CAPÍTULO 12 — El amor…

3892 Words

Ese domingo lo pasamos muy bien. En la mañana, estuvimos en el gimnasio por dos horas. Por suerte, Neizan iba al mismo gimnasio, solo que en las noches. Por eso, nunca nos habíamos encontrado con él en todos esos años. La tarde la pasamos caminando por un cerro y comiendo unos sándwiches que yo había preparado para todos. Lo complementamos con unas bebidas energéticas que, más que ayudarnos a caminar con más ánimos y mejor rendimiento, nos dieron una sed tremenda. Cuando bajamos del cerro y llegamos hasta el todoterreno que le habíamos sacado a Seija, estábamos muy cansados y muertos de sed. Hannu manejó el todoterreno hasta que volvimos a la ciudad, con Neizan de copiloto. Me gustaba ver esa linda amistad que se había formado entre los dos. Sabía que Hannu necesitaba tener un amigo hombre

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD