A penas salió de la casa del rizado, Joel le mandó un mensaje a su mejor amigo, él tenía que "descargar" lo que estaba sintiendo en ese momento de alguna forma que tenía de alguna forma y en esta ocasión sería contándoselo a su mejor amigo y capaz que hasta también pegandole porque el morocho había sido quien le había insistido que debería tener sexo con el rizado, claro que a él le atraía bastante el chico pero no había querido tener nada con él en un principio hasta que su amigo le convenció diciendole que se anime.
Ciertamente no podía culparlo de las expectativas que tenía sobre Killian, ni estaba bien dar por hecho de que tendría sexo, más teniendo en la mente todo el tiempo que nunca lo había hecho con nadie. Pero eran cosas que su amigo no iba a saber, por lo que podía hacerlo sentir culpable y aparte de no podía contarle las cosas que le había contado el rizado.
Para: Alan.
"Killian es un idiota, me sorprendió mas de lo que creía que podía."
Se sintió mal al enviarle eso. No era un idiota y lo sabía. Pero necesitaba algún tipo de consuelo y aunque era terriblemente egoísta al hacerlo, quería alguien que lo entendiera por decirlo de alguna forma. Que entendiera esa frustración que sentía y que pueda olvidar sobre las expectativas que tenía y los pensamientos hacía Killian.
De: Alan.
"¿Que hizo? ¿Se acabó adentro sin permiso o te dio nalgadas sin que tú quisieras? No creo que sea la segunda porque claro que hubieras querido. Jajajajajajajajajaja."
“Eres una de las personas que más le gustan las nalgadas que conozco ajajaj hasta te encanta que te las dé yo, seguro que te excita aunque sea como un hermano para ti jajajaja”
Él estaba a unas tres calles de la suya cuando recibió la respuesta de Alan, la cual no terminó de leer porque se molestó, dando vueltas los ojos en medio de la calle, porque si quería que lo entendiera, se había olvidado que su amigo era un imbécil pero no tardó en recordárselo con lo que el mensaje decía así que solo le dejó en visto y apuró el paso, porque aunque no había sido un día largo, ya deseaba estar en su cama. Cuando llegó a su casa se bañó y se cambió de ropa para luego salir de nuevo, solo que esta vez para ir a la casa de su mejor amigo, la cual quedaba a unas calles de la suya. Su cama podría esperar, él tendría que hablarlo con alguien, aunque no sea honestamente.
Al llegar a esta tocó el timbre y esperó a que su mejor amigo abriera la puerta (sus padres trabajan a esa hora y Alan de seguro está solo, era otra razón para ir, porque en su casa estaba su madre y sus hermanas, que no desaprovecharían la oportunidad para molestarlo o estar con él, lo que no quisiera o podría aguantar en el momento). Cuando su amigo le abrió la puerta el castaño le pegó (no muy fuerte) con la palma de su mano en la mejilla, sin dejar ni siquiera que lo saludara. No fue una cachetada dramática de telenovela pero casi.
— ¿En serio? —Le preguntó sorprendido, alzando ambas cejas en una expresión interrogativa pero a su vez exagerada. — ¿Tan mal estuvo que dejas de contestarme y vienes a pegarme apenas te abro la puerta? —Se calló por unos segundos, en los que se hizo a un lado y dejó entrar al chico de cabello azul a su casa. Joel entró y comenzaron a caminar hacía la habitación del morocho. —Sé que estás molesto porque me dejaste en visto por... —Alargó la última palabra, a la vez que levantaba su brazo y miraba su muñeca. —Me olvidé de ponerme nuevamente el reloj. —Aclaró como si estuviera hablando para sí mismo pero lo hacía en forma de queja, mientras se encogía de hombros. Joel puso los ojos en blanco. —Bueno, por un largo tiempo y solo haces eso cuando estás molesto.
— ¿Te das cuenta que acabas de decir un montón de estupideces para terminar diciendo que sabías que estoy molesto? —Le preguntó el castaño con un tono que dejaba notar su irritación. Su expresión estaba en blanco
—Sí, lo sé. —Sonrió amplió. —Lo hice para que no volvieras a pegarme más fuerte, aunque empiezo a creer, con lo irritado que estas, que esa podría ser la razón. En fin, ¿tan mal estuvo?
—Sí, muy mal. —El castaño se sentó en la cama del otro chico, prácticamente tirandose encima del colcón y soltando un suspiro. —Primero me dijo que me saqué la ropa y me acomode sobre la cama. —Alan hizo un gesto de "que asco" haciendo una mueca exagerada y Joel rió un poco por eso. —Luego en vez de venir a la cama conmigo, se fue a buscar una libreta y un lápiz y se puso a "escribir" sobre mi culo —Joel hizo comillas con los dedos cuando dijo la palabra escribir y Alan comenzó a reírse a carcajadas cuando terminó la oración. Y sí, era entendible que si le decía algo tan raro iba a reírse.
Se sentía un poco culpable por contar cosas tan intimas, aunque era lo que hablaban seguido entre ellos, esta vez era diferente, porque el chico le gustaba.
—¿En serio? —Preguntó entre risas, su pregunta siendo interrumpida con carcajadas y Joel asintió, con una notable molestia que se expresaba en su rostro, aunque también risueño y es que no podía evitarlo. —Seguro estaba escribiendo una fanfiction que publicará en algún lado, "El culo de Joel Toshiri y tú". —Comenzó a reírse nuevamente a carcajadas de su propio chiste, y sí eso a Joel le parecía de imbecil. El chico de cabello azul le pegó en el brazo. —Puede que tu culo tenga fans y tu no lo sepas. —Se encogió de hombros e hizo un gesto que decía algo como: "no me mires así, puede ser", a la vez que levantaba las cejas en una expresión divertida.
Joel solo lo ignoró y siguió contándole lo que ocurrió con el rizado, como si él no hubiera hablado: —Eso no fue lo más ridículo, luego dejó de escribir sobre mi culo y sacó una cámara pero solo pudo tomar un par de fotos a mi trasero, porque cuando me di cuenta lo que hacía le comencé a pegar y decirle que dejará de ser un idiota, quise borrarlas pero ni siquiera había llegado a sacar fotos por lo que vi cuando se la saqué de las manos. —Frunció el ceño, molesto. —La puso por encima de mi y como es más alto nunca la alcancé. —Joel hizo un pequeño con sus labios y el morocho rió aún más fuerte.
Alan hizo unas cuantas bromas más respecto a eso, sin dejar de reírse, y luego cambiaron de tema, siguieron hablando por una hora, le contó toda la cita que había tenido previamente con el rizado, lo que le pareció terriblemente raro a su amigo, teniendo en cuenta que él era más del tipo de sexo casual aunque no ultimamente. Evitó la parte en la que le contó que tenía asperger, porque no sabía si era algo que contaba a todo el mundo y no quería ser el primero en decir algo al respecto a alguien que ni siquiera conoce.
Conversaron animadamente hasta que el sonido de un nuevo mensaje los interrumpió (no es que dejaron de hablar por eso, es solo que Joel le dejó de prestar atención para leerlo y Alan solo calló al ser obvio el desvío de atención del chico de cabello azul).
De: Killian.
"Siento que no hayamos tenido sexo, soy un idiota, lo sé pero ¿podríamos tenerlo otro día? Me gustaría mucho tener mi lengua en tu culo."
Joel se sonrojó por la última oración del mensaje, poniendose caliente, claro, él era Killian Hinger y muy directo respecto a todo, sin siquiera darse cuenta. Volvió su atención a su teléfono cuando lo volvió a sentir vibrar en su mano.
De: Alan.
"Wow, que directo que es."
El castaño giró su cabeza hacía el morocho, soltando una carcajada. Y le pegó un manotazo en el pecho antes de negar con la cabeza, con una sonrisa divertida en sus labios.
—Wow, que idiota que eres. —Murmuró imitando la voz del de ojos marrones. —Ni siquiera sé de dónde habrá sacado mi número. —Le comentó con el ceño fruncido, mientras contestaba el mensaje con un "Claro que no."
“Oh, bueno, en realidad no por ahora” Mandó corrigiendo en otro mensaje.
—Wow, me lo pidió y se lo di. —Le dijo riéndose y Joel puso los ojos en blanco como muchas veces esa tarde, mientras pensaba que debería buscar un nuevo mejor amigo.