronto, bebé – dijo Nagisa mientras le daba un beso en la frente a Akemi
-Nos vemos primo – dijo Daichi – Hasta luego tíos, Atsushi – dijo saliendo - ¿Por qué a mi no me has dicho bebé ni cariño? - le dijo Daichi a Nagisa reclamándole mientras caminaban por el pasillo
-Hotaka, tu también debes ir a casa – dijo Aiko – Sé que no te puedo convencer de que tu vayas – le dijo a Atsushi – Pero tú si debes ir a descansar – le dijo a Seiji
-Si, yo no me moveré de aquí – dijo Atsushi
-Bien… -dijo Seiji – cualquier cosa, me llaman
-Sí… - dijo Atsushi molesto
-Vamos – dijo Hotaka – Mañana puedo cambiar de turno contigo, Aiko
-Está bien, gracias Hotaka – respondió Aiko
Atsushi y Aiko se quedaron en la habitación con Akemi. Atsushi se acercó a la cama y comenzó a acariciarle la mano
-Atsushi… sé que estás molesto porque no te dijimos cuando Akemi se enfermó – dijo Aiko
-Sí… lo estoy… - admitió Atsushi
-Desde que Akemi nació, le he enseñado que el ser omega no lo hace más débil que las demás personas y que debe demostrarse a si mismo que tiene la fuerza para decidir su propia vida – comenzó a decir Aiko
-Le enseñaste bien… es la persona más fuerte que he conocido – dijo Atsushi
-Lo es… - continuó Aiko – Pero hace unos años tuvo un problema con su primo, y desde entonces juró que odiaba a los alfas, aún así, decidió perdonar a Daichi y se enamoró de ti… El ha tenido la fuerza para llevar su vida y la inteligencia para tomar sus propias decisiones, es por eso que cuando me pidió que no te dijera nada, lo apoyé… porque sabía que él no haría nada que pudiera herirte, porque el en serio te ama.
-Y yo a el… - respondió Atsushi
-Akemi siempre está pensando en el bienestar de las otras personas antes de la propia, es por eso que no quería preocuparte o interferir con tus estudios y prefirió no decirte que estaba enfermo.
-Aún así… ¿Sabes cómo me sentí cuando me enteré que el amor de mi vida había estado enfermo mientras yo estaba en otro lugar sin saber nada? Desde que lo conocí me he sentido impotente por no poder ayudarlo cuando me necesita, el es el que siempre me ha estado apoyando, y yo no he podido hacer nada por el… incluso terminó en este estado por mi culpa…
-No es tu culpa – interrumpió Aiko – Akemi decidió esto por su cuenta, y ambos tuvieron la responsabilidad de lo que pasó en ese momento, a demás, nos han dado un hermosos regalo y todos estamos agradecidos por eso…
-Pero yo no he hecho nada extraordinario, yo sólo tuve relaciones con el
-Lo has amado y te casaste con el… has tenido el valor de aceptar la responsabilidad y eso es mucho mas que extraordinario. Estás aquí apoyándolo, y sé que en el futuro, pase lo que pase, seguirás haciéndolo. - dijo Aiko abrazando a Atsushi – Eso es lo único que Akemi necesita… y si no sientes que es suficiente, entonces hazte más fuerte, para que los puedas proteger a ambos en el futuro. Cuento contigo para que cuides a mi hijo y a mi nieto…
-Gracias, Aiko – dijo Atsushi con lágrimas en los ojos
En ese momento entró la doctora de pediatría con una cuna
-Bien… este pequeño está listo para quedarse con papá y mamá… aún debe crecer para poder darle el alta, pero está fuera de peligro – dijo la doctora
Ambos se alegraron al ver al bebé y le agradecieron a la doctora. Y después de darles las indicaciones del cuidado del bebé, se retiró.
-¿Puedo cargarlo? - dijo Aiko
-Claro… - dijo Atsushi
-… Después de todo, creo que es mejor que tú seas el primero en cargarlo – dijo Aiko con una risita
-Pero tengo miedo de lastimarlo o soltarlo – dijo Atsushi nervioso
-No te preocupes, te ayudaré
Aiko ayudó a Atsushi, quién tomó en brazos al bebé y comenzó a mecerlo
-¿Ya tienen un nombre para él? - dijo Aiko mientras no podía apartar la vista de la pequeña criatura
-Aún no… Akemi hizo que lo llamáramos Hoshi mientras estaba en su vientre, aunque nunca me dijo la razón – dijo Atsushi mientras mecía al bebé torpemente
-Entonces, en cuanto despierte Akemi, debemos decidir un nombre… - dijo Aiko con una sonrisa – No podemos seguir llamándolo bebé para siempre
-Sí… - dijo Atsushi perdido en sus pensamiento mientras veía a su hijo en sus brazos
Dos días después, Atsushi ya se había instalado en la habitación de Akemi, mientras que los demás iban de visita y llevaban flores, cosas para el bebé y comida para Atsushi. Aiko había decidido dejar a Atsushi a cargo del cuidado de Akemi y del bebé, pero no dejó de visitarlos.
Cada vez que iban a visitarlos, se armaba un gran bullicio y se peleaban por cargar al bebé, que empezaba a ganar peso y les habían dicho que pronto podrían darle el alta. Cuando todos se iban, había un completo silencio en la habitación por unos momentos, antes de que el bebé comenzara a llorar.
-Ya, ya, mi niño… - dijo Atsushi cargándolo en brazos. Ya había ganado algo de experiencia y se sentía con más confianza para cuidarlo.
En ese momento entró Jhon para darle los resultados de los últimos exámenes que le habían hecho a Akemi.
-Los resultados salieron normales – dijo Jhon
-Eso es bueno… - dijo Atsushi – Pero, ¿Cuándo despertará?
-Eso no lo sabemos… sólo queda esperar
-Está bien… -dijo Atsushi cabizbajo
-Pero al parecer, este pequeño está cada vez más fuerte – dijo Jhon al ver a bebé en brazos de Atsushi
-Sí… nos dijeron que pronto le darían el alta – respondió Atsushi
-Esas son muy buenas noticias – dijo Jhon - ¿Puedo cargarlo un momento?
-Claro, - dijo Atsushi dándole al bebé – Ve con tu tío abuelo – dijo entre risitas
-Puedes omitir lo de ¨abuelo¨ ja, ja – respondió Jhon, sonriendo y tomando al bebé en brazos
-Ja, ja… de acuerdo.
Se quedaron un momento platicando, cuando escucharon que llamaban a Jhon por el altavoz
-Oops, debo irme – dijo Jhon, devolviendole el bebé a Atsushi – Cualquier cosa, no dudes en llamarme – dijo saliendo de la habitación
-De acuerdo, gracias – dijo Atsushi despidiéndose
El bebé comenzó a llorar de nuevo y Atsushi comenzó a arrullarlo y le empezó a cantar
-Twinkle, twinkle little star… how I wonder what you are… - cuando comenzó a cantarle, el bebé dejó de llorar y sonrió quedándose profundamente dormido – Aún te acuerdas de la canción que mamá te cantaba ¿eh? - dijo Atsushi con lágrimas en los ojos y le dio un beso en la frente a su bebé
Desde ese momento, cada vez que lloraba, le cantaban esa canción y en seguida se tranquilizaba. Al día siguiente habían ido todos de visita y mientras Daichi, Seiji, Nagisa, y los abuelos habían ido a la cafetería por algo para comer, los demás estaban platicando en la habitación
-Este pequeño está cada vez más grande – dijo Anzu mientras lo sostenía en sus brazos
-Sí… - dijo Aiko – y cada vez se parece más a Akemi cuando era bebé
-¿En serio? - dijeron Atsushi y Tomonaru
-Sí… la próxima vez les traeré el álbum de fotosde Akemi – dijo con una risita
-¡Muero por verlo! - dijo Atsushi
-¡Yo igual! - gritaro Anzu y Tonmonaru al mismo tiempo, asustando al bebé, quuién comenzó a llorar
-Ahhh – Anzu se comenzó a poner nerviosa – Perdón bebé…
-Déjame ayudarte – dijo Atsushi cargándolo
-Wow, ya eres todo un papá – dijo Anzu
-Sí… aprendió rápido – dijo Aiko
-Es lo menos que puedo hacer ¿Cierto? - dijo Atsushi arrullando al bebé y comenzó a cantarle.
Todos se quedaron callados escuchando la canción de cuna que Akemi le cantaba a su vientre cuando se sentía mal y se les comenzaron a escapar lágrimas de los ojos
-Atsushi… -escucharon un susurro
Voltearon al mismo tiempo hacia la cama y vieron que Akemi había abierto los ojos.